Monday, March 26, 2007
Thursday, March 22, 2007
EL ABRAZO PARTIDO
Salí por el callejón y bordeé la parte trasera de la catedral tal como me habían dicho, la ciudad estaba animada, los universitarios alborotaban en los bares y al fondo se oía entre el vocerío los solemnes cantos de la tuna.
Aquella noche dormiría en aquella pensión, se había vuelto un viento frío y pesado que me hizo estremecerme.
Me subí el cuello de la gabardina y me paré un momento antes de cruzar la calle. PENSIÓN LA FORTUNA, habitaciones con baño, rompí cuidadosamente el papel amarillento con la dirección y abrí la mano dejando que aquel viento se los llevase tan rápido que apenas me dio tiempo de verlo.
Me desperté con la primera luz del día, me vestí, me lavé la cara en el lavabo de la habitación, solo cuando me puse la chaqueta y la gabardina me percaté de la escasa luz de aquel día, miré por la ventana y con asombro vi que había comenzado a nevar.
Me quedé perplejo un momento, solo un momento y creí pensar que aquello era un mal augurio y entonces me di un pequeño golpe en la sien con los nudillos, tal como me había enseñado mi padre.
Me puse el sombrero y sin hacer ruido salí de la habitación.
Bajando la escalera me palpé con la mano el bolsillo interior, noté el bulto, saqué la mano y seguí bajando, pagué la cuenta a la señora regordeta que me atendió la noche anterior y al salir por la puerta me crucé con un hombre muy delgado con una chapela cubierta de fina nieve.
Desayuné en el bar indicado de la estafeta y me compré el diario del bando nacional, todo tal y como me habían dicho, no pude evitar mirar de reojo los otros, en uno de ellos aparecía la foto de Azaña, moviendo el brazo derecho en lo que parecía una asamblea.
A un olmo viejo Hendido por el rayo,
y en su mitad podrido
Con las lluvias de abril y el sol de mayo
Algunas hojas verdes le han salido.
Intenté recordar el resto, pero el puño que cada vez me agarraba más fuerte el estómago no me dejaba, la nevada había arreciado y el empedrado de la calle comenzaba a tener un ligero manto blanco, me toqué el pecho y noté el ligero bulto del interior de la chaqueta y me acordé de mi padre y por un momento lo vi frente a la pizarra con su traje azul dando la clase, ese era el único recuerdo que me había permitido quedarme, el resto de la tragedia, yo mismo con el paso del tiempo, la había ido anulando.
Doblé la calle y me encontré con la estación al fondo, tal como me habían dicho en la puerta había una pareja de la guarda civil.
Ni me miraron, perdido en la entrada de aquel día en blanco y negro. Miré el reloj, todavía me quedaban cinco minutos para las nueve, me encendí un cigarro y me quedé en un rincón del vestíbulo mirando las gentes grises cargadas de cestas y niños abrigados con bufandas de lana.
A la hora acordada me dirigí al baño de los hombres, esperé a que saliera un hombrecillo con cara de asustado y entré en el tercer cuarto empezando por la derecha, cerré el pestillo y esperé.
Entonces sentí todo el frío que se había instalado aquella mañana en la cuidad y comencé a sudar, y pensé que me había caído a un pozo, miré el reloj, pasaban tres minutos y vi a mi madre vestida de luto.
Dos pequeños golpes y uno más fuerte, tuve ganas de santiguarme pero no lo hice, quité el pastillo abrí la puerta y me encontré un hombre que me miró y me tendió la mano, apenas le miré, pero aún así le vi los ojos, saqué el delgado paquete del bolsillo y se lo di. El lo metió con un movimiento rápido en su bolsillo derecho y desapareció.
Me senté en la fría taza y me puse a llorar un llanto sordo, ahogado, apenas percibido.
Al olmo centenario en la colina
que lame el Duero, un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
Me sequé las lágrimas con el frío y áspero dorso de la mano. Mi tren salía en doce minutos, pero yo debía verlo, mi padre, el maestro también quería verlo, solo un momento. La organización no tenía por que enterarse, nunca lo sabrían, sería el mejor acto de mi mediocre vida.
Rompí mi billete a Zaragoza y me dirigí a la taquilla y pedí otro para las10 y veinte.
Me senté a esperar y me encendí otro cigarro, el andén se había cubierto de blanco y la gente comenzaba a agolparse a los lados bajo la marquesina esperando la llegada.
Sonó un silbato y todo el mundo se agitó un poco, yo me apoyé en la pared de mosaico, sucia, desconchada, me eché hacia atrás y me escondí en las sombras.
Fueron pasando los verdes vagones y el chirriar de las vías fue en aumento hasta que paró, el andén se llenó de gente que gesticulaba y intentaba no arrugar los ojos bajo aquella persistente nevada.
Vi cruzar el andén al hombre que apenas un rato antes me había dado la mano, se detuvo frente a una ventana y después se acercó a la puerta, bajó una señora delgaducha con pinta de profesora falangista y solterona, después lo vi bajar con el aire pesado y melancólico que dan los años y a veces sufrida intelectualidad de aquellos años, bajó el último escalón y se quedó mirando al vacío, entonces el otro se acercó con paso rápido y lo abrazó durante unos segundos.
Solo yo vi como le metía aquel paquete en el bolsillo derecho del abrigo de paño con el pasaporte falsificado. Los dos se alejaron, sin mirarse, sin ningún tipo de poética en la acción que acababan de desarrollar. El uno por el lado izquierdo, el otro por el derecho. Quise seguirle a él a Don Antonio, pero no pude, ni pude yo ni pudo mi padre.
No será, cual los álamos cantores
Que guardan el camino y la ribera
Habitado por pardos ruiseñores.
Al día siguiente Don Antonio Machado partía en un viejo Talgo azul hacia París donde publicaría su antología poética y moriría poco después en el exilio.
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Thursday, March 15, 2007
LA PIXELIZACIÓN SENTIMENTAL

Este relato breve se escribió hace ya unos meses, cuando comenzaba a andar este proyecto de blog litarario, lo escribí por varios motivos, uno de ellos fué la noticia que saltó a los medios de comunicación de una mujer llamada Inmaculada Echevarría. Esta mujer debido a su situación de inacapacidad casi absoluta pidió a las autoridades su derecho a poder decidir..., Ayer, después de que la junta de Andalucia autorizara que la descononectasen del respirador artificial, vio cumplido su sueño
LA PIXELIZACIÓN SENTIMENTAL
Baja la vista y mira la foto de la revista que tienes entre las piernas, mira la foto de la derecha, la de la chica.
Tu no los ves, pero hay miles, millones de píxeles, puntitos de colores, uno junto a otro como un rompecabezas de cubos.Y al final forman una imagen, pero solo eso, una imagen.
Ahora levanta la cabeza y la giras. Ahí tienes la identidad.
Esa señora mayor que esta junto a ti en el pasillo del autobús acaba de subir.No tiene resolución, ni píxeles, la bolsa del supermercado que lleva en la mano la acaba de llenar hace unos minutos con fruta que han tirado al contenedor los empleados del súper al cerrar.No, no se cambia, no la puedes pasar a escala de grises, su vida ya es bastante gris, ya ha pasado por los 10 porcentajes del blanco al gris que tiene tu ordenador.
Hoy has llegado a casa a las 10, ayer te cambiaron el turno ¿ y que vas a hacer ?, tenías planes para esta noche. Olvídalos, ya los harás otro día. La chica que conociste en el videoclub no se va a olvidar de tus ojos, la mirada que te echó cuando salías a la calle, tú ni la viste.Hazte un sándwich, tienes hambre pero con la hora que es, no te quieres complicar, y mañana a madrugar. Te pesan las piernas.Turno de mañana, a verle la cabeza al de enfrente con los auriculares oyendo reegueton mientras va metiendo los muelles en las piezas y las vuelve a dejar en la cadena.Como en la tele no hacen nada bueno, coge el sándwich y la lata y conéctate a Internet un rato. Y aunque joven y precario, pero con hipoteca, eres un joven informado, métete en el periódico que estar informado es más barato que ser un ignorante, aunque da más trabajo.
Los ojos te se van a los deportes, final de la copa de europa, el fichaje más caro de la historia.No será el último.
Te ha saltado un pixel a un ojo, frótatelos.Hay una foto de una mujer pero está muy pixelada, se mueven y la emborronan. No se ve nada. Igual es un fallo del servidor. No te preocupes que tu no eres, tú ves bien. Pero no ves que le falta uno.Una mujer que lleva 26 años en una cama, un respirador artificial y tuvo un hijo pero lo tuvo que dar en adopción por que no se podía hacer cargo de él.Veintiseis años sin moverse de una cama y solo puede hablar y mover la cabeza, eso es como lo del gallego, el de la película del Bardem.
Quiere que le ayuden a morir y tú tienes un gusto amargo en la boca, como métálico, como deben de sentirlo los ahorcados.Y ahora no puedes apartar la vista de la pantalla, ya lo has leído todo y la foto ya no es tan borrosa.Al final la ves, a la mujer tumbada, y aún permaneces un rato mirándola. Tiene cara de cansada, como la cara que va teniendo tu madre desde hace unos años.
Te estás enjabonando la cabeza en la bañera y aún la ves y cierras los ojos y los apretas y ves manchas amarillas y grises como la niebla sucia de los puertos. Tienes una media erección, otro día lo hubieses hecho, te gusta masturbarte bajo la ducha.
Hoy las manos no te responden.
Buenas noches
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Friday, March 09, 2007
¿ INSTITUIR LA ESTUPIDEZ .
Hace ya unos meses cuando decidí crear un blog sobre creación literaria, poesía y relatos cortos lo hice con el propósito de dar rienda suelta a alguno de mis intereses e inquietudes. Pensé que la mejor base era la honestidad, el compromiso y la libertad de opinión.
A los que seguís este bolg os diré que nuca lo hice con el propósito de darle un cariz político o partidista, de hecho hasta la fecha ha sido así. Solo me di tres licencias, el día de la muerte del dictador Pinochet, otro día publicando un manifiesto en contra de la TORRRTURA, sí con tres erres, y el otro fue a raíz de escuchar una conferencia de el historiador Jose Luis del Corral en el centro de Historia de Zaragoza, en el que habló de la instrumentalización y prostitución que hacen algunos ideólogos conservadores sobre la Historia de este país y más en concreto del sangrante y oscuro periodo que fue la guerra civil española.
Hoy voy a hacer una excepción, con ello sé que me expongo a críticas y a que algunos me tachen de lo que arriba ya he dicho que no iba a hacer, pero creo que el compromiso con la libertad de pensamiento y la situación actual que se está creando principalmente por la derecha de este país me lo reclama. No creo que nos debamos de mantener al margen de la fractura social que se está creando, una fractura palpable en la calle, en los bares….Este país gracias a la lucha de millones de personas que no hace tantos años estuvieron oprimidas, intelectuales, poetas, pintores, actores, escritores exiliados, presos en las cárceles, mujeres oprimidas, anuladas en su propia condición de mujer, castigos físicos, psíquicos, la mayor parte nunca reparados…por todo esto y mucho más que no voy a decir por que me podría pasar toda la noche y me tengo que ir a la cama, deberíamos de detenernos un momento y pensar aunque sea por un solo instante que nuestra capacidad de raciocinio, nuestra escala de valores, nuestra visión del panorama social no debería verse transgiversado por ningún poder político. Simplemente si ello ocurre en mi modesta opinión es un atentado a nuestra propia inteligencia y a la memoria colectiva.
Todos tenemos derecho a manifestarnos, es un derecho que recoge nuestra constitución, esa misma que parece que haya parido esta derecha agrietada y defectuosa, a la vez que también paría el himno, y la bandera y el sentido del estado y la ética y los valores y la moral, la moral por lo visto no la ha acabado de expulsar y en todo este parto imaginario, si hubiese existido como tal habría estado asistido por los veinte obispos que salieron a la calle a manifestarse como veinte insectos negros, en una metamorfosis Kafkiana, a favor de la familia y en contra de la ley que permite casarse a las parejas del mismo sexo.
El peligro de todo esto es que corremos el peligro de difuminarnos en esta polvareda y perder o poner en peligro por lo menos todas esas garantías y todos esos valores de convivencia que tantos años han costado, sobre todo a nuestros padres.
El pueblo siempre ha ido por delante de los dirigentes, pero también es muy fácil engañarlo, sobornarlo, edulcorarlo…Ojalá se imponga la inteligencia y sepamos valorarla. Por que eso si que es nuestro y nunca no lo podrá quitar nadie.
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Monday, March 05, 2007
LA MONTAÑA MÁGICA (SEGUNDA PARTE)
Thomas Man
Un modesto joven se dirigía en pleno verano desde Hamburgo, su ciudad natal a Davos Platz, en el cantón de los Grisones. Iba allí a hacer una visita de tres semanas.
Hans y su primo se sentirán profundamente impresionados por el discurso y las ideas del humanista y francmason Settembrini, este último tomará como discípulo de sus enseñanzas a Hans y es así como poco a poco nacerá entre ellos una profunda y recíproca amistad y como Hans conocerá de primera mano las disertaciones y reflexiones del humanista italiano en torno a la religión, el renacimiento, los estilos arquitectónicos medievales, la revolución industrial, el peso de la ética y la quemazón de la moral…
Pasados los tres meses de reposo, será el doctor el que le indique que deberá pasar todavía unos meses mas para curar sus lesiones pulmonares, a partir de ahí todo será distinto y cada día un descubrimiento, allí arriba lejos de la civilización, lejos del ruidoso mundo de abajo.
Largos paseos, excursiones al pueblo, largas e intelectuales conversaciones con el italiano….al final, también el propio Hans sucumbirá a aquel micro universo y acabará perdiendo el sentido de su propio tiempo, el suyo y el de los demás, verá pasar desde su terraza los cambios en el paisaje, en las montañas, en los árboles, aún así ya habrá dejado por completo de tener el más mínimo interés por el paso de su propio tiempo.
Su primo Jaquim Ziessem no podrá aguantar aquel extraño cautiverio y después de llevar allí varios años decidirá retomar su profesión de militar en el mundo de abajo, no tendrá la aprobación del doctor Berens y un año más tarde volverá enfermo y morirá junto a su madre y su primo Hans con la solemnidad y la austeridad que su propio carácter le confería. Y Hans se perderá del todo en un torbellino de emociones y en un deslumbramiento constante de su propia existencia. Cabe resaltar el capítulo donde Hans se pierde paseando con sus esquís en una tormenta de nieve, una tormenta que hace que pierda la orientación y esté a punto de morir, es en este punto donde Hans, en plena tormenta, a punto de morir congelado entra en una catarsis producto e su propia pasividad por estar, permanecer y ser parte misma del sanatorio.
Eran tiempos revueltos en continente, llegaban continuas noticias de revueltas, de invasiones… y a muchos de los internos del sanatorio les entró una oleada de deseos patrióticos y de amor por la patria, los mismos que nunca dejó de sentir su primo. Esta agitación y este de alguna forma cambio total para toda Europa será el detonante en Hans que haga que despierte de su letargo humanista y burgués y se aliste en el ejército alemán, llevándolo en último término a luchar en primera línea del frente.
Las cuatro páginas finales de esta novela, no se las voy a contar, solo puedo decir, que son de una majestuosidad y una brutalidad tal que hasta el ser más despreciable saldría gritando y odiando cada una de las guerras, de la más grande a la más pequeña.
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LA MONTAÑA MÁGICA ( primera parte )
Thomas Mann
Un modesto joven se dirigía en pleno verano desde Hamburgo, su ciudad natal a Davos Platz, en el cantón de los Grisones. Iba allí a hacer una visita de tres semanas.
Así comienza esta novela, que irremediablemente y bajo mi siempre modesta opinión, necesitará de una segunda lectura para su completa asimilación, al fin y al cabo La Montaña Mágica es la mayor novela de aprendizaje e iniciación a la vida.
Ese sería el motivo de esa segunda lectura, pues nosotros mismos nos encontramos en el mismo proceso que el joven protagonista Hans Castorp.
La Montaña Mágica es una novela lenta, con un sentido del tiempo único y a la vez inexplicable para el que no la ha leído, por eso mismo la lectura de esta novela es en si misma un ejercicio de distanciamiento con nuestro propio sentido del tiempo, por eso es muy recomendable una lectura sin prisas, sin ninguna prisa, como los internos de un sanatorio de tuberculosos de los Alpes suizos en la convulsa Europa que estaba incubando el germen de la primera guerra mundial.
Hans Castorp, llega como invitado al sanatorio para tuberculosos Bergoff con la idea absolutamente establecida en su racional cabeza de pasar tres semanas visitando a su primo Joaquim Ziessem, convaleciente desde hace tiempo en aquel sanatorio por sus afecciones pulmonares. Hemos de decir que su primo es un militar, imposibilitado de sus funciones, por el motivo que ya sabemos, hombre rígido, disciplinado, metódico…
Hans Castorp es huérfano de padre y madre, aunque proveniente de una burguesa y acomodada familia, por lo tanto su tío y tutor el cónsul Tiennapel, siempre fue lo más parecido a un padre para el.
Nuestro protagonista, joven burgués, ingeniero naval con la carrera recién terminada y hombre en principio poco dado a las letras sucumbirá a aquel ambiente febril que rodea al propio sanatorio y a sus variopintos habitantes, su forma de vestir, sus maneras, su forma de relacionarse. Pronto Hans Carstop comenzara a darse cuenta de que allí coexisten varias cosas todavía sin calificar que aunque en un principio chocan contra sus costumbres, sus propias formas y sus valores morales, y que en el fondo lo reconfortan y lo atraen.
Y mientras el tiempo sigue pasando y se acerca el día que terminen esas tres semanas que iba a durar su visita. Hans Carstop decidirá adaptarse en la medida de lo posible a la vida y condiciones del sanatorio Bergoff, saldrá a dar paseos con su primo por los alrededores, todavía con su aire extrañamente burgués, su sombrero, sus cigarrillos….también comenzará a hacer junto a su primo la cura de reposo que hacen en la terraza después de cada comida.
El tiempo, su paso, sus manifestaciones, a casi tres mil metros de altura, es otro tiempo, es otro ente, y el cuerpo del que lo vive, es otro, distinto, diferente.
Estas son las extrañas sensaciones de nuestro protagonista en un lugar donde no existen las preocupaciones, las agendas, donde el caprichoso clima alpino, manda y somete con dureza a su antojo, no hay verano, ni primavera, por lo menos no a nuestro modo, hay un tiempo, una infinitud de carácter imprevisible.
Días antes de su partida comenzará a sentirse mal y caerá en un estado febril, de cansancio y agotamiento, casi, por así decirlo un sometimiento del propio lugar que habita.
El doctor Berens, director del sanatorio y doctor y cirujano le aconsejará que se quede allí por algún tiempo, en el sanatorio ya que le han visto una pequeña lesión húmeda en un pulmón y claro el sentido del tiempo del propio doctor Berens es la misma abstracción que lo rodea todo, por lo que en principio nuestro protagonista deberá guardar reposo en cama durante tres meses.
En esta novela el sentido febril del individuo, va mucho más allá de la propia fiebre como tal, es una manifestación de muchos factores, algunos de ellos ni existen a nuestros ojos, pero están, así que Hans se tomará todos los días la temperatura tres veces y verá pasar y cambiar bruscamente el clima desde su cama. A estas alturas nuestro joven ingeniero ya es una persona conocida en el sanatorio, entre sus extravagantes habitantes, distinguidos rusos, burgueses alemanes y austriacos, comerciantes del norte de Europa, distinguidas damas…y el joven humanista italiano, Setembrini, hombre de letras, ilustrado, el prototipo del pensador renacentista pero convaleciente en un sanatorio de tuberculosos, será él el que tome como discípulo a Hans y nazca una gran amistad entre ellos entre largas conversaciones existencialistas, filosóficas o sobre la antigüedad, pero de eso hablaremos más tarde.
Es el Bergoff un lugar único, ya no por ese sentido del tiempo del que ya hemos hablado, si no por sus consecuencias inmediatas, las personas que viven allí parecen no darse cuenta pero su vida transcurre sin este elemento y es por este motivo por el que todo es placentero y existen esas tertulias después de la cena en la que pronto Hans será uno de los participes, o esos plácidos conciertos de verano en la gran terraza, o esas conferencias del doctor Krokovski acerca del enamoramiento y la enajenación.
Al final Hans sucumbirá como el resto a todas estas cosas que vamos nombrando desde el principio y perderá su propio sentido del tiempo, entre otras cosas.
También he de señalar que unido a esta carencia del sentido del tiempo, la muerte como tal también tiene un sentido diferente allí arriba, no es muerte, no es tiempo, no es nada, cada vez que fallece un interno, desinfectan la habitación, llega otro que la ocupa, pero siguen las reuniones, las opulentas cenas, los paseos, los cigarrillos… y al final la muerte no es nada, como tampoco lo es el tiempo, solo es parte de el proceso que todos viven allí arriba.
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Saturday, March 03, 2007
HANS CARSTOP Y EL SECRETO DE LA POSICIÓN HORIZONTAL.
Hans Casrtop el protagonista de la montaña mágica, bien podría ser cualquiera de todos nosotros, sí, quizá tú también.
La montaña mágica es un libro importante para todo aquel que aspire a entender el verdadero sentido de la vida, del paso del tiempo, del propio sentido del tiempo en su concepto abstracto. Novela famosa, entre los aficionados a la buena literatura, odiada o venerada, casi no hay termino medio. Se podría decir que la lectura de la montaña mágica es un hecho diferente en si mismo a muchas otras cosas que podamos hacer en la vida. Se podría decir que esta novela en sí, es todo un proceso, tanto para el protagonista como para el lector, y digo proceso por que somos nosotros los que habitamos la eterna e inquebrantable atmósfera del sanatorio Bergoff y en nuestra lectura acompañamos al protagonista en sus cambios físicos, en sus nuevas impresiones, en su recorrido vital por adueñarse de su propia vida y en su dificultad para tener que cambiar su aburguesada vida por lo otro.
Otro dato importante y maravillosamente relatado es la visión humanizada que da al lector el escritor tanto de la vida como de la muerte. La vida y la muerte son una cosa sola en el sanatorio Bergoff, un ente fusionado y con una percepción totalmente ajena a todo el que no habite el sanatorio. Y el tiempo pasa, pero al mismo tiempo no pasa, y engaña al lector y al protagonista y te das cuenta de que en el proceso de Hans Carstop y en el de la propia lectura de su existencia, también tú te has fundido en ese sentido del tiempo que solo comprenden los que habitan allá arriba en las montañas.
Creo importante decir que la montaña mágica no es una novela fácil de leer, escrita en tercera persona está llena de tiempos muertos en la que la acción del universo Bergoff se cambia radicalmente por conversaciones existencialistas y filosóficas de más de cincuenta páginas algunas de ellas, conversaciones entre un humanista italiano y un oscuro y casi medieval jesuita que lo tomarán como discípulo. A mi me llevó cuatro meses leerla, nunca tuve momentos de duda, pero sí es cierto que la novela en bastantes momentos requiere un esfuerzo intelectual, de concentración y comprensión importantes.
En definitiva una novela que te abre caminos totalmente diferentes a la hora de entender algunas cosas y el propio sentido de las mismas, una de las grandes novelas sobre el aprendizaje.
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Saturday, February 24, 2007
POEMARIO IMAGINARIO III
Anoche.
Te miré desde mi ventana.
Saliste corriendo, dejando la puerta abierta
Ibas con la cola levantada
El mar, furioso, se puso en pie
La luz del faro se tornó roja.
Vete, vete y no vuelvas
Oh!, maldita soledad.
Te expandiste como una plaga
llévate el miedo y la mentira
Agárrale la mano a la desdicha
Ahora que la luna ilumina mi ventana.
Anoche te vi partir
Y mis ojos se llenaron de arena
Ibas descalza, pisando las rosas
Y hasta de cantar, cesaron las alondras.
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Monday, February 19, 2007
WILDE Y EL SENTIDO DE LA BELLEZA
“Usted tiene la juventud más maravillosa, y la juventud es lo único que vale la pena poseer. En el mundo no hay nada, absolutamente nada, más que la juventud”
Oscar wilde fue un gran amante de la belleza, en cualquiera de sus formas, de hecho su vida estuvo casi totalmente dedicada a la contemplación y deleite de la propia belleza, es más, a base de todo esto y otras cosas, él mismo se convirtió en su mejor creación, el fue su mejor obra.
Wilde se convirtió con méritos propios en el maestro de los jóvenes simbolistas decadentes ingleses. Se reunían en una típica taberna inglesa el Cheshair cheese
Recitaban poemas, leían, hablaban sobre la vida, allí fue donde Oscar conoció al joven poeta John Gray con 22 años y una notable y juvenil belleza. Ello dio pie a que John Gray fuese alguna que otra vez identificado como el protagonista en quien Wilde se inspiró para escribir el retrato….
Dorian Grey representa lo que Wilde ama y lo que realmente hubiese querido ser. Dorian es el muchacho hermoso, de rostro griego, mármol helénico e intemporal, el muchacho hermoso de las ánforas griegas, el perfecto ideal del inocente narciso y del erógeno con toques decadentes, el símbolo de todos los muchachos que Wilde tuvo y buscó en su vida.
Imagen ideal y a la vez imposible, imposible por la propia estructura de la perfección, irreal. Un joven Lord arrogante y despótico, aunque la arrogancia y el despotismo siempre serían cualidades perdonables por un esteta hedonista….
El universo de Wilde y en concreto el universo de Dorian Grey, es un universo decadente, animada sin ninguna duda por el personal ritmo y estilo del autor.
Dorian, un muchacho de espéndida belleza, se dedica a apurar los instantes y a convertir toda su vida en un homenaje triunfal a la belleza, se podría decir que su vida es una pasión absoluta, una absoluta obra de arte, nacida de la libertad y ajena a la moral y sobre todo y más que a ninguna otra a la moral imperante en aquellos años en la anclada y escrupulosamente conservadora moral victoriana.
Con esta novela Wilde fue acusado abiertamente de hacer ostentación pública de sus propios vicios y debilidades, NOSOTROS NO VAMOS A JUZGAR A WILDE, pero sí es verdad que arriesgó mucho en cada una de sus obras y en especial en esta donde el propio protagonista deja muchas veces traslucir demasiadas cosas del propio Wilde.
Lo que fue Oscar Wilde ante todo es una pagano, un exaltador de los goces de vivir, un fascinado y fastuoso, el mejor dilapidador, gozoso, de su propia vida.
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Etiquetas: MES DEDICADO A OSCAR WILDE
Friday, February 16, 2007
Sunday, February 11, 2007
EL RETRATO DE DORIAN GREY
No se muy bien como comenzar este comentario, solo diré que esta novela la leí por primera vez hace ya años, siendo un adolescente y supuso para mi una ruptura con muchas cosas y aspectos hasta entonces extrañamente inamovibles. Moral o ética, narcisismo o el desprecio extremo por uno mismo, hedonismo o indiferencia hacia la existencia…
JUZGUEN USTEDES MISMOS
Dorian Grey, el protagonista es un apuesto y refinado joven, proveniente de una de las mejores familias de la burguesía londinense de la época. Bello hasta el extremo, inocente en sus actos y sus formas, Dorian Grey representa el ideal del caballero esteta y de la propia belleza.
En una profunda reflexión acerca del bien y del mal, el autor nos muestra la decadencia y la degradación del protagonista por no envejecer, por que el paso del tiempo no roce ni transmute su bello rostro mediante una bella y oscura metáfora representada en un retrato de cuerpo entero de su propia imagen pintado por su amigo el afamado pintor Basil Hallward, un cuadro de una belleza y perfección tal que retará al propio protagonista y modelo a un oscuro duelo entre el bien y el mal que traerá la perdición definitiva del protagonista.
El autor en un ejercicio literario, a mi parecer absolutamente intemporal en un estilo elegante, barroco y nada superficial, con un lenguaje y una fluidez cargada de irónica belleza nos avisa de las consecuencias de lo que nos puede ocurrir si incurrimos en el error de querer ser Dios.
Hay tres personajes principales en la novela en la que el propio autor deja entrever una parte de su propio ser y su especial forma de entender la vida y las artes.
Los protagonistas son el propio Dorian Grey, el amigo y pintor del retrato símbolo de la perfección extrema y clásica Basil Hallward y Lord Henrry Wotton, un joven aristócrata elegante, cínico y frívolo, un hombre oculto en sus propias miserias que se esconde en un falso mundo elegante e hipócrita.
La novela tiene un ritmo circular, en mi opinión se centra y depende casi en su totalidad de los actos, la conducta y los pensamientos del protagonista, que tienen como consecuencia inmediata los cambios y el envejecimiento del retrato a cambio de la eterna juventud de Dorian. Todos estos cambios físicos en el retrato, aunque al propio retratado no le afecten, reflejan su propia alma, despojada de cualquier afecto a la vida natural, su frialdad, su miseria humana que no le impedirá asesinar varias veces para evitar que se descubra su secreto, su narcisismo exacerbado y su amoralidad.
Todo este cambio en la actitud existencial del joven y inocente Dorian de comienzos de la novela vendrá provocado por una perturbadora y trascendental conversación con Lord Henry Wotton, sobre la eterna juventud, la frescura y el ideal invariable de la belleza, la consecuencias de su pérdida, la decadencia…., todo esto tendrá un efecto demoledor en la hasta entonces reposada y sostenida existencia del protagonista.
A partir de ese momento Dorian Grey y el propio cuadro coexistirán en un reto a caballo entre la realidad y la fantasía que le permitirá al protagonista vivir la vida sin que el propio tiempo le pase factura. A cambio tendrá que convivir con el cuadro, el cual envejece de una forma cínica, burlona, obscena y desnaturalizada que le irá recordando cada día que esa imagen del lienzo no es otra cosa que el reflejo de su propia alma.
La novela perfectamente estructurada retrata a la perfección y con gran ojo crítico la sociedad de la época, la vanidad, la locura, la pérdida de la propia dignidad humana.
La perfección de la narración y la visualización escrita de las imágenes llega a ser perfecta.
El carácter de esta novela y de su protagonista, presumido, indolente, maquinal y extremadamente ambiguo lo volvieron en su contra durante los juicios y el proceso que se celebraron en Londres a propósito de sus relaciones y que acabarían con sus huesos en la prisión de Reading condenado a tres años de trabajos forzados.
Hoy en día esta novela se ha convertido en sinónimo de clásico literario, de calidad y de hedonismo vital y existencial.
Luis Roser
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LUIS ROSER RODRIGUEZ
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Etiquetas: CRITICA Y COMENTARIOS
Saturday, February 10, 2007
PEQUEÑOS APUNTES SOBRE LA VIDA Y OBRA DE OSCAR WILDE
Poeta, novelista, dramaturgo, es difícil comenzar este resumen sobre este irlandés universal, gran exponente del hedonismo vital y literario, esteticista hasta sus últimas consecuencias.
Nació un 16 de octubre de 1854 en Dublín en el seno de una familia protestante, intelectual y amante de la literatura y las artes. Estudió en el Trinity College y Oxford, destacando pronto por su sensibilidad y su forma de mirar la Grecia clásica y la poesía, muy influido en estos comienzos por los innovadores estéticos como los escritores Walter Pater y John Ruskin.
Excéntrico en su carácter y en su forma de entender el todo global, su ingenio y talento le hicieron ser un personaje muy reconocido. Su primer libro sería POEMAS y su primera obra teatral VERA Y LOS NIHILISTAS. Pronto se dedicaría exclusivamente a la literatura. En 1884 se estableció en Londres casándose con Constante Lloyd, irlandesa y proveniente de una familia muy adinerada.
En 1895 con una fama y reputación ya muy importante se vio envuelto en un escandaloso proceso judicial que acabó con su carrera y su reputación y llenó de estupor y escándalo la gris sociedad victoriana que le tocó vivir. Llevaba años viviendo un tórrido, desbocado y fatal romance con Lord Alfred Douglas, hijo del marqués de Quensberry. Fue acusado de agitador y sodomía y condenado a dos años de trabajos forzados en la prisión de Reading.
Al salir, arruinado, enfermo y anulado espiritualmente se retiró a París con un nombre falso donde malviviría hasta su muerte en la más absoluta miseria y el olvido y desprecio social de su nombre y obra.
Recomiendo la introducción de Luis Antonio de Villena en El Retrato de Dorian Grey de la editorial Planeta y traducción de Julio Gómez de la Serna.
OBRA LITERARIA
Entre sus primeras obras se encuentran unos cuentos “El príncipe feliz” (1888) y “La casa de las granadas” (1982), los cuentos breves “El crimen de Lord Arthur Saville” (1891). Escribió una única novela “El retrato de Dorian Grey” (1891), una historia sobre la decadencia moral y humana que llenó de cólera a los críticos y a un amplio sector de la sociedad que respiraba moral las 24 horas del día. El autor explica el proceso de decadencia y degradación del personaje mediante su propia imagen pintada en un gran lienzo.
Sus obras de teatro más personales e intimistas son “ El abanico de Lady Windermece”, “ Una mujer sin importancia”, “ Un marido ideal” y “ La importancia de llamarse Ernesto”, todas famosas por su estilo ágil y sus ingeniosos diálogos cargados de una fina ironía.
Amante de las paradojas, tanto en su obra como en su vida real, demostró un talento universal para el teatro y sus efectos. Sus citas repletas de paradojas en forma de refrán inverso, unido a su estilo y aspecto excéntrico le hicieron muy famoso en la sociedad londinense de aquella época.
¿Qué es un cínico?, una persona que conoce el precio de todo y el valor de nada.
Salomé es su obra teatral más seria y existencialista acerca de la pasión obsesiva. Más tarde un compositor alemán escribiría una ópera basada en ella.
En la cárcel escribiría De Profundis una especie de repaso a algunos aspectos de su escandaloso pasado con un gran y marcado poso de arrepentimiento.
Ya en París retirado y con un nombre falso escribiría “La balada de la prisión de Reading”, uno de sus poemas más desgarrados y poderosos donde relata la dureza de la vida de la cárcel, la soledad y la miseria humana de los presos, contándolo sin embargo en un lenguaje bello y cadencioso.
Durante muchos años su nombre y su obra equivalieron a inmoralidad en la mojigata sociedad victoriana. En la actualidad su vida y su obra siguen más vigentes que nunca convirtiéndose en un autor especial y universal.
Cabe destacar su maravillosa novela El retrato de Dorian Grey, una de las obras referenciales del hedonismo clasico y del dandysmo burgués.
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Monday, February 05, 2007
FRASES CÉLEBRES DE OSCAR WILDE
De un personaje como Oscar Wilde se pueden decir muchas cosas, ante todo fue un genio, vivió y disfrutó de la vida y de sus placeres como pocos, supo hacer atractivos, el hedonismo, el narcisismo y la ironía con todo lo que le rodeaba en la época histórica que le toco vivir.
Digo esto por que está bien que antes de leer sus famosas citas sepáis algo acerca de este novelista y dramaturgo de éxito nacido en Dublín en 1854 y fallecido en Paris en 1900 en la más absoluta miseria, después de un largo proceso judicial donde se le condenaría por sodomía a trabajos forzados en la prisión de Reading olvidado y denostado socialmente, por un estrato social carente por completo de otra cosa que no fuesen sus propias miserias y sus hipocresías.
A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
Me gusta escucharme a mi mismo. Es uno de mis mayores placeres.
Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.
Uno debería estar siempre enamorado, pero jamás de deberíamos casarnos.
Si usted quiere saber lo que realmente una mujer dice, mírela, no la escuche.
Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras no la ame.
Lo menos frecuente de este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo.
La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella.
Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más.
Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: Que no hablen.
No haya nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.
El trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer.
Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto por cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.
La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores.
Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista.
Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón.
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Sunday, February 04, 2007
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Saturday, January 27, 2007
A SANGRE FRÍA de Truman Capote.

Soy alcohólico, Soy drogadicto, Soy homosexual, Soy un genio.
TRUMAN CAPOTE
Nació en Nueva Orleáns, el 30 de septiembre de 1924. Pasó gran parte de su infancia en Alabama. Allí nacería su pasión por la literatura y los chismes .Lo que él posteriormente llamaría "un estilo de ver y oír" que hallaría su gran desenlace de su novela "Plegarias Atendidas".
Empezó a escribir cuando tenía 8 años: de improviso, sin inspirarse en ejemplo alguno.No conocía a nadie que escribiese y a poca gente que leyese .Pero a él sólo le interesaban cuatro cosas: leer todo lo que caía en sus manos, ir al cine, observar y escribir
Luego de cambiar su apellido por el de Capote (el apellido del nuevo esposo de su madre), comenzó a publicar a los 17 años sus cuentos en las llamadas revistas "de calidad “y al poco, entra a trabajar al The New Yorker en Nueva York.
La novela titulada "A Sangre Fría", fue un éxito y llevó a Capote al centro de atención de todos los medios especializados del país, apareciendo en las portadas de las revistas más importantes mientras recibía invitaciones a ilustres casas de campo y paseos en yate junto a celebridades. Sin embargo para él el libro había sido una experiencia traumatizante que marcaría su vida desde ese entonces.
En 1959, en un pequeño pueblo de Kansas llamado Holcomb, la familia Clutter apareció muerta: habían sido atados y acribillados por personas desconocidas sin ningún móvil aparente.Esto diseminó una paranoia en el lugar y atrajo a todos los medios del país. Capote fue enviado allí por The New Yorker, fue entonces cuando se dio cuenta de que había encontrado lo que necesitaba para su esperada gran obra. Lo que más le despertó curiosidad no fue el asesinato en sí, sino los efectos que provocaba en el pueblo aquel terrible acontecimiento. Se trasladó a Kansas (luego de obtener la aprobación de su editor) para comenzar las investigaciones.
Por lo tanto nos encontramos ante una novela atípica que marcaría un antes y un después en la novela periodística de investigación. Pasó seis años siguiendo de cerca la investigación y hablando con los habitantes del pueblo, los cuales no lo veían con buenos ojos por su extravagancia, su manera de ser y su homosexualidad aun así logro averiguar lo suficiente para preparar el armazón de su novela, donde se mezclan opiniones de los personajes del pueblo, entrevistas a policías encargados del caso y amigos íntimos de las victimas. Pero Capote no se quedó allí: cuando atraparon a los asesinos fue a entrevistarlos a la cárcel y entabló amistad con ellos. La obra tardó seis años en ser publicada, ya que al final de esta se requería que terminará con la ejecución de los asesinos. Esto le causo depresión y ansiedad a su autor ya que se le planteaba un dilema moral: quería desesperadamente publicar su libro, pero esto conllevaría la desdichada muerte de dos hombres que le consideraban su amigo y benefactor.
Su vida había girado durante los últimos años alrededor de esa obra y según él "Escribir el libro no me resultó tan difícil como tener que vivir con él".
"A sangre Fría" es una novela imagen del periodismo de investigación, es el relato de unos crímenes con suspenso y escrito con desbordante vitalidad.
EL ARGUMENTO
La obra comienza con la descripción del pueblo en el que se va a cometer un crimen. El autor reconstruye desde el día anterior al trágico suceso, las vidas de las cuatro personas que fueron asesinadas. Ellos eran una familia de granjeros muy respetable en el pueblo: trabajadores, amables, siempre dispuestos a ayudar a todo el mundo, muy religiosos.Todo el pueblo quedó conmocionado tras la noticia, no existía móvil aparente para este terrible crimen que acabó con la vida de cuatro personas (Hurbert, Bonnie, Nancy y Kenyon Clutter).Todo el país conoció lo sucedido, cientos de reporteros, periodistas... invadieron el pueblo rompiendo esa tranquilidad que siempre les había rodeado.La policía de Kansas y también de otros estados se dedicó a la investigación de este caso que por sus características parecía todo un misterio, no tanto por la falta de pruebas como por lo inesperado y absurdo de la masacre.
Paralelamente Capote va relatando la vida de los asesinos, como van realizando esos preparativos para ir a Holcomb en busca de una caja fuerte, que ni siquiera habían comprobado que existía. El crimen hubiera sido casi perfecto sino fuera por un preso, que había sido compañero de la penitenciaría de Dick (el cerebro de todo). Este preso es el que le había contado que existía una familia de granjeros muy ricos en Kansas para los que había estado trabajando.A partir de ahí, Dick comenzó a interesarse por como era la casa en detalle, la distribución de las habitaciones, si tenían caja fuerte, cometiendo el error de relatar al otro preso que cuando saliera iba ir a dar un golpe a la granja de los Clutter, llevándose con él a otro preso que había conocido, Perry, por si se daba el caso de que hubieran testigos, eliminarlos. Este preso fue la clave para que la policía pudiera seguirla pista de estos dos personajes, que ya casi con toda seguridad habían sido los autores del crimen.
La policía siguió investigando y realizando averiguaciones con la información que ya tenían del preso, de la familia de Dick, de la hermana de Perry, y en colaboración con la policía de otros estados (ya que los asesinos habían estado viajando de un sitio a otro tras el crimen) consiguieron arrestarlos en Las Vegas. Los dos asesinos habían confesado su delito, contando paso a paso como lo habían planeado todo, donde habían escondido algunas pruebas, y como lo habían llevado a cabo: cuando llegaron a la casa, como no habían encontrado la caja fuerte y como después habían ido atando a cada víctima en una habitación y les habían dado un tiro en la cabeza.
Los presos son condenados a la pena capital (entonces en Kansas era la horca) y transcurridos varios años con las consiguientes apelaciones por parte de los presos, alegando que no tuvieron un juicio justo, que los testigos que eran del pueblo e incluso el juez habían sido amigos o habían conocido a la familia, fueron ejecutados.
Cabe destacar la descripción propia de la ejecución de una sobriedad y una maestría apabullantes, tanto en el propio espacio como en el tiempo.
CONCLUSIÓN
A Sangre Fría lleva al lector a los lugares más recónditos de la personalidad, mostrando los límites o abismos que llevan a un individuo a olvidar su condición humana y transformarse en una bestia. En algún punto, el autor trata de justificar esas actitudes, pues se dedica a contar lo triste que ha sido la vida de los asesinos ya que muestra su dura infancia, los complejos, su falta de sentido de los valores... que incluso se llega a familiarizar con ellos, haciendo que el lector en algún momento llegue a sentir lástima y pena por ellos por los padres que han tenido, por sus problemas mentales…..Una gran novela, muy leíble, rápida con una lectura ágil, que sin tener las pretensiones de una gran novela sobre la condición humana, al final nos acaba invitando a la reflexión.
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Thursday, January 25, 2007
ESTOY DE VUELTA

A veces todos estamos de vuelta. Y otras veces nos da por escribir estas cosas. Pero estas y no otras. O te regalan un frasco de cristal con unos bulbos que echan raíces que se van metiendo en la gravilla que hay en el frasco y Tú cada día por la mañana, a mediodía y por la noche, cuando te cepillas los dientes delante del espejo, piensas que de alguna manera esas raíces van al fondo de todo, al centro del universo.
Otras veces te sientes un poco cobarde por que en la medida de los posible no puedes cambiar el mundo………….y el cielo sigue encapotado, pero sigue sin caer una gota y al ayuntamiento no le da la gana podar los árboles y están todos torcidos aguantando el chaparrón.
El hombre es el centro del universo, eso decían los pensadores en el renacimiento, es cierto hemos creado lo mejor y lo peor, por eso muchos nos tenemos que consolar con la filosofía y la pornografía y evitamos muchas veces las imágenes de los atentados en los mercados de Irak o a las puertas de la universidad.
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Monday, January 22, 2007
POEMARIO IMAGINARIO II
Háblame de la paz
Que no está todo dicho
Que lo dicho no se oyó
Que lo que se dijo no está escrito.
Háblame de la paz
De los disparos rojos de claveles
De que oigamos lo que otros han dicho.
Háblame de la paz,
Labrador de los caminos
Que decir no está todo dicho
Que todavía no hemos oído nada
De todo lo que podríamos haber dicho.
Esta noche abre la ventana.
Que oigamos como canta el mirlo.
Pero háblame de la paz
Amor mío.
Esta noche.
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Monday, January 15, 2007
Friday, January 12, 2007
PAMPLONA EXPRESS

PAMPLONA, EXPRESS
La luna llena aquí es eterna, el frío, penetrante y renovado y mirar la vista y detenerse mirando cada una de las fachadas de la plaza del castillo, una delicia. El templete de la música está parado en medio de ella, como un barco anclado en un mar de cemento y historia. El mismo suelo te guía y de golpe te deja con la esquina de la calle mercaderes y la calle Estafeta en las mismas narices y pegando la oreja a la pared aún se oyen los restos del tumulto del último encierro. El viejo puesto de castañas humeando en el frío aire de principios de enero, unos turistas que hablan mientras miran la fachada del ayuntamiento con sus cuatro banderas izadas, una chapela que viene, otra que va, otra que baja la calle, identidades paralelas, San Fermín, el río Arga, el monumento a los fueros, las cadenas, la calle mayor, tranquila, norteña, repetición de balcones, paralelismo ciudadano, reivindicaciones….
Te haces un hueco en la barra de una taberna de la estafeta y con unos vinos y unos pinchos de chistorra miras a los parroquianos que bajo la inconfundible chapela retan al tiempo, y la puerta se abre y se cierra y miras la mesa de a al lado donde una señorita con pinta de secretaria de dirección foránea y gestos contenidos intenta explicarle en un inglés fluido el transito diario de la ciudad a un japonés con traje y corbata negro con pintas a su vez de directivo de paso en la ciudad por asuntos de negocios mientras este mira al trasluz la copa de vino que tiene en la mano.
Y cuando salimos por la puerta del local, colocándome los guantes y subiéndome el cuello de la chaqueta, veo que las chapelas ya se han retirado y me cruzo por un momento con la mirada del japonés que ha terminado su copa y me sonríe.
Parece ser que Pamplona le ha gustado.
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Sunday, January 07, 2007
EJERCICIO LITERARIO

Ejercicio literario, partiendo de una idea concreta y determinada, situándola en un contexto hipotético y jugando con las obsesiones, el miedo y la negación del cambio.
La mujer de negro, el día que comenzó nuestra historia, no vestía de negro totalmente, llevaba días pensándolo y el primer lunes de enero se fue de rebajas.
Anduvo por el centro, sola, consigo misma, pero algo comenzaba a cambiar, al final se decidió por un jersey de lana cardada en un tono gris claro, también se compro unos zapatos marrones y un cinturón de piel de color negro.
Ese día desayunó rápido sin prestar apenas atención a las tostadas, se dejó medio zumo y salió corriendo del piso con el bolso negro en una mano y unas carpetas azules llenas de exámenes corregidos en la otra.
Mientras bajaba al garaje en el ascensor nuevo y de color rojo que hacía apenas 2 meses habían instalado pensó en como llegar antes a su destino, el día anterior había habido un tremendo reventón en una avenida del centro y ahora estaba cortada.
En estos pensamientos estaba mientras conducía y miraba el cristal que poco a poco se iba empañando, cuando el semáforo se puso rojo y entonces prestó atención a lo que decía la radio, llevábamos 2 semanas con la nueva moneda, el euro y en su emisora preferida estaban entrevistando a la gente por la calle de la capital de el país, unos decían que era bueno para la competitividad del país, otro que el kg de pollo estaba por la nubes, otros que no se aclaraban con los céntimos.
Verde, cogió la avenida de la derecha tomando una trayectoria paralela a la avenida cortada por el reventón del día anterior.
La mujer del jersey gris, la llamaremos así por que después de un año su vida ya no era tan negra, había decidido al cumplirse la fecha ya citada antes del accidente hacer unos pequeños cambios en su vida, este era por insignificante que parezca el primero de ellos.
Si tenía suerte no tendría que hacer demasiada cola y en unos 20 m habría acabado el tramite y tendría en su mano su nuevo dni, así podría llegar con tiempo al colegio para no tener que pedir disculpas por llegar con retraso al claustro.
Al llegar al final de la calle un policía le hizo el gesto con la mano de que se detuviese, al momento se detuvieron varios coches detrás de ella, al fondo se veía un coche azul, quizás un ford fiesta, estaba parado con las puertas abiertas y un fuerte golpe en el lateral trasero.
La mujer del jersey gris se quedó mirando fijamente el coche de color azul hasta que el fuerte sonido de la sirena de una ambulancia la sacó de aquel extraño estado, pasaron unos segundos y sacaron del coche a un hombre de mediana edad con las manos en la cara ensangrentada, la cual se tapaba.
Con mucho cuidado tendieron al hombre en la camilla, le ajustaron las correas de seguridad y ya no pudo ver más por que poco a poco un montón de curiosos se agolparon delante del coche azul tapándole la escena.
El policía enérgicamente le indicó que pasase, solo por un instante, apenas un segundo vio el coche azul, roto, golpeado, con las puertas abiertas y un ramo de flores tirado encima del asiento del acompañante.
En aquel momento no supo muy bien el porqué pero hubo algo en aquella escena que apenas contemplaría unos segundos que indicaba premonitoriamente que todavía el mundo podía cambiar algo. Aunque ella todavía no lo sabía y aún sea pronto en nuestro relato para hablar de ello.
La mujer del jersey gris se sintió mal, apenada, confusa, realmente no sabríamos muy bien como explicarlo, por eso decidió ir al día siguiente a recoger su nuevo documento y decidió parar en un bar cerca del colegio a tomar un café cargado, era la primera vez que entraba a aquel bar, aunque lo veía desde hacía años camino del colegio.
Se sentó en una silla y apoyó sus brazos, su bolso, y la taza de café en una mesa de color verde.
El café le supo amargo, aún habiéndole echado dos azucarillos, y no pudo dejar de pensar en la imagen de aquel hombre de camisa blanca tapándose la cara ensangrentada.
Llegó puntual al claustro, informó al director del buen resultado general de los exámenes, la profesora de inglés dijo que necesitaba una semana más de tiempo para acabar el temario y el joven profesor de física y química propuso comprar un nuevo juego de pesas y balanza, ella los escuchó a todos, tomó algún apunte en su vieja agenda de piel color crema, pero por momentos, a intervalos volvió a ver varias veces la imagen del hombre saliendo del coche azul. Cuando acabaron pensó que lo mejor sería olvidarlo, quizá con otro café de la maquina que tenían en el salón del claustro, quizá ahora estaría llegando su mujer a el hospital, al fin y al cabo salió andando por su propio pie y no parecía que fuera de unos rasguños tuviese nada serio.
Antes de olvidarse pensó dos únicas cosas que no sabía darle respuesta dentro de sus obtusas conjeturas, la primera era el por qué aquel hombre se tapaba de aquella forma la cara y la segunda aquel ramo de flores, quizás rosas según le pareció en aquel momento.
Se tomó el café y se dirigió hacia el aula 3 donde tenía que dar su primera clase de aquel día.
El resto del día no merece la pena relatarlo, no por que el tiempo de esta mujer no tenga ningún valor, sino por que la sutil dictadura de la rutina se ocupó de que ese resto de tiempo hasta que por la noche a las 8 y 5 minutos de la tarde abrió la puerta de su apartamento simplemente no tuviese ninguna trascendencia, ( o también podríamos decir ninguna relevancia para relatar estos acontecimientos). Al encender la luz del pasillo tuvo que dejar en el suelo las tres bolsas de papel marrón con la compra que acababa de hacer en el supermercado de la mujer pelirroja con el tatuaje borroso en el antebrazo. Cogió el gato que veloz como un rayo había venido a su encuentro con la cola levantada como una espada. Le acarició la cabeza y se detuvo en escuchar el peculiar ronroneo de su gato y por un momento recordó su niñez, en la casa de sus padres, a las afueras de la ciudad, cuando la ciudad todavía no era tan ciudad y vivían en una casa pintada de blanco con un húmedo patio trasero lleno de cachivaches de su padre y de gatos de todos los tamaños y colores que bajaban a comer las sobras de la comida que siempre les guardaba su madre. Pasó en dirección a su cuarto y fugazmente se vio reflejada en el espejo y en una turbadora evidencia apartó la mirada y la posó un instante en el retrato de su marido que había sobre el viejo mueble caoba.
Se quitó los zapatos y se cambió de ropa poniéndose un pijama y una bata de color crudo encima.
Al llegar a la cocina le estaba esperando el gato en la misma actitud que solía tener cuando tenía vacío su comedero. Como esa noche no tenía ganas de cocinar decidió hacerse una pequeña ensalada y un sándwich, cenaría sentada en el sofá viendo la tele.
Antes, apenas lo había hecho en contadas ocasiones. Últimamente y cada vez con mayor frecuencia se estaba convirtiendo en lago muy habitual, mirando la bandeja pensó en las recomendaciones de su médico indicándole que comiese más carne roja y verduras ricas en hierro para acabar con su anemia. En una oscura y primitiva asociación pensó unos segundos en su madre.
Aún nos detendremos unos momentos ante esta hogareña escena de la mujer sentada en el sofá mirando la televisión, comió despacio, no con desgana, pero sí con una especial falta de pasión en lo que comía cuando apareció en el telediario, ( al cual apenas había prestado atención hasta entonces) unas imágenes en una de las entradas de la ciudad, entre un automóvil y lo que parecía un autobús, cogió el mando y subió el volumen, prestó atención a todo lo que el locutor decía, a pesar de lo aparatoso del mismo y del estado en el que habían quedado los vehículos implicados no habían víctimas, se sintió aliviada y de pronto sintió como se le erizaban el vello de los brazos y como en su nuca, justo donde comienza el nacimiento del cabello notaba lo que en aquel momento pensaba que era un susurro.
Esa noche dejó entrar al gato a su habitación y dormir en su cama, no era algo que acostumbrase hacer, pero esa noche se sentía muy sola. Le costaba dormir e intentó pensar en los exámenes, en la excursión al museo paleontológico, en su madre rehusó hacerlo, de hecho sabía como, había un secreto mecanismo que no desvelaremos que la libraba de pensar en ello y no ponerse triste.
Volvió a ver la escena de aquel hombre tapándose la cara ensangrentada saliendo del coche azul, también volvió a visualizar el gesto del policía indicándole que se detuviera,
un gesto impersonal, disciplinado e impregnado de una visible indiferencia. Con respecto a las flores que vio sobre el asiento contiguo al conductor no supo por mucho que lo intentara decidirse sobre el tipo, ni tan siquiera el color de las flores, aunque por un momento hubiese estado casi segura de que eran rosas. Le dijo buenas noches al gato que cómodamente se había recostado a su lado y apagó la luz.
Esa noche durmió como hacía tiempo que no lo hacía, plácidamente y en paz absoluta y habiendo olvidado por completo el pequeño frasco de cristal lleno de unas cápsulas rojas y cilíndricas que estaba dentro del primer cajón de la mesilla de la izquierda.
Extrañamente se levantó con una vitalidad inusual en ella, era viernes y después de la jornada de trabajo, tendría todo un fin de semana para ella sola. Desayunó con la gata entre las piernas, no pensó en poner la televisión como hacía cada mañana y entre sorbo y sorbo del café con leche sin azúcar volvió a ver las imágenes del intrigante accidente del día anterior y de repente como el que decide esa misma tarde hacer un flan de postre para el día siguiente decidió que compraría el periódico a ver si decían algo.
De alguna manera como cada uno de nosotros somos dueños de nuestro propio tiempo, así como de nuestras propias circunstancias, deseadas o no, se podría decir que la relevancia y la importancia del mismo, siempre dependerá de nosotros. A veces lo ocupamos en pequeñas cosas, realmente importantes, pero la ausencia de perspectiva unas veces y la ausencia del propio y verdadero sentido del mismo nos hacen menospreciarlo.
La mujer que empezó de negro nuestro relato solía unir su sentido del tiempo a la felicidad, la tristeza, la tranquilidad, el deseo, la ansiedad…Así es como a veces pensaba que ya había perdido demasiado tiempo en el último año y no por haberlo perdido literalmente, ni tan siquiera nunca lo había olvidado, simplemente se daba cuenta de que verdaderamente no lo había utilizado, solo lo había dejado pasar a su lado en una trayectoria circular, siempre alrededor de ella misma.
La ciudad en la que vivía no era demasiado grande, exactamente la quinta del país y normalmente la prensa local siempre ávida de rellenar sus diarios se solía hacer eco de casi cualquier incidente y altercado que ocurriese. Así pues después de sacar el coche del garaje y dirigirse al colegio compro el periódico más importante de la ciudad esperando encontrar la noticia.
El quiosquero la saludó amigablemente y intentó entablar con ella una amigable conversación acerca de los nuevos coleccionables que le habían llegado, ella los miró y paso su vista por unos pequeños platos de porcelana, las primeras piezas de cartón de unos tanques de guerra y el primer vagón de una locomotora de color verde oscuro, en un tono cordial le dio escuetamente las gracias, pagó su periódico y se encaminó al colegio que se encontraba exactamente enfrente del quiosco.
Ese día acababa antes que de costumbre, pero a cambio le tocaban dos horas de tutoría. Sobre las once menos cuarto sonó la campana como de costumbre, aunque desde hacía una semana el centro había instalado una campana digital para los avisos y todavía no se había acostumbrado al nuevo tono, más estridente y metálico si cabía que el anterior.
Aprovechó esos 20 minutos para apoyarse en un pupitre frente a las ventanas que daban al patio y dejarse acariciar las piernas por el tímido sol de comienzos de octubre.
Sacó del bolso una manzana y el periódico que cuidadosamente había doblado, perezosamente frotó la manzana contra la manga de su jersey mientras con la otra mano abría el periódico.
El reventón del centro y los atascos que había provocado, el alcalde inauguraba sea misma tarde un nuevo parque en una de las zonas nuevas y de expansión de la ciudad, otra encuesta a pie de calle sobre la implantación de la nueva moneda, un estudio hecho por la universidad decía que los habitantes de la ciudad éramos los segundos que más horas dormíamos de todo el país. Echó una mirada al patio y siguió pasando hojas del periódico, un concejal del ayuntamiento estaba siendo investigado por unas facturas falsas. Torció el gesto. Anuncios de una próxima feria del automóvil, más anuncios exposiciones, conciertos, la cartelera, pasó las páginas de los contactos la programación televisiva y se encontró con el reverso del periódico. Un agricultor sonriente y con cara de bonachón enseñaba una calabaza gigante que pesaba más de 25 kilos bajo un titular de color rojo que decía ¡ LÁSTIMA ¡, por solo dos kilos no podrá entrar en el record guinnes, miró el corazón oxidado de la manzana que llevaba en la mano y se fue hacía la papelera para tirar el periódico, pero en el último momento, en un acto casi mecánico se volvió a la mesa dobló el periódico y lo volvió a meter en el bolso.
Esta vez si que consiguió olvidarse por completo del asunto de nuestro relato, dio su última clase y entró a la una en punto en el aula número seis, pintada de azul a dejar pasar las dos horas de tediosa tutoría que la esperaban.
COMENTARIO Y REFLEXIONES ACERCA DE LA TUTORÍA
Comió algo rápido en una cafetería del centro rodeada de una multitud de hombres jóvenes en su mayoría vestidos con traje y corbata desajustada junto con alguna secretaría y administrativa, todos ellos con el ajetreo y la compostura de saber que ya no tenían que volver a las oficinas del cercano parque empresarial hasta el próximo lunes.
El domingo había invitado a su hija y al marido de esta a comer por lo qué se dirigió al supermercado a comprar todo lo que necesitaba para hacer los canelones.
De pequeña su madre le decía cada vez que hacía canelones que en uno de ellos estaba la sorpresa y que tenía que encontrarla, como cada domingo se sentaba a la mesa con la mirada puesta en el plato humeante, su madre sabía que le gustaba mucho el queso, por eso su plato era el que más tenía, entonces ya con el tenedor en una mano solo cabía esperar la mirada aprobadora de su padre.
En esto pensaba mientras se dirigía con el carro de la compra hacía el armario frigorífico de color rojo donde estaba todo aquello que necesitaba. Por un momento pensó si debería de ponerle una sorpresa a uno de ellos y por un instante sus labios se curvaron en una feliz sonrisa. Llegó a casa a las siete con las piernas cansadas ordenó la compra y metió cuidadosamente cada una de las cosas en el frigorífico y en los armarios de la cocina.
Ese día se sentía extrañamente feliz y decimos extrañamente feliz por que para ella la felicidad era un estado ajeno y alejado e su vida desde hacía algún tiempo, es por este motivo y por algún otro que solo sabía ella por lo que decidió, regalarse un baño de espuma, hacía ya mucho tiempo que no lo hacía, en parte quizás por que la tristeza ese otro estado tan presente en nuestra protagonista le dictaba que aquello era una especie de excéntrico lujo no apto para seres perdidos y sin rumbo como estaba ella.
Abrió el grifo y se aseguró de que la mezcla de agua caliente y fría tuviese una temperatura exacta, ni muy caliente, pero no del todo templada, después sacó del armario y delicado frasco de cristal tallado con sales de colores que al mirarlas sobre la palma de su mano dentelleaban con unos reflejos que iban del azul al rosa pálido pasan do por cada una de sus fragmentaciones y porcentajes de color, también hecho un chorrito de esencia de eucalipto de una pequeña botella que tenía como decoración encima del lavabo.
Se quitó el albornoz y lo dejó caer al suelo, con una toalla limpió el espejo del vaho y se miró durante unos segundos.
Se vio un poco más mayor, pero no de edad, si no de algo mucho más ajeno e imperceptible, todavía a sus 51 años conservaba un bonito cuerpo, una piel blanca, tersa y luminosa como la de su madre, los pechos, simétricos, todavía aparecían en casi todo su esplendor, ligeramente inclinados pero con todavía una blanca y tersa palidez, bajó la vista hacía el vientre casi liso, apenas una ligera curva incipiente asomaba a la altura de un pequeño y huidizo ombligo. Aparó la vista, llevaba tiempo negándose a si misma que todavía su centro vital tenía vida propia, circulación, capacidad de estremecimiento.
Tuvo que permanecer casi un momento de pie y después ir bajando poco a poco hasta sumergirse por completo en el agua, había calculado mal y el agua estaba demasiado caliente por lo que la piel al momento se le puso de una tonalidad leve y pálidamente rojiza, y en este estado nuestra protagonista se durmió no sabemos si por uno o varios minutos.
Ahora estaba sentada en un banco juntando los talones y mirándose los pies desnudos y huesudos, se oían voces de niños gritando, tal vez jugando y a lo lejos se oían los sonidos de las gaviotas, se sentía bien, verdaderamente bien, no había cansancio, ni pesar, ni sueño y mucho menos miedo, solo había paz, un halo invisible de bienestar recorría aquel espacio, haciéndolo único, definitivo, inmortal.
Tuvo que ponerse la mano a la altura de los ojos para distinguir algo entre tanta claridad, no veía el cielo y tampoco veía los límites o cualquier otro contorno, solo había luz, un espacio indefinido gobernado por una claridad lechosa, sin límites, sin fronteras, y de repente el humo, los cristales rotos, los golpes en las puertas, el sonido de una sirena, primero en una forma lejana, impredecible, después un estruendo y la presión del cinturón a la altura del pecho y giras con dolor el cuello y lo ves desmadejado, informe, escenificando el último asalto con la posición perfecta en el imaginario de Francis Bacon, y la lluvia, la pegajosa y persistente lluvia, que lo inunda todo, invasora, como la niebla sucia de los puertos.
Abrió los ojos y se despertó accionada por un oculto e íntimo interruptor, tenía la frente cubierta de sudor, un sudor rancio y antiguo hecho de las mismas gotas del día que se rompió todo.
Quitó el tapón de la bañera con una mano veloz y decidida y esperó que poco a poco se vaciase dejándola mojada y desprotegida ante sus pensamientos y sintió frío, pero todavía quiso permanecer un momento, sola, inmóvil, atada a la misma lluvia, al mismo agujero cavernoso que en forma de traición le preparaba su débil subconsciente.
Sacó del congelador unos filetes y algo de pescado y cenó casi lo mismo que el día anterior a diferencia de que esta vez el sándwich se lo hizo con una pequeña tortilla a la francesa que no se pegó a la sartén y salió con una forma ovalada perfecta. Volvió a comer despacio pero esta vez aplicando ese sentido del tiempo solemne y reposado que le solía aparecer los viernes a mitad de tarde, ante la perspectiva de no tener que volver hasta el lunes al trabajo. Había dejado doblado el periódico delante de ella sobre la mesilla cargada de libros de historia, hizo un pequeño gesto con intención de cogerlo adelantando el brazo derecho y abriendo ligeramente la mano, pero la detuvieron unas imágenes de el documental que estaba viendo en la televisión, en el programa se hablaba sobre el apareamiento y desove de el salmón en su hábitat natural, los cristalinos ríos de montaña, se quedó mirando aquel plano fijo de la parte inferior del salmón, grabada desde el fondo del río, escupiendo por una especie de conducto tubular con una presión inesperada, cientos, quizás, miles de pequeños y circulares huevos transparentes, brillantes e inocuos en una confusión de burbujas por la corriente del río, junto con pequeñas motas y partículas de arena.
Pensó en aquello como una catarsis iniciática a alguna nueva dimensión, una eyaculación primitiva, como la creación de un nuevo cosmos, sin ninguna referencia anterior.
El salmón había permanecido quieto e inmóvil mientras duró la expulsión. Cuando acabó en un ligero movimiento serpenteante salió corriendo y desapareció. Los huevos se habían ido esparciendo por la corriente en grupos pegados unos a los otros como complicadas estructuras moleculares emitiendo unos brillos nacarados, irreales en su propia belleza.
Volvió a hojear el periódico, esta vez guiando los titulares con un grueso rotulador rojo, por si encontraba algo y marcarlo. Nada, no aparecía, lo volvió a doblar por la mitad por la cara que aparecía aquel hombre con la calabaza gigante. Se le ocurrió que quizás habría salido publicado en los otros tres periódicos que se publicaban en la cuidad, aunque sobre todo dos de ellos tenían mucha menos tirada, y en una asociación de ideas
Lógica y práctica al mismo tiempo, pensó en el hombre del quiosco que estaba en la misma calle del colegio, lo conocía desde hacía años, muchos días le había encargado algún libro, otros le había comprado alguna revista de cotilleo o el periódico.
Pensó en su nombre y se dio cuenta de que no lo sabía, o quizás no había querido saberlo, él en cambio si que sabía el suyo habiéndola llamado por el varias veces, en cambio recordaba otros detalles como su estatura, su barba oscura, algo canosa por la barbilla y que ninguna de sus dos grandes manos llevaban anillo alguno, y que era un hombre atractivo y de una edad en cierto modo indefinida, a la vez que cercana a la que ella misma tenía.
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Thursday, December 21, 2006
LA METAMORFOSIS
LA METAMORFOSIS Franz Kafka.
“ Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama convertido en un monstruoso insecto “
Este es el comienzo de LA METAMORFOSIS de Franz Kafka. Hablar de esta corta pero muy intensa novela no es fácil, y no lo es por muchos motivos y conexiones, con su autor, con su época etc.
Intentaré hacer un breve resumen de la misma y arrojar alguna pequeña luz sobre los muchos interrogantes que presenta.
Muchas veces al comentar esta novela entre amigos, hemos dicho que realmente trata sobre la soledad del hombre, sobre el egoísmo innato o la discriminación más primitiva.
Realmente todo lo dicho anteriormente es cierto, aparte de muchas otras cosas por eso realmente es fácil hacerse preguntas como, ¿quién es Gregorio Samsa?, ¿a quien representa? ¿Es solo un personaje de ficción?
Gregorio Samsa es un viajante de comercio que un día cualquiera después de un sueño intranquilo se despierta convertido en un horroroso y despreciable insecto. Totalmente deshumanizado físicamente con un enorme caparazón por espalda, varias patas más de las necesarias e incluso antenas, intenta poner orden en la situación intentando olvidarse y pensando que todo ha sido un mal sueño. No lo ha sido no solo lo notará al intentar levantarse, que no podrá hacerlo sino tirarse de la cama, sino que su voz también cambiará a una tonalidad totalmente animal.
Fuera de su habitación esperan su madre, su padre y su hermana, extrañados ante el he echo de que Gregorio no se haya levantado a desayunar, y coger el tren para trabajar como cada día.
Cabe decir que el padre de Gregorio adquirió una importante deuda con el dueño de las oficinas donde trabaja su hijo, por lo que este debe trabajar para pagarla y para sacar a toda la familia adelante.
Mientras Gregorio ve que su situación no cambia y comienza a tomar conciencia de ella sus familiares se desesperarán y llegará al piso su superior para reclamarlo en el trabajo, Gregorio se siente reconfortado al ver que está fuera su familia, sobre todo le reconforta la voz de su madre, la de su padre le intranquiliza. Al final haciendo un gran esfuerzo con las mandíbulas abrirá la puerta y se quedará detrás de ella. Uno por uno entrarán, primero su superior que huirá de la casa horrorizado, después el padre que saldrá llorando y después la madre que se desvanecerá de la impresión.
A partir de aquí la existencia de Gregorio se verá reducida a la exclusión, el rechazo y hasta el olvido y la aceptación de su propia realidad.
El dilema se presenta en que en todo momento Gregorio piensa en su familia, en su sufrimiento, en las consecuencias de su realidad para todos ellos. En cambio su familia acepta su nueva condición y aceptan también la suya, aislando el problema e ignorándolo.
Gregorio tomará por costumbre estar atento a las conversaciones de su familia cuando se sientan en torno a la mesa, será su único contacto con el exterior.
La criada de la casa pedirá que la despidan y prometerá no decir nada de lo que ocurre, la familia cuenta con ahorros para tirar 2 años, así que tendrán que buscar trabajo. En ningún momento se preguntarán por los motivos de la desgracia de su hijo.
Poco a poco Gregorio irá perdiendo la vista.
La hermana será la encargada de entrarle la comida, comida para animales, que es lo que es, siempre a las horas que duermen o están fuera para así evitar escucharlo comer como un rumiante.
Una de las últimas medidas que decidirán la madre y la hermana será vaciar la habitación de muebles para que así se pasee mejor por paredes y techo.
Aquí la madre tendrá su único ápice de razón y análisis de la historia al decirle a la hija que si sacan los muebles le quitarán el único hilo conector que le queda con su antigua vida. Al final vaciarán la habitación.
El padre ve a Gregorio como una amenaza, como un intruso, un extraño y ni entiende ni admite sus pocos intentos por hacerse oír. En uno de estos intentos de Gregorio por acercarse a su hermana el padre lo hará entrar en la habitación tirándole manzanas con tal fuerza que una de ellas se le incrustará y permanecerá en su caparazón hasta el fin de sus días.
Al final morirá solo una madrugada mientras se oyen las campanas de la iglesia.
En definitiva esta es la historia de una persona que se ve tan despreciable como el insecto en el que se ha convertido, incapaz de reaccionar hacia su realidad, desprovisto de afecto, de todo referente, acabará convertido en lo que es, para él y para los demásun deshecho inservible, tomando el insecto como la propia metáfora de su vida
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Monday, December 18, 2006
POEMARIO - IMAGINARIO. Por mi aniversario.

He ido marcando cruces en tu frente
He ido andando descalzo, mirándote.
He visto caer las hojas cada otoño.
Hoy me acurruco desnudo,
en el mismo vértice
donde empezó todo.
He ido marcando cruces en tu frente
para hacerte entender que te quiero.
Ni el peso de un océano de acero
rompería las curvas de mi espalda.
He ido marcando cruces en tu frente.
Ahora tirito de fría soledad
vente, y acércate a nuestro vértice
y cúbreme con nuestra vieja manta
la misma que usamos desde hace mil años
la misma de siempre...
pero distinta.
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Thursday, December 14, 2006
LO QUE QUEDA EN LA MEMORIA COLECTIVA

Aquel año, el día que entraba el otoño llegó con la noticia de la prematura muerte de un amigo, un inesperado y siempre certero ataque al corazón, ese día tuve las manos extrañamente frías y ásperas. Uno de esos amigos de la infancia a los que el tiempo y la vida se encargo de poner distancias, barreras invisibles forradas de olvido, círculos de humo que se diluyen en el aire.
Ese día me di cuenta de lo frágil de nuestra existencia, yo contaba 30 años, él 31.Él fué un niño alto y esmirriado de pelo recio y crisposo, algo rizado, su cara era seria, socarrona en algunos momentos, por lo que siempre cargó con con ese lastre de chico imprevisible y audaz.Estudioso, tenaz e inteligente, siempre estuvo preocupado por su formación y su futuro. De pequeño habíamos jugado a juegos perdidos de niños, muchas mañanas de reyes vi sus juguetes apenas estrenados, brillantes, con las articulaciones todavía duras, tenía unos tíos adinerados que siempre le compraron los últimos modelos del scalestric, los primeros coches teledirigidos con aparatosos mandos, ahora me acuerdo que él siempre me dejó jugar con ellos.
No fue mi mejor amigo, tampoco el peor, cuando eres pequeño lo de elegir a tu mejor amigo es algo relativo y luego cuando te haces mayor es simplemente más dificil. Pero fue de esos que dejan huella, a los niños les cuesta poco ser nobles, una cualidad si así se la puede llamar intensamente ligada a la inocencia, pero en él era algo innato, espontáneo y evidente, y por lo tanto algo que perdura en la memoria colectiva.
Me llamó una amiga esa mañana, una que me queda del pueblo donde nací, la única que ha ido haciendo círculos de humo que no se ha llevado el aire.Impresionada y conmocionada por la noticia, me dijo que no era justo, ¿ y quién sabe lo que es justo? le dije yo.A mi amigo en la adolescencia le perdí la pista, como a muchos otros y otras, los estudios, después las carreras y después el rompecabezas de la vida de cada uno de nosotros, alguna vez que fui por el pueblo siempre me comentaban que estaba trabajando en América y viajando por medio mundo, también él volvió poco al pueblo, nuestro pueblo, era un ser concebido en él, pero alimentado por un cordón umbilical que venía de fuera, de muy lejos, de barrios residenciales del extrarradio de Chicago, de internados de piedra gris del norte de Londres, de los centros de negocios llenos de pantallas de plasma con gráficos verdes chillones de Tokio o Singapur.
Aquel día por la tarde había quedado con un amigo en acompañarlo a ver una exposición de pintura que había en una pequeña galería del centro de la ciudad, a mi se me quitaron las ganas, fui por acompañarlo a el, a mi amigo quiero decir, el vivo, por que en este relato tristemente tenemos que hablar de muertos y de vivos.Al final también fuí por quitarme de la cabeza a aquel niño que fue mi amigo de juegos y confidencias y meriendas infantiles, rápidos bocadillos de atún o de nocilla y que ahora se me presentaba como un fantasma mitad en mi conciencia, mitad en mi memoria, después de 15 años de apagón.
La exposición pasó sin pena ni gloria ante nuestra vista, o por lo menos ante la mía, insulsa, predecible, lienzos y más lienzos de color negro, los más gris oscuro, otros con manchas rojas y blancas.
Aquel primer día de otoño soplaba un viento frío y a las 8 de la tarde ya no eran las 8 del mes de julio o agosto, y al salir por la puerta, notando el aire frío que soplaba y que hacía que me notase las mejillas acartonadas, pensé en los colores negros de los lienzos de una forma triste y reposada sin saber que aquello era uno de los muchos caminos que podría recorrer, solo tenía que elegir el correcto.Ha pasado un año desde que escribí esto, Alfonso tuvo un funeral muy bonito, fueron todos, eso me contaron, hasta la vieja profesora ideal de todos nosotros y sobre todo de nuestras madres .Me contaron que fue bonito. Y lo sería, yo no bajé, hace años que me fui a vivir a otra ciudad y la realidad que llevo años creándome me agarro y no me dejo ir ese día.Hace 2 días cruzaba un puente sobre un río de aguas barrosas que sin el saberlo dormido en su apacible rutina, es el protagonita de absurdas polémicas entre semejantes a los que lo cruzan cada día por el mismo puente por donde yo pasaba, cuando me sonó el teléfono móvil, era mi amiga, la misma que me llamó el año pasado. Estaba contenta, va a ser madre y quería compartirlo conmigo.
Cada día sale el sol y se pone, llueve o hace aire, la gente coge taxis, miran las ofertas cuando van al super, lloran el silencio, nacen niñas en los hospitales y las flores se acaban marchitando y los pájaros vuelan y hacen sus nidos y crían y los ríos bajan con sus aguas limpias, únicas en su especie como una fórmula matemática que nos diese como resultado el infinito.Como el ancho e interminable mar, infinito, inalcanzable, eternamente perdurable.
Como eso mismo de lo que hemos hablado antes que siempre queda en la memoria colectiva.
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Monday, December 11, 2006
Carta del escritor Mario Benedetti por la muerte del dictador Pinochet.
Muchos escritores, poetas, artistas, dramaturgos etc han sido perseguidos por tener ideas y la capacidad de transmitirlas, muchos fueron exiliados de sus paises, otros simplemente torturados y asesinados.
Por todos ellos.
Pocos nombres condensan el horror y la desvergüenza con la eficacia con que lo hace el de Augusto Pinochet, el general golpista y luego dictador despótico y corrupto muerto ayer en el Hospital Militar de Santiago de Chile a los 91 años, tras permanecer durante una semana afectado de un infarto y un edema pulmonar. Recientemente, con motivo de su último cumpleaños, tuvo un postrer rasgo de humor negro al difundir un escrito que leyó su esposa en el que, sintiéndose "cerca del final", manifestaba que no guardaba "rencor a nadie". No pedía perdón a los hijos que había convertido en huérfanos, ni a los compatriotas a los que había robado, sino que les decía que no les guardaba resentimiento. Su hijo menor atribuyó esta última enfermedad que le ha llevado a la tumba a la "presión judicial" y "persecución" de que estaba siendo objeto. Pinochet, que gobernó entre 1973 y 1990, tendrá un funeral sin honores de ex jefe de Estado y sólo como ex comandante de las Fuerzas Armadas chilenas, sin la asistencia de la presidenta Bachelet, que sufrió detención y tortura bajo su férula y cuyo padre, militar, fue asesinado por los golpistas.
Tenía múltiples causas abiertas, en efecto, aunque había conseguido con tretas no muy bizarras (fingiendo enfermedades, o exagerando sus efectos) evitar sentarse en el banquillo. Los crímenes de los que se le acusaba -asesinatos de disidentes en la llamada caravana de la muerte, torturas y desapariciones, secuestros de la Operación Cóndor, entre otros- suponen gravísimos atentados contra los derechos humanos; mucho más graves que los de corrupción que han aflorado recientemente. Sin embargo, son estos últimos -de hurto, malversación y tributarios, relacionados con depósitos de millones de dólares en cuentas secretas de bancos extranjeros- los que iluminan definitivamente la calaña del personaje que el pasado 26 de noviembre confesaba amar a su patria "por encima de todo".
Su muerte le libra de ser condenado por los tribunales, pero es de justicia recordar que ya se había quebrado el círculo de inmunidad (que impedía procesarle) construido a su medida como senador vitalicio; y que en ello jugó un importante papel la Audiencia Nacional de España al tramitar en 1989 una petición del juez Garzón de detención y extradición por terrorismo, genocidio y torturas. La petición no prosperó y, tras más de 500 días de retención en Londres, el ex dictador pudo regresar a Chile. Pero levantada la inmunidad ante delitos de jurisdicción universal y que por su propia naturaleza no tienen fecha de caducidad, otras demandas y querellas, algunas instadas desde otros países, han ido abriéndose camino frente a sus artimañas. Se han sucedido así sumarios sobre violaciones de derechos humanos y también sobre delitos económicos.
Todavía en octubre pasado, la Corte Suprema de Chile accedía a que Garzón interrogara a Pinochet y su esposa sobre movimientos financieros de la pareja que podrían ir dirigidos a eludir el embargo de bienes para indemnizaciones a las víctimas. Con su desaparición, Chile, consolidada hoy su democracia, pone fin a la pesadilla del pasado y cierra definitivamente el capítulo más cruel y siniestro de su historia reciente.
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Friday, December 08, 2006
ÚLTIMAS TARDES CON TERESA

Magnífica novela de Juan Marsé escrita en el año 1966 y plenamente actual hoy en día, tanto en su forma como en su fondo. Últimas tardes con Teresa, tiene todos los componentes que hacen de una novela una obra maestra, el perfecto dominio de los tiempos, brisas de romanticismo que contrastan claramente con las connotaciones trágicas que no dejan de percibirse a lo largo de toda la novela. Marsé recrea un retrato en blanco y negro de la Barcelona de posguerra, una ciudad afilada, desafiante, desgarrada, con sus contrastes marcados a flor de piel, de la opulencia a la carencia, del afecto al olvido….
En definitiva una historia que no dejará indiferente a nadie, ya por la calidad y complejidad de los personajes, así como el detallista retrato de todo lo que los rodea.
Esta es una de esas novelas que el que la ha leído, no la puede olvidar, se queda de alguna forma como materia residual del inconsciente. A mi parecer esta novela guarda una bella similitud, con otra donde la belleza y la tragedia de funden sórdidamente, y es NADA, de Carmen Laforet, novela de la próximamente hablaremos.
La novela cuenta principalmente la historia de unos protagonistas marcados desde el primer momento por sus propias circunstancias. Manolo, “el pijoaparte “, como así es llamado por el autor, es un charnego venido desde Málaga buscando un futuro mejor.
Teresa es una muchacha de 18 años rubia, guapa, con una piel dorada por los rayos del sol junto a la piscina de sus padres, en la torre que estos poseen en la playa.
Dos personajes en principios opuestos y completamente diferentes, que aparte de no tener nada en común se ahogan en sus propias miserias.
Manolo recorre una Barcelona romántica a la luz de las farolas en una moto robada y destartalada, así es como sobrevive, pequeños robos, chapuzas. Manolo vive con su hermano un mecánico de poca monta que se dedica a desmontar las motocicletas que roba Manolo y a venderlas en el mercado negro.
Teresa vive el sueño de la cómoda y burguesa revolución utópica. Corren aires de libertad y de cambio en una Barcelona que poco a poco va despertando del letargo nacional. Teresa estudia en la universidad y se deja atrapar por todas esas ideas que quieren cambiar el mundo, ella es la cabecilla de un grupo de amigos que entre largos tragos de whisky de malta debaten sobre su falsa revolución.
Los dos se encontrarán en un punto intermedio, Manolo conoce una noche a Maruja la criada de la casa de los Serrat, los padres de Teresa. Por supuesto se cuela en la fiesta, conoce a Maruja una jovencita sumisa y conformista que al final cae rendida ante los encantos de tan extraño seductor.
Manolo cree esa noche que en realidad Maruja es la hija de los dueños de la casa, pronto al darse cuenta de que en realidad es la criada, intentará dejarla. Pero de pronto aparece Teresa con su extraña complacencia y sus aires de modernidad.
Un día Maruja se golpea en la piscina y cae enferma, Manolo irá a visitarla con su moto y su traje ostentosamente anticuado casi cada día, así es como poco a poco el y Teresa se conocerán y acabarán dando paseos en el coche descapotable de ella y en la moto de él.
Al final Maruja morirá de un extraño mal neurológico y nuestra extraña pareja protagonista comenzarán una incestuosa relación abocada al fracaso.
Teresa querrá ir al Carmel a conocer el barrio de Manolo y quedará impresionada ante la agradable realidad social que según ella ha visto. Manolo en un principio solo ve en Teresa una oportunidad de escapar de su penosa vida, pero poco a poco se irá enamorando de Teresa, de una falsa Teresa que vive en una nube.
Teresa también caerá rendida a los pies de Manolo y se lo presentará a sus amigos intelectuales, los hijos de la burguesía catalana que leen a Proust Y Simone De Beauvoir
Y veranean en lujosas villas en la playa de Barcelona.
Teresa le prometerá a Manolo que le conseguirá un trabajo en una de las empresas de su padre y que podrán estar juntos, y así pasarán el verano, el tórrido verano Barcelonés, el uno fraguando sueños desde su barrio de chabolas desde el Carmel y Teresa disfrutando de su nueva condición todavía más si cabe contestataria y revolucionaria al estar saliendo con alguien de una posición social e intelectual inferior a la de ella.
El verano se acabará y Teresa desaparecerá posiblemente acompañada de su antiguo novio un aspirante a abogado, liberal como ella, hijo de una de las mejores familias de Barcelona, Manolo estará apunto de perecer en sus propios sueños y fracasos y tendrá que volver a su barrio de chabolas del Carmel de donde quizás no debiera de haber salido.
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