Saturday, February 10, 2007

PEQUEÑOS APUNTES SOBRE LA VIDA Y OBRA DE OSCAR WILDE


Un libro no es, en modo alguno, inmoral o amoral. Los libros están bien o mal escritos. Eso es todo.

Poeta, novelista, dramaturgo, es difícil comenzar este resumen sobre este irlandés universal, gran exponente del hedonismo vital y literario, esteticista hasta sus últimas consecuencias.


Nació un 16 de octubre de 1854 en Dublín en el seno de una familia protestante, intelectual y amante de la literatura y las artes. Estudió en el Trinity College y Oxford, destacando pronto por su sensibilidad y su forma de mirar la Grecia clásica y la poesía, muy influido en estos comienzos por los innovadores estéticos como los escritores Walter Pater y John Ruskin.
Excéntrico en su carácter y en su forma de entender el todo global, su ingenio y talento le hicieron ser un personaje muy reconocido. Su primer libro sería POEMAS y su primera obra teatral VERA Y LOS NIHILISTAS. Pronto se dedicaría exclusivamente a la literatura. En 1884 se estableció en Londres casándose con Constante Lloyd, irlandesa y proveniente de una familia muy adinerada.
En 1895 con una fama y reputación ya muy importante se vio envuelto en un escandaloso proceso judicial que acabó con su carrera y su reputación y llenó de estupor y escándalo la gris sociedad victoriana que le tocó vivir. Llevaba años viviendo un tórrido, desbocado y fatal romance con Lord Alfred Douglas, hijo del marqués de Quensberry. Fue acusado de agitador y sodomía y condenado a dos años de trabajos forzados en la prisión de Reading.
Al salir, arruinado, enfermo y anulado espiritualmente se retiró a París con un nombre falso donde malviviría hasta su muerte en la más absoluta miseria y el olvido y desprecio social de su nombre y obra.

Recomiendo la introducción de Luis Antonio de Villena en El Retrato de Dorian Grey de la editorial Planeta y traducción de Julio Gómez de la Serna.

OBRA LITERARIA

Entre sus primeras obras se encuentran unos cuentos “El príncipe feliz” (1888) y “La casa de las granadas” (1982), los cuentos breves “El crimen de Lord Arthur Saville” (1891). Escribió una única novela “El retrato de Dorian Grey” (1891), una historia sobre la decadencia moral y humana que llenó de cólera a los críticos y a un amplio sector de la sociedad que respiraba moral las 24 horas del día. El autor explica el proceso de decadencia y degradación del personaje mediante su propia imagen pintada en un gran lienzo.
Sus obras de teatro más personales e intimistas son “ El abanico de Lady Windermece”, “ Una mujer sin importancia”, “ Un marido ideal” y “ La importancia de llamarse Ernesto”, todas famosas por su estilo ágil y sus ingeniosos diálogos cargados de una fina ironía.
Amante de las paradojas, tanto en su obra como en su vida real, demostró un talento universal para el teatro y sus efectos. Sus citas repletas de paradojas en forma de refrán inverso, unido a su estilo y aspecto excéntrico le hicieron muy famoso en la sociedad londinense de aquella época.
¿Qué es un cínico?, una persona que conoce el precio de todo y el valor de nada.
Salomé es su obra teatral más seria y existencialista acerca de la pasión obsesiva. Más tarde un compositor alemán escribiría una ópera basada en ella.
En la cárcel escribiría De Profundis una especie de repaso a algunos aspectos de su escandaloso pasado con un gran y marcado poso de arrepentimiento.
Ya en París retirado y con un nombre falso escribiría “La balada de la prisión de Reading”, uno de sus poemas más desgarrados y poderosos donde relata la dureza de la vida de la cárcel, la soledad y la miseria humana de los presos, contándolo sin embargo en un lenguaje bello y cadencioso.
Durante muchos años su nombre y su obra equivalieron a inmoralidad en la mojigata sociedad victoriana. En la actualidad su vida y su obra siguen más vigentes que nunca convirtiéndose en un autor especial y universal.

Cabe destacar su maravillosa novela El retrato de Dorian Grey, una de las obras referenciales del hedonismo clasico y del dandysmo burgués.

1 comment:

teresa said...

la Historia de Oscar wilde es apasionante, te felicito, es una gran idea el dedicarle tus omentarios a este gran autor.

Nos vemos en el pueblooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Teresa