Thursday, December 21, 2006

LA METAMORFOSIS

LA METAMORFOSIS Franz Kafka.


“ Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama convertido en un monstruoso insecto “

Este es el comienzo de LA METAMORFOSIS de Franz Kafka. Hablar de esta corta pero muy intensa novela no es fácil, y no lo es por muchos motivos y conexiones, con su autor, con su época etc.
Intentaré hacer un breve resumen de la misma y arrojar alguna pequeña luz sobre los muchos interrogantes que presenta.
Muchas veces al comentar esta novela entre amigos, hemos dicho que realmente trata sobre la soledad del hombre, sobre el egoísmo innato o la discriminación más primitiva.

Realmente todo lo dicho anteriormente es cierto, aparte de muchas otras cosas por eso realmente es fácil hacerse preguntas como, ¿quién es Gregorio Samsa?, ¿a quien representa? ¿Es solo un personaje de ficción?

Gregorio Samsa es un viajante de comercio que un día cualquiera después de un sueño intranquilo se despierta convertido en un horroroso y despreciable insecto. Totalmente deshumanizado físicamente con un enorme caparazón por espalda, varias patas más de las necesarias e incluso antenas, intenta poner orden en la situación intentando olvidarse y pensando que todo ha sido un mal sueño. No lo ha sido no solo lo notará al intentar levantarse, que no podrá hacerlo sino tirarse de la cama, sino que su voz también cambiará a una tonalidad totalmente animal.
Fuera de su habitación esperan su madre, su padre y su hermana, extrañados ante el he echo de que Gregorio no se haya levantado a desayunar, y coger el tren para trabajar como cada día.
Cabe decir que el padre de Gregorio adquirió una importante deuda con el dueño de las oficinas donde trabaja su hijo, por lo que este debe trabajar para pagarla y para sacar a toda la familia adelante.
Mientras Gregorio ve que su situación no cambia y comienza a tomar conciencia de ella sus familiares se desesperarán y llegará al piso su superior para reclamarlo en el trabajo, Gregorio se siente reconfortado al ver que está fuera su familia, sobre todo le reconforta la voz de su madre, la de su padre le intranquiliza. Al final haciendo un gran esfuerzo con las mandíbulas abrirá la puerta y se quedará detrás de ella. Uno por uno entrarán, primero su superior que huirá de la casa horrorizado, después el padre que saldrá llorando y después la madre que se desvanecerá de la impresión.
A partir de aquí la existencia de Gregorio se verá reducida a la exclusión, el rechazo y hasta el olvido y la aceptación de su propia realidad.
El dilema se presenta en que en todo momento Gregorio piensa en su familia, en su sufrimiento, en las consecuencias de su realidad para todos ellos. En cambio su familia acepta su nueva condición y aceptan también la suya, aislando el problema e ignorándolo.
Gregorio tomará por costumbre estar atento a las conversaciones de su familia cuando se sientan en torno a la mesa, será su único contacto con el exterior.
La criada de la casa pedirá que la despidan y prometerá no decir nada de lo que ocurre, la familia cuenta con ahorros para tirar 2 años, así que tendrán que buscar trabajo. En ningún momento se preguntarán por los motivos de la desgracia de su hijo.
Poco a poco Gregorio irá perdiendo la vista.
La hermana será la encargada de entrarle la comida, comida para animales, que es lo que es, siempre a las horas que duermen o están fuera para así evitar escucharlo comer como un rumiante.
Una de las últimas medidas que decidirán la madre y la hermana será vaciar la habitación de muebles para que así se pasee mejor por paredes y techo.
Aquí la madre tendrá su único ápice de razón y análisis de la historia al decirle a la hija que si sacan los muebles le quitarán el único hilo conector que le queda con su antigua vida. Al final vaciarán la habitación.
El padre ve a Gregorio como una amenaza, como un intruso, un extraño y ni entiende ni admite sus pocos intentos por hacerse oír. En uno de estos intentos de Gregorio por acercarse a su hermana el padre lo hará entrar en la habitación tirándole manzanas con tal fuerza que una de ellas se le incrustará y permanecerá en su caparazón hasta el fin de sus días.
Al final morirá solo una madrugada mientras se oyen las campanas de la iglesia.

En definitiva esta es la historia de una persona que se ve tan despreciable como el insecto en el que se ha convertido, incapaz de reaccionar hacia su realidad, desprovisto de afecto, de todo referente, acabará convertido en lo que es, para él y para los demásun deshecho inservible, tomando el insecto como la propia metáfora de su vida

1 comment:

LAURA said...

esta muy bien todo lo que dices, aunque yo cuando lo leí hace años la conclusión que saqué es el miedo y la angustia a lo desconocido aunque a quien le afecte sea tu propio hijo