
Magnífica novela de Juan Marsé escrita en el año 1966 y plenamente actual hoy en día, tanto en su forma como en su fondo. Últimas tardes con Teresa, tiene todos los componentes que hacen de una novela una obra maestra, el perfecto dominio de los tiempos, brisas de romanticismo que contrastan claramente con las connotaciones trágicas que no dejan de percibirse a lo largo de toda la novela. Marsé recrea un retrato en blanco y negro de la Barcelona de posguerra, una ciudad afilada, desafiante, desgarrada, con sus contrastes marcados a flor de piel, de la opulencia a la carencia, del afecto al olvido….
En definitiva una historia que no dejará indiferente a nadie, ya por la calidad y complejidad de los personajes, así como el detallista retrato de todo lo que los rodea.
Esta es una de esas novelas que el que la ha leído, no la puede olvidar, se queda de alguna forma como materia residual del inconsciente. A mi parecer esta novela guarda una bella similitud, con otra donde la belleza y la tragedia de funden sórdidamente, y es NADA, de Carmen Laforet, novela de la próximamente hablaremos.
La novela cuenta principalmente la historia de unos protagonistas marcados desde el primer momento por sus propias circunstancias. Manolo, “el pijoaparte “, como así es llamado por el autor, es un charnego venido desde Málaga buscando un futuro mejor.
Teresa es una muchacha de 18 años rubia, guapa, con una piel dorada por los rayos del sol junto a la piscina de sus padres, en la torre que estos poseen en la playa.
Dos personajes en principios opuestos y completamente diferentes, que aparte de no tener nada en común se ahogan en sus propias miserias.
Manolo recorre una Barcelona romántica a la luz de las farolas en una moto robada y destartalada, así es como sobrevive, pequeños robos, chapuzas. Manolo vive con su hermano un mecánico de poca monta que se dedica a desmontar las motocicletas que roba Manolo y a venderlas en el mercado negro.
Teresa vive el sueño de la cómoda y burguesa revolución utópica. Corren aires de libertad y de cambio en una Barcelona que poco a poco va despertando del letargo nacional. Teresa estudia en la universidad y se deja atrapar por todas esas ideas que quieren cambiar el mundo, ella es la cabecilla de un grupo de amigos que entre largos tragos de whisky de malta debaten sobre su falsa revolución.
Los dos se encontrarán en un punto intermedio, Manolo conoce una noche a Maruja la criada de la casa de los Serrat, los padres de Teresa. Por supuesto se cuela en la fiesta, conoce a Maruja una jovencita sumisa y conformista que al final cae rendida ante los encantos de tan extraño seductor.
Manolo cree esa noche que en realidad Maruja es la hija de los dueños de la casa, pronto al darse cuenta de que en realidad es la criada, intentará dejarla. Pero de pronto aparece Teresa con su extraña complacencia y sus aires de modernidad.
Un día Maruja se golpea en la piscina y cae enferma, Manolo irá a visitarla con su moto y su traje ostentosamente anticuado casi cada día, así es como poco a poco el y Teresa se conocerán y acabarán dando paseos en el coche descapotable de ella y en la moto de él.
Al final Maruja morirá de un extraño mal neurológico y nuestra extraña pareja protagonista comenzarán una incestuosa relación abocada al fracaso.
Teresa querrá ir al Carmel a conocer el barrio de Manolo y quedará impresionada ante la agradable realidad social que según ella ha visto. Manolo en un principio solo ve en Teresa una oportunidad de escapar de su penosa vida, pero poco a poco se irá enamorando de Teresa, de una falsa Teresa que vive en una nube.
Teresa también caerá rendida a los pies de Manolo y se lo presentará a sus amigos intelectuales, los hijos de la burguesía catalana que leen a Proust Y Simone De Beauvoir
Y veranean en lujosas villas en la playa de Barcelona.
Teresa le prometerá a Manolo que le conseguirá un trabajo en una de las empresas de su padre y que podrán estar juntos, y así pasarán el verano, el tórrido verano Barcelonés, el uno fraguando sueños desde su barrio de chabolas desde el Carmel y Teresa disfrutando de su nueva condición todavía más si cabe contestataria y revolucionaria al estar saliendo con alguien de una posición social e intelectual inferior a la de ella.
El verano se acabará y Teresa desaparecerá posiblemente acompañada de su antiguo novio un aspirante a abogado, liberal como ella, hijo de una de las mejores familias de Barcelona, Manolo estará apunto de perecer en sus propios sueños y fracasos y tendrá que volver a su barrio de chabolas del Carmel de donde quizás no debiera de haber salido.