Wednesday, September 03, 2008

DECENCIA Y MEMORIA HISTÓRICA




Llevo toda la tarde pensando en como darle el enfoque correcto a las líneas que me dispongo a escribir, y no por que no tenga claro lo que quiero expresar. Sino por que en un tema como este este es muy fácil caer en la visceralidad o incluso en el entusiasmo.
Hace ya tiempo que quiero hablar de un tema en el que yo personalmente me siento muy comprometido, por mis circunstancias propias, por las de mi familia y por que para mí la decencia y la dignidad no tienen precio.
Este país en el que vivimos y a los que muchos como yo nos han dado ya muchas cosas hechas y ganadas, tiene y tendrá una deuda histórica con el negro y criminal pasado de la guerra civil y el franquismo. Algo de lo que mucha gente rehuye hablar por desconocimiento o por no mojarse y quedarse en una posición neutral.
A mi personalmente no me gustan comentarios del tipo, los dos bandos mataron, saquearon, violaron etc, etc, aún así los respeto, pero personalmente se me revuelven las tripas.
Y es que uno de los mayores logros de la transición, además de otros indudablemente grandes y absolutamente beneficiosos es la indiferencia y el oscurantismo ante las victimas, exiliados, encarcelados, represaliados del franquismo y de etapas anteriores por todos conocidas.
30.OOO desaparecidos, ( que extraña suena esta palabra ), personas que en su mayoría fueron sacadas de sus casas torturadas, fusiladas y enterradas en fosas comunes en una macabra trama perfectamente urdida para borrar las huellas de este genocidio.
¿ Que puede hacer un pueblo al que se le persigue, se le intimida y humilla, mujeres, ancianos y ancianas por un régimen golpista e ilegal que actuó con total impunidad?.
¿ que me pueden decir del terrorismo matón de la falange?, del devoto y miserable sumisión de la sección femenina y el auxilio social, aleccionando a las mujeres a ser un cero a la izquierda.
Uno de los logros de la república fue el conseguir ciertas cotas de libertad para las mujeres, educación, laicismo, representación en órganos sociales y políticos. Con las mujeres republicanas se cebaron desde el principio, nose si lo saben Ustedes, las violaron, las encerraron en cárceles donde les robaban a sus hijos con el pretexto de bautizarles, las dejaron morir de hambre y miseria, les hacían beber gasolina, a muchas directamente las fusilaron.
Todo esto es muy triste, pero también es muy tiste que parte de un país no respete ni tan siquiera el derecho de muchos mayores de saber donde se encuentran enterrados sus padres, abuelos, hermanos, en que cuneta o en que puta tapia de cementerio.

Llegados a este punto ¿quien son más víctimas estas, o las víctimas del terrorismo?
¿ y la iglesia, mayoritariamente que hizo ante semejante situación?, ellos prefieren callar, y es cierto tienen mucho que callar, de hecho no hablarán nunca.

Hace unos días ley un editorial en la edición digital de el periódico EL MUNDO, pensaba reproducirlo, pero no merece la pena, me dio mucha vergüenza ver la misma trasgiversación y manipulación de siempre.

Muchos de nosotros que hoy en día tenemos una vida tan cómoda y tan alejada de aquellos hechos seríamos un blanco perfecto en aquellos tiempos, por nuestra forma de vida, nuesto ateismo, nuestra ideología. Yo podría ser uno de ellos. ¿ y usted ?

3 comments:

Didac Valmón said...

El problema es bien claro y lo dices muy bien. Iba aescribir yo sobre ello y me has copiado jejeje.
El problema es que la gente no diferencia que después de 1939 en este país hubo 10 años de ley marcial...eso lo dice todo, creo. NO, no hablamos de desaparecidos en la guerra, hablamos de todos aquellos que después fueron víctimas de una limpieza étnica a mano de los vencedores.
Como dice Fernando Fernán Gómez en Las Bicicletas son para el verano, "no ha llegado la paz, ha llegado la victoria" el un diálogo entre dos personajes en 1939.
Un texto muy bueno el que pones...gracias por él

Manolo said...

La cuestión es ¿abrir heridas o más bien cerrarlas de una vez por todas?
Casi 50 años después de estas desapariciones parece que sigue siendo un tema tabú. Los pactos a los que se llegó, para que llegara la democracia no tienen nada que ver con lo que se pide. Simplemente saber donde están todos esos muertos. ¿O es que tienen miedo de que la gente sepa que hubo un auténtico genodicio en este país como pasó en Bosnia, Ruanda, Argentina o Chile?
Mi bisabuelo está enterrado en algún lugar entre Zaragoza y Pinseque. ¿Porqué no tenemos derecho a saber donde están sus restos? Ni siquiera queremos saber quien lo mató. Dignidad para los muertos y sus familias. Eso es lo que se pide.

Anonymous said...

Lo triste y grotesco es que 60.000 españoles asesinados por el PSOE y socios en una guerra que buscaron y provocaron ellos - está en todos los documentos- todavía no hayan recibido una sola palabra deperdón por parte de estos partidos.

Eso aparte del genocidio cometido con cerca de 10.000 religiosos y religiosas que ya comenzó ANTES de la guerra civil. Y que obviamente provocó.

Desde luego no se puede culpar de igual manera a quien empieza a matar ANTES, que a quien harto de sufrir asesinatos y represión, acaba levantándose.

Eso ocurrió con la españa nacional, donde hubo más voluntarios que en la zona roja.

Si el PSOE y demás no hubiesen provocado la guerra civil y cometido atrocidades indescriptibles, no tendría hoy que quejarse de que los otros les ganasen y les pusiesen a caldo.

Que hubiesen peleado más en los frentes en vez de llenar España de checas, tumbas, huérfanos y viudas hasta 60.000. Inocentes todos.

Tengo 3 familiares en Paracuellos, y así y todo este post se lo dedico a mis hermanos españoles que combatieron con honor y valentía en el bando rojo, creyendo honestamente que era lo justo. Todos perdonados, todos mi hermanos de sangre. Eso me enseñaron en mi familia.

Y mi gratitud y respeto al General Franco por todo lo bueno que hizo por España y por sus bellas palabras en su Testamento público de perdón y reconciliación. Que Dios lo tenga a él y a "sus enemigos" en Su Gloria y nos de Paz y nos enseñe a todos a perdonar. Sin esconder la verdad.