Thursday, July 12, 2007

Contra Natura ALVARO POMBO


Contra natura es una novela compleja, hasta se podría decir de esas que son difíciles de regalar y de recomendar, por una parte el autor traza con destreza los caminos vitales de sus cuatro protagonistas, homosexuales, supervivientes de la vida más cruda y más frustrante.
Por otro lado nos acerca al lado más desbocado y salvaje de las emociones humanas.

Javier Salazar es un sesentón jubilado y acomodado, editor de profesión, hedonista, sibarita y amante del buen gusto, vive un dulce retiro en su piso de Madrid con su pequeña fortuna, sus libros, obras de arte y su criada.
Un día conoce a Ramón Duran en el parque del retiro, Ramón es un chico guapo y fuerte que malvive en Madrid poniendo copas en bares y haciendo servicios como chapero.
Pronto cada uno de ellos quedará deslumbrado ante el personal mundo de el otro, el elitista mundo de Javier, su círculo de amistades, su porte distinguido y su belleza y la inocencia de un Ramón Duran recién llegado de su Málaga natal en busca de un trabajo y nuevas experiencias.
El coctail será demoledor, Javier Salazar es un antiguo seminarista que abandonó en su juventud, presa de unos sutiles lastres que lo hacen ser una extraña persona asexuada, carente de todo tipo de humanidad a los demás, ocasionalmente ejercitados de difíciles y perversos ejercicios de malabarismos emocionales absolutamente conscientes y elaborados por su parte.
Javier es ante todo un narcisista, un hedonista de su propio yo y contadas veces de su propio superyo, un explotador de los sentimientos ajenos….Comienzan así una relación a mitad de camino entre el costumbrismo y la apatía., Javier Salazar se siente acompañado por su nueva musa, él anulado sexualmente desde hace años, disfruta de un Duran que sucumbe a sus fantasías y sus peticiones.
Ramón acepta sin más su relación con Salazar, acepta su cordura y su extrema dureza y sus cada vez más ocasionales ataques calumniadores e hirientes. Todo sigue en esta trayectoria hasta que entra en escena Juanjo Garnacho.
Juanjo es el reverso de la moneda de Salazar, entrenador de futbito, fracasado, marcado por el constante machaque de su mujer Sonia que nunca ha creído en sus expectativas de futuro en sus sueños…Juanjo está en Madrid en la federación nacional preparando sus oposiciones a entrenador federado, cuando se encuentra que Ramón duran viene a su encuentro, el encuentro ha sido fortuito, el uno salía de sus clases y Ramón hacía deporte como cada mañana. Ramón y Juanjo habían sido amantes, allá en su Málaga natal, EL uno alumno, el otro profesor, Ramón Duran quedará prendado de Juanjo y comenzará así una relación en la que poco a poco el Juanjo provinciano, sin dinero y sin futuro se irá haciendo el dueño de la situación.
Un día durante una cena Ramón le contará a Javier que se está viendo con un antiguo novio, inmediatamente se desatará la curiosidad más mórbida de Salazar y querrá conocerlo, lo conocerá una noche en un refinado restaurante.
Ramón Duran lleva tiempo preocupado por su inestable madre que vive en Málaga presa de una melancolía y una derrota personal que la lleva a caminar cada día por terrenos fangosos. Ramón bajará a verla, pasará unos días con ella mientras ve como su madre pierde entre otras muchas cosas parte de su identidad. A su vuelta a Madrid Juanjo se habrá instalado en casa de Salazar, ha cambiado sus vulgares chándal por ropa de marca pagada por el propio Salazar, ha abandonado sus oposiciones y vive exclusivamente de Salazar y otros como él.
Ramón se refugiará en Paco Allende un ex seminarista como Salazar y compañero hasta que los dos lo dejaron. Paco es el personaje perfecto de la novela, disciplinado, coherente, con una escala de valores similar a la general y sobre todo un hombre tranquilo y con buenas intenciones.
Conoce a Salazar aunque hace años que no lo había visto, conoce de su belleza y su irresistible atractivo, pero también conoce su lado más perverso y sus ansias de rebajar y ejercitar sus más bajos instintos, como la humillación y otro tipo de perversiones.
La madre de Ramón sigue mal, ausente al teléfono, inerte, inexpresiva…Ramón lo sabe y lo sufre pero se siente atrapada en una sutil red que Salazar ha trazado para su propio deleite una viciosa y turbia telaraña de alcohol, sexo, hedonismo y situaciones extremas que se suceden cada día en el piso y en la que ellos tres son los protagonistas. Ramón querrá salir, muchas veces, salir de la maldad de Salazar de su propia exposición ante todo aquello…Cuando reacciona y intenta averiguar donde está su madre que no coge el telf desde hace días, será tarde su madre ha aparecido muerta en la playa, asesinada, ultrajada. Será de nuevo Paco Allende el que se desplace a Málaga a hacerse cargo del chico y de la situación y los trámites correspondientes.
Paco es psicólogo y será quien escuche a Ramón, quien lo acompañe y quien también se de cuenta del extraño y oscuro juego en el que anda metido Salazar.
De vuelta a Madrid Ramón ya no será nada, Salazar se ha enamorado de Juanjo y Juanjo, el chulo y navajero Juanjo ya desempeña sin ningún pudor su papel, el papel de su vida, olvidando a su mujer que lo anda buscando por Madrid y a su hija de unos tres años a la que apenas conoce se dedica a vivir del viejo y humillarlo a su vez, el mundo humillante, quien las da las toma, ojo por ojo diente por diente.
Ramón se alojará en casa de una amiga de Allende, intentará olvidar a Juanjo, al Juanjo vicioso y egoísta, al Juanjo suicida, drogadicto, perverso….
Allende se ha enamorado de Ramón y en un sentido primerizo y paternal, también Ramón de él.
Javier Salazar tendrá un triste final, se enamorará por primera vez en su vida, pero de un ser tan semejante a él que le pagará con su misma moneda, su misma multiplicada por cinco, Juanjo le robará, le extorsionará, se reirá en su cara….Patético final para este Javier Salazar que toda su vida desempeñó un papel a caballo entre un adonis y EL SUPER HOMBRE de Niestche.
Acabará tirándose por la ventana después de que Garnacho le haya dado una paliza y le haya obligado a decirle las claves secretas de las tarjetas de crédito.

MUY RECOMENDABLE, literatura al límite.

7 comments:

Valmón said...

Gran novela ¿verdad? A mi me encantó, y me ha encantado como la analizas.
Por causas que no vienen al caso me encantó esa novela, una verdaera gozada.
Enhorabuena por tu comentrio, te tengo enlazado también

Cristina López said...

Gensanta, no lo he leído pero habrá que pensárselo, tiene buena pinta ;)

Anonymous said...

MUY BUENO, SI SEÑOR

Elena said...

No he leído nada de Pombo, es uno de mis tantos autores pendientes. Esta novela tiene buena pinta, me gustan las novelas de emociones complicadas porque nos ponen al límite, como tú mismo dices. Es una reseña estupenda, Luis, aunque...¡me has contado el final! Ja,ja

Un abrazo

luis said...

Tienes razón Elena soy un poco zoquete, pero el final es demoledor.

Saludos

Anonymous said...

que salvaje todo lo que cuentas, habrá que leerla.

Saludos, te meto en favoritos

Anonymous said...

Ay, ya la contaste toda... apenas voy a la mitad, pero bueno, ya me enteré como acaba el desgraciado de Salazar. Bien que se la tenía merecida. Saludos ;)
Blanca