Monday, April 20, 2009


CHUCK PALAHNIUK
ASFISIA
Doubledey
Tradución Javier Calvo Perales
Editorial De bolsillo

Asfixia



Irreverente, mordaz, políticamente incorrecta, guarra, soez, directa, ácida.
Estos y muchos otros son los adjetivos que podemos EMPLEAR para comentar de entrada a esta novela. Gustará a los amantes de la narrativa directa, contemporánea y sin tapujos, los que sean sensibles a todo lo que acabo de decir mejor se abstengan.

Hacía tiempo que una novela no me hacía meditar tanto, tampoco es que me haya emocionado, pro hay que reconocer que hay que tener oficio y falta de pudor y prejuicios a la hora de abordar la novela tal y como el autor la plantea.

Victor Manzini el protagonista es un antihéroe de la América actual, adicto al sexo y en un grupo de terapia por este motivo, pasa sus días entre su trabajo en un parque temático de la América colonial del siglo XVIII y sus visitas al hospital, donde su madre terminal languidece de una enfermedad.
Si a esto añadimos que para costear la residencia de su madre y sus cuidados paliativos Victor se dedica a simular asfisiarse casi cada día en un restaurante diferente de la ciudad, con esta estrategia el protagonista pretende que su o sus benefactores – salvadores creen un estrecho vínculo con él, se sientan unos héroes y le estén agradecidos a él, aunque todos pensemos que debería ser al contrario.
De este modo consigue que sus benefactores le envíen cheques y dinero agradecidos por haberse convertido en algo importante, en alguien que a hecho algo bueno, algo que merece de alguna forma apadrinar a ese ser desvalido. Aquí hay uno de los aciertos de la novela ya que el protagonista al final consigue su objetivo y deja al salvador de turno en el sitio que quiere estar, casi le concede un deseo y por este motivo al lector hasta casi le cuesta juzgarlo desde una óptica puramente ética.
Y lo consigue, a base de constancia, de cartas perfectamente planeadas en una pensada estrategia para simplemente arrastrarse lo que haga falta y sobre todo arrastrar a los demás, ya que a él esto no es que le de igual es que convive con ello cada día.
Esto por una parte, por la otra una infancia jodidamente marcada por una madre anarquista, revolucionaria, imagen de la subversión más absoluta, hacía la propia familia, la educación, por su puesto las leyes….una madre drogadicta, delincuente, entrando y saliendo de prisión, con la mente totalmente agujereada por las drogas y su mundo obsesivo y radical…
Y si encima resulta que el compañero de trabajo de Victor en el delirante y moralizador parque temático, (metáfora de la América profunda), en un mastubador compulsivo que colecciona piedras de cualquier tamaño y forma como medida de represión…
O que la que dice ser la médica jefe de la residencia y que trata a su madre cree que Victor es descendiente directo de Jesucristo, fecundado mediante el prepucio de este…

Diálogos ágiles y muy directos, como ya he dicho, sexo sin tapujos, el sentimentalismo tirado por la ventana, referencias y referencias a dolencias médicas, enfermedades de transmisión sexual…todo un decálogo de la vida moderna y bastante deshumanizada llevado al extremo. No por ello la novela no está exenta de cierto mensaje existencial y filosófico, sobre todo al final.
Me gustaría resaltar sobre todo la miseria vital en la que el autor refleja al protagonista, muy bien reflejada, así como los capítulos que se desarrollan en el delirante parque temático de las vergüenzas de la sociedad del éxito rápido o del sueño americano, así como los trepidantes diálogos, muy bien llevados en mi opinión y en muchas ocasiones muy patéticamente divertidos.
El anti suelo americano, eso podríamos decir, roña, costra, miseria por dentro y por fuera.
Una novela que cuanto menos muy recomendable, aunque solo sea para acercarse a autores que con un estilo muy personal y en cierto modo agresivo por su propia estructura gramatical se han hecho un importante hueco en el mundo literario.

Pues eso.

3 comments:

Manolo said...

Por mucho que critiquemos a los americanos. No hay nadie como ellos para criticarse a sí mismos.
Tiene buena pinta. Te recomiendo un libro: 1.280 Almas. Me ha impresionado.

Carmen Santos said...

Hola, Luis, te devuelvo la visita. Tienes un blog muy interesante. Seguro que volveré por aquí.
Un abrazo

LA FORMA SENTADA said...

Hola

Interesante. Si alguien quiere leer algo que realmente golpea directo al estómago del lector por lo directo de su prosa, aunque en un contexto totalmente distinto, recomiendo a Montero Glez y en especial Manteca Colora.