Sunday, December 16, 2007

MAÑANA EN LA BATALLA PIENSA EN MI. Javier Marías.


Mañana en la batalla piensa en mí, pese mi espada sobre ti….

No se muy bien como empezar este comentario, y no es por ganas, pero llevo días planteándome esta novela y intentar la forma de estructurar este comentario.
Y es que J Marias no deja indiferente a nadie es un escritor contemporáneo, de nuestros tiempos, el niño mimado de la crítica europea, pero a la vez es un personaje tanto en lo literario como en sus opiniones que hace que lo ames o lo odies. Yo por mi parte me voy a quedar en un término medio.

Mañana en la batalla…tiene un poso barroco, de literatura clásica, desempolvada, a la vez que actual y cotidiana, el olvido, las casualidades, lo que ocurre en un mismo momento en dos sitios, el destino. Ya lo había dicho antes, no deja indiferente a nadie.

La novela tiene un comienzo potente, ilusionante para el lector, nos crea muchas expectativas. Víctor Francés es un negro, o sea un escritor frustrado que para ganarse la vida se dedica a escribir los discursos que otros leen o guiones de teleseries de televisión, en lo que su nombre nunca aparece. Siempre en la sombra.
Una noche queda con una mujer a cenar en su casa, el marido de esta está fuera, de viaje de negocios en Londres. Él irá ilusionado ante las expectativas de aquella cita con aquella mujer elegante y acomodada, cenarán, acostarán al niño pequeña de esta y cuando ya por fin están en la habitación comenzando lo que se supone lo mejor que iban a tener esa noche, ella comienza a sentirse mal y fallece.
No cuento más. A partir de aquí se plantean situaciones alrededor de este comienzo, el olvido de los que ya no están, las obsesiones….A mi juicio todo esto está muy bien, pero creo que algunas cosas se van un poco de las manos.
Esta novela se la tiene como una de las más surrealistas del autor, y de hecho estos tintes los tiene y esto es una de las cosas que despista a el lector, como por ejemplo el capítulo en donde el protagonista confunde a su ex mujer con una prostituta, ¿pero es o no es su mujer?, ni el propio protagonista lo acaba sabiendo.
Estas situaciones (y hay varias más), pueden despistar al lector, pero en definitiva son situaciones sacadas fuera del contexto de la propia novela que llevan a un mismo punto, personas obsesionadas con la soledad, el abandono…
El final a mi juicio creo que es muy bueno, casi diría que asombroso, a mi me recordó a Paul Auster y sus teorías sobre las coincidencias, aunque para llegar a esta final y sobre todo entenderlo, claro hay que haberlo leído todo y como he dicho antes tiene muchos elementos que a uno le dejan un poco perplejo.

Con respecto al estilo, hace muy bien Marías en mantener todo el tiempo ese ambiente entre lo trágico y lo pedante de sus personajes y para eso ayuda mucho las citas de Shakespeare, el lado decadente de sus personajes… sus secretos.
Una novela elegante con un regusto clásico, inteligente e intelectual. Muy recomendable, de las que no se olvidan fácilmente aunque el autor no despeje del todo nuestros interrogantes.

4 comments:

estela alcay said...

Una vez más nos incitas, nos tientas, nos excitas. Una vez más la miel queda colgando de nuestros sentidos, en espera de ese dulce placer, de poder navegar en la marea de palabras, de zambullirnos desnudos en la aventura de un libro.
¿por qué cada vez que comentas un libro siento el deseo imperioso de comenzar a leerlo?
Como bien me dijiste el otro día, Javier Marías tiene su fama de buen escritor ganada a pulso, dejaremos a un lado su preponderancia, su superioridad, quizás esconde tras ella otra de las muchas historias que nos cuenta en sus novela.
Por favor, sigue incitandonos al deseo de leer, Gracias.

Anonymous said...

YO TAMBIEN HE LEIDO ESTA NOVELA Y ME PASA LO QUE A TI, ME GUSTO MUCHO, DA MUCHO QUE PENSAR, PERO AL FINAL TE QUEDAS COMO DICIENDO ¿ Y PARA LLEGAR AQUI ME HAS TENIDO QUE CONTAR TODO ESTO?

ROSA said...

A veces uno toma un libro y lo deja porque no puede con él, quizás porque como bien dices, no está preparado aún para leerlo. Eso me ha pasado muchas veces, pero luego, pasado el tiempo, retomo el libro y al leerlo descubro que me gusta muchísimo, e incluso que estaba escrito para mí, para que yo lo leyese.

A veces es bueno darle segundas oportunidades a los libros, dejarlos que esperen hasta que estemos listos. Qué bueno que lo has hecho.

No he leído nada de este autor, ya sabes que mi fuerte no es la novela negra, pero me parece muy interesante todo lo que has comentado en las entradas anteriores y en esta también. Un autor más que desconocía, una novela por leer, un universo por descubrir.

Un gran saludo.

Elena said...

¡Hola Luis! Llevo un tiempecillo ausente, y cuando he vuelto a entrar en tu página me he encontrado con esta reseña de uno mis favoritos. Este libro me atrapó desde el principio, y me gustó mucho, como todos los que he leído de Marías. Quizás no esté de acuerdo con algunas de sus opiniones -me parece demasiado obcecado en algunos planteamientos- pero es uno de mis autores más admirados.

Aprovecho para desearte unas Felices Fiestas y un año nuevo cargado de felicidad. Que lo que tanto deseas se haga realidad muy pronto. Y que pueda compartir contigo un poquito de esa alegría.

Un abrazo