Tuesday, September 18, 2007

EL LIBRO DE LAS ILUSIONES


EL LIBRO DE LAS ILUSIONES


Hace unos años llegué a la conclusión de que me había hecho Saramaguista, incluso podría deciros la mejor forma de comenzar a leer al novel portugues, la más dura, su novela más existencial, con Auster creo que llevo el mismo camino….¿Austeriano?, no sé, solo que El libro de las ilusiones que paso a comentaros ahora me ha absorbido de principio a fin…


Tras haber perdido a su mujer y a sus dos hijos en un accidente de aviación, David Zimmer el protagonista de esta historia deambulará durante un año en una charca de tristeza, alcohol y soledad a partes iguales. Recluido en su casa, dejará sus clases de literatura en la universidad y se dedicará a buscar y esperar lo que ya nada ni va a llegar ni se puede encontrar.
Un día una imagen de un viejo actor de cine mudo que daban en la televisión, lo sacará de su letargo y le hará reír. Por mínimo e intranscendental que parezca este detalle, será el detonante de la propia novela y del cambio de rumbo de nuestro protagonista. El actor en cuestión será Hector Mann un actor de origen argentino, que pasó sin demasiado éxito por el mundo del celuloide y que un buen día despareció sin dejar en menor rastro, justo cuando su nombre y su carrera comenzaba a despuntar en Hollywod. David verá extrañamente en la figura de este actor en paradero desconocido desde hace sesenta años un motivo para luchar y seguir viviendo, decidirá recorrerse todas las filmotecas del país visionando las películas de Hector para después escribir una novela.
La novela tendrá cierto éxito entre crítica y público y con ello David Zimmer descubrirá un gran actor que pasó casi inadvertido para el gran público, a la vez que quedará fascinado por la historia de las mismas películas, su financiación, su producción, la mayor parte de las veces a cargo del propio Hector, Casualmente la última película que vea David y que el mismo Hector también rodó se llama DON NADIE, y cuenta la historia de un financiero que bebe un brebaje que le preparan sus socios para hacerlo desaparecer y eso mismo será lo que le pase, que se volverá invisible, curiosamente después de esta película Hector desaparecerá para siempre…o casi para siempre.
Por esta vez voy a parar aquí, creo que el resto de esta maravillosa novela la deberán de leer Uds mismos, por lo que ahora me detendré más en el análisis de la misma.
En mi opinión esta novela tiene una cadencia especial, un ritmo diferente de las relaciones de sus personajes, el triunfo de lo cotidiano. El libro de las ilusiones es una novela compleja, laberíntica, elíptica, todos estos y otros adjetivos se podrían utilizar para hablar de esta historia llena de pequeñas historias paralelas. Maravillosa la recreación de la vida de Héctor, su alegría vital y desbordante por descubrir todo lo que le rodeaba. Más tarde su mísera búsqueda de su propio perdón, su propia redención.
Uno de los descubrimientos de esta genial novela es como el autor plantea en un principio a Hector, un personaje sin interés aparente, uno más del montón, un añadido… Nada más lejos de la realidad Hector Mann, resulta ser un poliedro literario, lleno de vertientes, ángulos, vértices tanto en su vida pasada que David irá descubriendo y narrando como en su retirada y enigmática vida actual.
El otro motivo según mi siempre humilde criterio que introduce muy hábilmente el autor es la entrada en escena de un personaje femenino que a punta de pistola sacará a David de su casa para llevárselo a un apasionante búsqueda de su propio yo y de el pasado de Hector Mann, y perdonen pero ya he contado demasiado. Este personaje es a mi parecer tan importante por que representa el misterio de la mujer íntegra, sin fisuras, del amor y la desesperación a partes iguales. No faltan en esta novela inteligentes referencias a Kafka y sus propios mitos a Chateubriand, reflexiones acerca de la soledad, la renuncia, el precio de nuestras propias acciones.
Para despedirme solo diré que nunca había leído pequeñas historias que encierren tanta belleza y tanta eternidad como las propias películas que rodó Hector Mann, ojalá Auster, que siempre está a caballo entre el cine y la literatura se proponga un día rodarlas.



6 comments:

Francisco Machuca said...

Brillante reflexión.Auster es un gran narrador a la antigua usanza.Al final de la película Smoke vemos un plano medio de Harvey Keitel contando una larga historia que se sostiene a la perfección gracias a la gran capacidad de este autor que ha convertido Brooklyn en un lugar mágico.
Un abrazo.

Francisco Ortiz said...

La histora es original y fascinante, sin duda. Tu manera de abordar la lectura y el comentario, muy acertada y muy sugestiva.

estela said...

YO TAMBIEN LEI ESTA NOVELA HACE UN AÑO Y ME VOLVI AUSTERISTA.
un gran comentario

luis said...

gracias a todos por vuestras palabras, es cierto que es una gran novela, diferente, envolvente, llena de misterio y a la vez con una carga de dramatismo vital muy grande.

SALUDOS

Manuel said...

Acabo de escuchar una entrevista con Paul Auster en la ser y la verdad, me ha parecido alguien tremendamente interesante, sin esa vanidad de los grandes escritores.

No he leido nada de él, pero creo que me voy a animar.

Por cierto, en cadenaser.com está la entrevista completa. La recomiendo. Sobre todo cuando el entrevistador le ha preguntado si el azar y el destino eran lo mismo y él ha contestado que todo lo contrario...
Cuando ha dicho que era un gran admirador de los Hermanos Marx, me ha terminado de conquistar.

Elena said...

Ya somos muchos los austerianos convencidos. En el último comentario que te dejé confundí este libro con La noche del oráculo, que fue el primero que leí de Auster. Este aún lo tengo pendiente. Si no los has leído te recomiento La trilogía de Nueva York (última reseña de mi blog) y un libro muy corto pero sorprendente que es su propia autobiografía, A salto de mata.

Saludos