Sunday, April 08, 2007

LAS UVAS DE LA IRA II


Toda la familia emprende el viaje, Tom, sus padres, sus abuelos, su hermana embarazada, su hermano adolescente y sus dos hermanos pequeños, también se añadirá al grupo el predicador.

Cada uno de los personajes que componen esta peculiar familia, cabe decir que son en si mismos un mundo totalmente diferente del resto los unos y los otros, todos han oído hablar de California, de las naranjas y de su zumo dulce, todos tienen esperanzas puestas en que de alguna forma puedan encontrar alguna forma y algunos mecanismos para cambiar su mísera existencia, para tener algo por mínimo que sea de todas esas cosas que alguna vez han soñado.
Bajo mi punto de vista la figura de la madre es junto con Ton Joad los dos personajes que realmente sostienen todo el peso de la novela, los más racionales, los más consecuentes con la dignidad que es lo único que acabarán conservando.
Los que realmente le dan a la novela en varios de sus capítulos un carácter in equivocadamente existencialista, ellos son los que mediante sus juicios y sus razonamientos, comprenderán las oscuras razones por las que realmente se encuentran todos en esa situación.
En esta novela la madre simboliza la unión de todos los miembros de la familia y al mismo tiempo una autoridad de algún modo intocable que los mantiene a todos unidos, los apacigua, los consuela, los alimenta, pero sobre todo les hace ver en todo momento que bajo el prisma de la unión de toda la familia les será mucho más fácil vencer las adversidades.
En una vieja camioneta con remolque, con un motor que apenas da de sí, montado con piezas de segunda mano, nuestra familia comenzará un viaje en el que poco a poco el lector se va introduciendo más en las penurias de los protagonistas, hasta tal punto que llegas a sentirte totalmente desdichado por no poder hacer nada por ellos.
El abuelo será el primero en abandonar el viaje, morirá de cansancio y de pena por haber que tenido que dejar su tierra, la familia con apenas unos pocos dólares encima tendrá que enterrarlo de noche junto a una cuneta con una botella de cristal con su nombre y apellidos escrito en un papel.
En el camino se encontrarán con miles de personas como ellos, todos huyendo de los tractores que han invadido sus terrenos y han derribado sus casas….todos esperando encontrar en la tierra prometida el trabajo y la mejor vida que decían las octavillas que habían tirado por las polvorientas calles de sus pueblos.
Cada día el sistema será el mismo, conducirán alternativamente Tom y su hermano, pararan a comer lo poco que tienen y siempre la madre será la que marque la misma rutina, la que los tenga a todos cogidos con unos finos hilos que harán de agarre ante la miseria y la desesperación que se cierne sobre cada unos de ellos.
La siguiente en abandonar el viaje será la abuela que tampoco resistirá el viaje y que morirá durante el trayecto, cuando nuestros protagonistas atraviesan el desierto de noche.
Por fin después de días de viaje llegarán a la tierra prometida y pararan desde lo alto de la montaña a mirar el valle verde y fértil que abajo a lo lejos se divisa, y se sentirán grandes y felices, con fuerzas para trabajar, con fuerzas para seguir viviendo.
Pero la realidad en los pueblos y tierras de California será bien diferente y poco a poco, sobre todo Tom y sus padres comenzarán a notar que sobre todas aquellas cosas que les ocurren, muchas de ellas a primera apariencia fortuitas, hay tejida una fina y sutil estrategia absolutamente premeditada con el fin de aplastar a los más pobres, abaratar los sueldos de los jornales, diezmar las ayudas y los alimentos de todos los que han emigrado….aislar y oprimir todavía más al desgraciado, para así convertirlo en un delincuente, en un superviviente.
Pasarán por varios campamentos en los que las ratas y la miseria conviven con el hambre y niños desnutridos, el trabajo escasea, o mejor dicho los propios dueños de las grandes extensiones de frutales y algodón, son los que han propiciado esta gran expectativa de trabajo, apara así, arrastrar con ello a cientos de miles de famillas que acabarán trabajando por lo que sea, por cincuenta centavos la hora, por cuarenta, por treinta, por veinte, o simplemente por un trozo de pan.
La gente comenzará a dudar de su fe, de su bondad o incluso de su capacidad para ser un buen o un mal ciudadano, pronto cundirá la desesperación y surgirán los líderes que intentaran poner algo de sentido ante tanto abuso de poder, de palabra, de mando…ante tanta desgracia.
Y el propio sistema inventará oscuros y sucios mecanismos para aislar todavía más si cabe a todas estas personas que viven en sucios campamentos, viviendo entre plásticos y cartones y inventará causas y efectos por los que echarlos, inventará peleas y reyertas que ellos mismos provocan, subirán de precio los alimentos básicos, los rechazarán en sus tiendas y en sus colegios y se infiltraran en los campamentos más grandes para acabar con cualquier tipo de resistencia, cualquier tipo de idea o razonamiento que eche luz sobre las oscuras razones de todo lo que les está pasando y cambie aunque sea un poco la sumisión y resignación de todas estas gentes.
Será el predicador, personaje ya nombrado en nuestro resumen el que intentará crear conciencia entre todos ellos, este será el motivo principal por el que pierde su vida. Tom al ver como asesinan a su amigo intentará defenderlo matando de un golpe a un hombre, por lo que tendrá que huir y abandonar a su familia.
Y sigue la miseria y el olvido y las mentiras, las falsas promesas, las estrategias premeditadas para aislar y aplastar al más débil y por que todo ello al mismo tiempo caiga en el más absoluto olvido. Y la hermana, personaje que en la recta final del libro cobrará una gran importancia, perderá el niño mejor dicho nacerá muerto y seco, amarillo, de la ausencia de alimentos. Y el cielo se cubrirá y como un castigo divino comenzará a llover días y más días con una autoridad fuera de lo terrenal, y todo se encharcará y crecerán los ríos, y se desbordarán inundando los campamentos y llegará el frío y no habrán ropas secas, ni un suelo seco, ni leña seca con la que encender el fuego.

Del final, solo voy a decir que es uno de los más impactantes y maravillosos ejercicios literarios que he leído en muchos años, solo diré que en ese final, en medio de esa escena totalmente apocalíptica que se describe, en el fondo todavía se deja ver un pequeño rayo de esperanza.
ESPERO REALMENTE QUE LES HAYA GUSTADO.

2 comments:

LAURA said...

QUEREMOS SABER EL FINAL, NO NOS PUEDES DEJAR ASÍ...................................SALUDOS

MAQUIAVELO said...

genial novela, la avaricia, el hambre, la incomunicación