Thursday, July 12, 2007

Contra Natura ALVARO POMBO


Contra natura es una novela compleja, hasta se podría decir de esas que son difíciles de regalar y de recomendar, por una parte el autor traza con destreza los caminos vitales de sus cuatro protagonistas, homosexuales, supervivientes de la vida más cruda y más frustrante.
Por otro lado nos acerca al lado más desbocado y salvaje de las emociones humanas.

Javier Salazar es un sesentón jubilado y acomodado, editor de profesión, hedonista, sibarita y amante del buen gusto, vive un dulce retiro en su piso de Madrid con su pequeña fortuna, sus libros, obras de arte y su criada.
Un día conoce a Ramón Duran en el parque del retiro, Ramón es un chico guapo y fuerte que malvive en Madrid poniendo copas en bares y haciendo servicios como chapero.
Pronto cada uno de ellos quedará deslumbrado ante el personal mundo de el otro, el elitista mundo de Javier, su círculo de amistades, su porte distinguido y su belleza y la inocencia de un Ramón Duran recién llegado de su Málaga natal en busca de un trabajo y nuevas experiencias.
El coctail será demoledor, Javier Salazar es un antiguo seminarista que abandonó en su juventud, presa de unos sutiles lastres que lo hacen ser una extraña persona asexuada, carente de todo tipo de humanidad a los demás, ocasionalmente ejercitados de difíciles y perversos ejercicios de malabarismos emocionales absolutamente conscientes y elaborados por su parte.
Javier es ante todo un narcisista, un hedonista de su propio yo y contadas veces de su propio superyo, un explotador de los sentimientos ajenos….Comienzan así una relación a mitad de camino entre el costumbrismo y la apatía., Javier Salazar se siente acompañado por su nueva musa, él anulado sexualmente desde hace años, disfruta de un Duran que sucumbe a sus fantasías y sus peticiones.
Ramón acepta sin más su relación con Salazar, acepta su cordura y su extrema dureza y sus cada vez más ocasionales ataques calumniadores e hirientes. Todo sigue en esta trayectoria hasta que entra en escena Juanjo Garnacho.
Juanjo es el reverso de la moneda de Salazar, entrenador de futbito, fracasado, marcado por el constante machaque de su mujer Sonia que nunca ha creído en sus expectativas de futuro en sus sueños…Juanjo está en Madrid en la federación nacional preparando sus oposiciones a entrenador federado, cuando se encuentra que Ramón duran viene a su encuentro, el encuentro ha sido fortuito, el uno salía de sus clases y Ramón hacía deporte como cada mañana. Ramón y Juanjo habían sido amantes, allá en su Málaga natal, EL uno alumno, el otro profesor, Ramón Duran quedará prendado de Juanjo y comenzará así una relación en la que poco a poco el Juanjo provinciano, sin dinero y sin futuro se irá haciendo el dueño de la situación.
Un día durante una cena Ramón le contará a Javier que se está viendo con un antiguo novio, inmediatamente se desatará la curiosidad más mórbida de Salazar y querrá conocerlo, lo conocerá una noche en un refinado restaurante.
Ramón Duran lleva tiempo preocupado por su inestable madre que vive en Málaga presa de una melancolía y una derrota personal que la lleva a caminar cada día por terrenos fangosos. Ramón bajará a verla, pasará unos días con ella mientras ve como su madre pierde entre otras muchas cosas parte de su identidad. A su vuelta a Madrid Juanjo se habrá instalado en casa de Salazar, ha cambiado sus vulgares chándal por ropa de marca pagada por el propio Salazar, ha abandonado sus oposiciones y vive exclusivamente de Salazar y otros como él.
Ramón se refugiará en Paco Allende un ex seminarista como Salazar y compañero hasta que los dos lo dejaron. Paco es el personaje perfecto de la novela, disciplinado, coherente, con una escala de valores similar a la general y sobre todo un hombre tranquilo y con buenas intenciones.
Conoce a Salazar aunque hace años que no lo había visto, conoce de su belleza y su irresistible atractivo, pero también conoce su lado más perverso y sus ansias de rebajar y ejercitar sus más bajos instintos, como la humillación y otro tipo de perversiones.
La madre de Ramón sigue mal, ausente al teléfono, inerte, inexpresiva…Ramón lo sabe y lo sufre pero se siente atrapada en una sutil red que Salazar ha trazado para su propio deleite una viciosa y turbia telaraña de alcohol, sexo, hedonismo y situaciones extremas que se suceden cada día en el piso y en la que ellos tres son los protagonistas. Ramón querrá salir, muchas veces, salir de la maldad de Salazar de su propia exposición ante todo aquello…Cuando reacciona y intenta averiguar donde está su madre que no coge el telf desde hace días, será tarde su madre ha aparecido muerta en la playa, asesinada, ultrajada. Será de nuevo Paco Allende el que se desplace a Málaga a hacerse cargo del chico y de la situación y los trámites correspondientes.
Paco es psicólogo y será quien escuche a Ramón, quien lo acompañe y quien también se de cuenta del extraño y oscuro juego en el que anda metido Salazar.
De vuelta a Madrid Ramón ya no será nada, Salazar se ha enamorado de Juanjo y Juanjo, el chulo y navajero Juanjo ya desempeña sin ningún pudor su papel, el papel de su vida, olvidando a su mujer que lo anda buscando por Madrid y a su hija de unos tres años a la que apenas conoce se dedica a vivir del viejo y humillarlo a su vez, el mundo humillante, quien las da las toma, ojo por ojo diente por diente.
Ramón se alojará en casa de una amiga de Allende, intentará olvidar a Juanjo, al Juanjo vicioso y egoísta, al Juanjo suicida, drogadicto, perverso….
Allende se ha enamorado de Ramón y en un sentido primerizo y paternal, también Ramón de él.
Javier Salazar tendrá un triste final, se enamorará por primera vez en su vida, pero de un ser tan semejante a él que le pagará con su misma moneda, su misma multiplicada por cinco, Juanjo le robará, le extorsionará, se reirá en su cara….Patético final para este Javier Salazar que toda su vida desempeñó un papel a caballo entre un adonis y EL SUPER HOMBRE de Niestche.
Acabará tirándose por la ventana después de que Garnacho le haya dado una paliza y le haya obligado a decirle las claves secretas de las tarjetas de crédito.

MUY RECOMENDABLE, literatura al límite.

Tuesday, July 10, 2007

CONTRA NATURA


Es contra natura una novela interesante y atípica por varios aspectos, uno de elos sin duda es el estilo inquieto, desgarrador y a veces duro en el que está escrito, otro sería sin lugar a dudas la temática, los complejos mecanismos, los miedos y los fantasmas que trazan el desesperante triangulo amoroso de los tres protagonistas.

NOVELAS COMENTADAS


Saturday, June 30, 2007

FRAGMENTO ESCOGIDO DE LAS GRIETAS ESCONDIDAS







A las 9 me llamó Pedro tal y como me había dicho, en Bilbao llovía, el vuelo había sido puntual y el hotel donde los había alojado el despacho de arquitectos donde trabajaba era un prodigio de la técnica, un magnífico exponente del nuevo Bilbao, según el mismo me dijo, los otros 3 colegas que habían enviado allí para presentar aquel proyecto, lo esperaban abajo en la cafetería del hotel para tomar algo, querían salir a coger el metro que recientemente habían abierto con un diseño futurista de un afamado arquitecto inglés, bajar en el casco antiguo y tomar unos vinos y unos pinchos en unas tabernas que les habían recomendado en la recepción del hotel,, pero el había llegado cansado y prefería quedarse en la habitación, descansando para el día siguiente, eso me dijo, y yo al oír aquello no pude evitar morderme el labio inferior.
Nos despedimos prometiéndonos llamarnos al día siguiente a mitad de la mañana.

Al final se puso a llover esa noche, aunque no muy fuerte si de una forma persistente, bien llovido, como decía mi padre. Se había ido la luz en algunas calles de la ciudad,
Estaba todo muy oscuro, alguna luz de algún bar, de algún local, los coches pasando con sus faros y sus neumáticos rasgando los charcos de la calle, al fondo se veía una calle con alguna farola encendida, la policía estaba guiando el tráfico en la esquina de la avenida, me paré en la acera a que el hombrecillo del semáforo se pusiese verde y nos dejara pasar, la acera estaba llena, personas anónimas con chubasqueros de colores chillones, quinceañeras con el uniforme gris del colegio con el pelo mojado, señoras un grupo de turistas japoneses alborotando sujetándose unas hojas de periódico sobre la cabeza.




Y ahora sigue lloviendo, aunque la tormenta parece que ya pasa, se ha levantado un aire que levanta las hojas del suelo, estoy rodeada, cada vez llega más gente, todos callan, incluso los japoneses han cesado su alboroto y guardan silencio.
Verde, la calle está llena de charcos, apenas llueve ya y yo me siento arrastrada entre aquella multitud, la gente vuelve a hablar, algunos niños gritan, la madre le da consejos a la hija, un pie hacia delante y luego otro, y luego otro, coge la calle de frente y la segunda a mano izquierda, cuando llegues al final hay una pequeña plaza, entra en la plaza y al fondo verás la calle heroísmo.

Llegué al portal del edificio sobre las 10.Cuando me detuve ante el número 38 de la calle Heroísmo y bajé el paraguas me vi ante uno de aquellos edificios modernistas poco conocidos y que poco tenían que envidiar a esos otros tan afamados que siempre salían en las guías de la ciudad. El patio de entrada que había sido reformado y decorado por algún estudio de interiorismo presentaba un aspecto pulcro, alternando toda una gana de blancos rotos, sucios con otra de grises, junto con lámparas de luz blanca que iluminaban del suelo hacia arriba, en el centro de la sala había un mueble con forma de media luna desde el que me miró con cierta curiosidad un señor ni joven ni demasiado maduro, ni alto ni bajo, ni vulgar ni atractivo, con más pinta de funcionario del estado resignado que de conserje del edificio.
Me saludó ligeramente con un leve movimiento de cabeza y lo acompañó con lo que me pareció el comienzo de una forzada sonrisa.
El ascensor se encontraba al fondo junto a una gran escalera de anchos y brillantes escalones de mármol negro.
Me detuve antes de pulsar el botón y cambiase a color rojo. Ni tan siquiera pensé que todavía estaba a tiempo de huir de razonar mi acción, de repasar sus consecuencias, pués ya no lo estaba, ya no, llegados a ese punto, ya no lo estaba.
El ascensor arrancó su ascendente viaje con un sonoro chirrido que todavía hizo más inconsistente aquella penumbra que había en la escalera, el sonido se esparció por todo el hueco hasta que se diluyó en la asonancia de la catarsis cotidiana. Se detuvo y salí a un rellano grande, espacioso, tanto por su largura cono por su anchura, el suelo era de grandes y pesadas losas de mármol blanco, a un lado la gran escalera ascendía y descendía con sus brillantes peldaños negros. Había dos puertas una en el lado derecho y otra en el izquierdo. Las puertas eran blancas y extremadamente altas, con molduras rectangulares y una antigua y bonita mirilla en el centro, de esas que se giran desde dentro y aparece una filigrana metálica por la que se puede ver a la persona que está dentro casi como a través de un caleidoscopio. Junto a la puerta resplandecía una pequeña placa dorada con una letra B rotulada con una escritura entre inglesa y gótica en color negro.
Plantada delante de la puerta solo se oía el lejano eco de un equipo de música, música barroca, quizás Bach pensé, aunque apenas se oía. El ascensor después de haber estado detenido por un tiempo indefinido en el portal se había vuelto a poner en marcha.
Llamé y esperé en el mismo sitio sin apenas moverme. Tuve que llamar otra vez, después de que pasasen veinte o treinta segundos.
Cuando ya mi respiración comenzaba a cabalgar a un galope desbocado me abrió la puerta una señora de mediana edad, unos cincuenta pensé en aquel momento, de aspecto cuidadosamente distinguido, me miró con el brillo en los ojos de la intriga que da el haberse creado expectativas, con una mano sorprendentemente pálida y alargada, llena de gruesas sortijas, hizo un suave ademán lleno de amabilidad que me indicó que pasase.
Aquel gesto me tranquilizó y me hizo esbozar una tímida sonrisa. Soy la señora de Rousset, todavía no digas nada, no debes de decirme tu nombre, tampoco yo te he dicho el mío, pero ya verás como es algo que no importa, me seguía mirando mientras seguía hablando de la tormenta, de si necesitaba secarme el pelo, todo ello lo decía con la más adorable de las sonrisas, mientras yo notaba de una forma tan sutil que apenas me era apreciable como de vez en cuando su mirada se perdía lentamente por toda mi fisonomía.
Aquella primera noche no pude evitar fijarme en sus anillos, creo que conté cinco en una mano y cuatro en la otra, había algunos de plata formando extrañas letras o signos o símbolos celtas, no sabría decir muy bien el que, había uno que destacaba sobre todos los demás, en un grueso aro que parecía de oro había engarzada una piedra negra y brillante, plana, como las piedras de río, demasiado grande para llevarla en un anillo, con una imagen grabada en un color rojo intenso, un rojo tan incitante, tan lleno de ardor que me hizo girarme varias veces a mirarlo, quizá no de la forma más discreta que debería haberlo hecho.
Justo cuando yo iba a responder no sabía muy bien el qué, dada la situación de desconcierto en que me encontraba, noté una mano que con fuerza me agarraba de la cintura.
Era Alberto que aproximaba sus labios a mi mejilla para ofrecerme un cálido beso de bienvenida. Suavemente con una mano todavía sobre mi cadera me condujo hacía la puerta de una pequeña habitación, la elegante señora que me había recibido había desaparecido de la sala que hacía de entrada al piso. Alberto cerró la puerta y nos quedamos solos, se oían otras voces de hombre y de mujer en el interior de la casa aunque no podía decir de donde provenían.
La música seguía sonando, esta vez ya en el interior del piso, la oía con mucha más nitidez, alguien la había subido de volumen, sin duda se trataba del tercer concierto de Bramdemburgo en sol mayor, pasiones, cantatas, el clave asomando sus notas sobre el resto de los acordes, el arte de la fuga, las variaciones, conocía perfectamente esta pieza de los conciertos de Brandemburgo, yo misma se los había regalado a Pedro hacía un par de años en una recopilación que venía en una cajita dorada, llena de caras de compositores enmarcadas en unas pequeñas orlas barrocas de filigrana.
La habitación a la que habíamos pasado no era muy espaciosa, una pequeña sala con paredes empapeladas en un color rojo adamascado ligeramente brillante.
Nos sentamos en dos cómodasy clásicas butacas tapizadas en un tono parecido al de las paredes, me había mojado algo el pelo y Pedro me paso lentamente una mano por el cabello todavía húmedo, mientras yo recorría rápidamente la mirada por la habitación.



Del techo colgaba una lampara de araña, llena de pequeños cristales que emitian destellos de colores.
Debes elegir un nombre, me dijo con voz serena y una expresión tranquilizadora, y no me hagas preguntas ahora, confía en mí, sabes que yo nunca querría hacerte daño, estás en buenas manos. Yo permanecía en silencio secándome el pelo con una toalla que una mano sigilosa había dejado sobre una mesilla junto a la puerta, mientras el proseguía.
No debes de conocer la identidad de ninguna de las personas que conozcas esta noche, ni tan siquiera la de la dueña de la casa, la señora que te ha estado acompañando hasta que yo he llegado.
Te aseguro que podemos vivir en un nuevo orden, mientras estés en este piso olvídate de lo establecido, piensa que tú aquí vienes aprenderlo todo, eso es Eva a aprenderlo todo de nuevo, es el mejor consejo que te puedo dar.
Todos utilizamos nombres falsos, eso sí, siempre el mismo, así la privacidad y la confidencialidad de nuestros actos está siempre asegurada. Esto ultimo lo dijo con un ligero golpe de voz como queriendo remarcar el sentido clandestino de todo lo que iba a presenciar esa noche.

Luis Roser

Saturday, June 23, 2007

¿ OBISPOS O ABISPERO ?


¿OBISPOS O ABISPERO?

Llevo días pensando en escribir algo en este foro que yo mismo he creado para reflexionar un poco sobre la postura que andan tomando la jerarquía eclesiástica desde hace unos años, siendo esto más visible estos días por la próxima aplicación de la asignatura de EDUCACIÓN PARA LA CUIDADANÍA.

Antes de nada me gustaría aclarar como ya hice en el artículo Instituir la estupidez
Que este es un blog literario en todos sus ámbitos, creado con humildad desde el prisma de la creatividad y la honestidad. Son escasas las veces que he cambiado los temas puramente literarios por otros de índole más ideológicos. Esta va a ser una de ellas.
Creo que en determinados momentos hay que posicionarse y no dar la callada por respuesta.
A mi parecer existe una gran fractura entre la sociedad civil y la jerarquía eclesiástica, o mejor dicho todavía la fractura realmente la tienen ellos, el clero.
En estos días se han oído de todo, auténticas barbaridades por parte de estos señores, objeción de conciencia?, ¿Cuándo antes defendieron estos señores una objeción de conciencia?....La asignatura en cuestión intenta acercar a los centros educativos la realidad social que existe en este país, inmigración, VIOLENCIA DE GÉNERO, (que alguno de ellos se ha atrevido a medio justificar, sin que ningún juez le haya acusado de hacer apología) distintos tipos de familias y parejas, aportando valores y enseñanzas mucho más cerca de la ética que de su rancia y socavada moral que tantos y tantos lastres impuso a generaciones pasadas.
La asignatura todavía no se está dando en los centros, será a partir del curso que viene cuando se imparta y ya desde hace semanas se está cuestionando, menospreciando y incitando a los padres de los alumnos a que se rebelen contra ella, para ello se están utilizando mensajes que dejan traslucir cierta dosis de miedo, como cuando estos mismos señores decían que la familia se rompía, o cuando tachan de inmoralidad lo que para muchos es normal, aceptado y una situación feliz y TRANQUILA como cualquier otra entre ellos y sus familias.
Todo esto en mi opinión es una desvergüenza, más si tenemos en cuenta que esta jerarquía ( si se fijan en el texto, en ningún momento he nombrado la palabra iglesia, las bases siempre suelen ser otra cosa), lleva sobre sus espaldas el lastre de haber sido casi hermana y comidilla de un régimen que abusó, violó todo tipo de derechos, exilió miles de personas, vació las aulas de las universidades fusilando a muchos de nuestros profesores…. sin hacer gran cosa y muy pocas denuncias al respecto.
En fin que quieren que les diga, el pueblo elige a sus gobernantes y son ellos en el parlamento los que votan y aprueban las leyes, unas mejores, otras peores. Que se dediquen de una vez a sus fieles, a más labores sociales y que dejen de una vez de hacer política oscurantista y represora.

Hace un par de años visité el museo Guggenheim de Bilbao y vi con una audio guía una pintura del siempre genial Antoni Tapies, en cuestión los auriculares te hacían ver lo que apenas se percibía en el gran lienzo blanco, la cruz, y es que todos llevamos ese motivo sangrante y deudor en alguna parte de nuestra anatomía, en la frente en las manos….en nuestra niñez, y es que hablando de cruces…siempre suele aparecer la niñez.
Esta es la gran suerte de estos señores de los negocios eclesiásticos, que desgraciadamente todavía tienen demasiado poder de convocatoria sus mensajes apocalípticos y a veces demasiado deshumanizante, para el resto de los ciudadanos que simplemente quieren vivir tranquilos y sin que vengan viejas guardias a meterles el miedo en el cuerpo.

Thursday, June 21, 2007

POEMARIO IMAGINARIO


Hoy te quiero escribir un poema,
Ahora que el aire me da en la cara.


Hoy que tengo calor
cuando los demás tienen frío

Cuando todavía me dura tu abrazo
Y la lluvia nos cubre sin mojarnos.

Ahora saldré a la calle y andaré hasta el alba
Me iré despojando de todo lo que ya no necesito
Y abriré la boca y dejaré salir de una vez las hormigas.

Mañana te escribiré otro poema
La mitad será de barro, el resto de aire
Y nuestra música sonará y sonará.

Recógeme con tu coche rojo, arranca,
Llévame al abismo y cáete conmigo
Que yo te cogeré, te daré la llave.

Ahora que ya casi te he escrito el poema
Pienso que solo soy un pobre hombre,
Seguro que el invierno será menos largo contigo.

Vayamos pues a oir la lluvia, abrazados
Ya sabes, la misma lluvia, la misma de siempre….

Saturday, June 09, 2007

POBRE HOMBRE


POBRE HOMBRE

Un día cualquiera de una hipotética ciudad, un despacho blanco y aséptico, igual a muchos otros de una empresa de trabajo temporal, un hombre trajeado detrás de una mesa, jugando con un bolígrafo bic de color rojo entre sus dedos, frente a el, otro de unos cincuenta años con cara cansada, pero tranquilo.

_ ¿Y llegado a este punto, usted que es lo que ambiciona?
_ ¿Yo?, la verdad….ambición, lo que se dice ambición…
_ Si, ya sabe, dinero, un buen coche, una casa en la sierra, o en la playa.
_ Pues ahora la verdad, no me viene nada a la cabeza.
_ Vaya…pero, imagino que algo ambicionará en esta vida.
_ Hombre yo…siempre quise saber pensar.
_ ¿Pensar?, ¿es que ACASO no sabe?
_ Si, claro, saber lo que se dice saber sé. Como todos. Como usted.
_ ¿Cómo yo?, ¿Entonces a qué se refiere?
_ A pensar de forma que nunca pueda dejar de asombrarme, ya sabe,
como los niños, como los griegos esos antiguos, como los filósofos esos.
_ ¿Filósofos?, ¿Y que demonios es eso?
_ Son hombres, solo eso, hombres.
_ ¿Solo hombres como usted y como yo?
_ Sí pero hombres que se detienen en la plaza de la acrópolis a escuchar, a ver correr
el tiempo, a meditar sus conclusiones antes de responder…
_ Ya veo.
_ ¿Lo entiende?
_ ¿El que?, bueno ¿eso?, no, la verdad que no.
¿Pero usted quiere o no quiere el trabajo de cuidador en la perrera municipal?
_ Sí, me gustan los perros.
_ Pues entonces no se hable más, acabe de rellenar el formulario y el lunes
comienza a las ocho en la dirección que le dará la chica de recepción. Y ahora ya se puede retirar que me tengo que ir volando que quiero llegar pronto a casa que el hijo mayor de mi hermano entra esta noche en la casa de gran hermano.


Wednesday, June 06, 2007




Cuando no se sabe como comenzar una historia, que si se sabe que se quiere contar, quizá una buena opción sea hacerlo por el final.

final

Me desperté con el ligero frenazo del autobús, sí, me había quedado dormido cuando abrí los ojos todo el mundo estaba de pie en el pasillo, extrañamente había un silencio solo roto por el abrir y cerrar de los compartimentos superiores sacando mochilas y Bolsas de viaje.
Había caído en un sopor que me retuvo durante unos segundos los sentidos, cuando miré a los dos asientos de enfrente y entreví que estaban vacíos, miré como un autómata al cristal de la ventana y los vi abajo en el andén.
Ella cogía con mano firme su maleta de marca roja con ruedas, él sacaba su bolsa de deporte usada del maletero de abajo, los vi alejarse, la verdad es que poco decididos cada uno por su lado, por un momento ella aceleró el paso y el lentamente se detuvo, y entonces por un instante de tan perfecto irreal se giraron y se miraron, solo fue un segundo, después giraron la vista y cada uno se marchó como un extraño.
No me había dado cuenta pero me había quedado solo con el conductor en el autobús.

principio

La tarde empezaba mal, un hombre con voz cascada anunciaba por megafonía que el autobús 23 con destino a Zaragoza saldría con media hora de retraso.
Puse cara de responsable y le di un trago a mi botellin de agua recalentada, día 22 de agosto, sábado por la tarde 34 grados a la sombra, elecciones municipales yo 29 años, soltero y sin ningún compromiso, decidí que lo mejor sería esperar sentado en el banco que había justo a mi espalda, frente al autobús.
Apareció una chica con pinta de niña bien, con una maleta roja con ruedas en una mano, melena rubia, pendientes, blusa y collar a juego, cinturón ostentoso de algún diseñador de marca y pantalones de lino estrictamente planchados, ¿ y los zapatos, pensareis?, ¿ no irá descalza?, no os precipitéis, descalza no creo que fuese, pero de los zapatos… la verdad no me acuerdo. La miré con desgana, asombrado ante lo que parecía la leve y sutil acción de retirarse unas leves gotitas de sudor que habían aparecidito en su prefecta y bronceada frente.

Pasé de ella, no era mi tipo. Pronto el andén se llenó de gente, niños con pantalones cortos, señoras manejando el abanico con destreza, militares nerviosos y parejas de enamorados, siempre las parejas de enamorados.
Junto a mi se sentó lo que parecía un jugador negro del real Madrid con bolsa de deporte y todo, pero no, por su cara de cansado y sus manos resecas y fuertes más bien parecía un chico que acababa de salir de trabajar de alguna obra.

Casi sin darme cuenta se hizo la hora, saqué mi billete y después de que el conductor me apuntase en una precaria y sobada hoja subí en el autobús que resultó ser de 2 pisos, asiento 21, 23, 25, el mío, ventanilla, en el piso de abajo, había tenido suerte me había tocado un pequeño apartamento de 4 asientos y una mesita en el centro para leer, en la radio ponían un pasodoble y entonces pensé inevitablemente que acabaría sentado con una señora culona que me contaría lo bien y lo grande que era su casa del pueblo. Pero no, resultó que fui solo. Pero no quiero adelantar acontecimientos

Decidí abrir el marca y leerlo, el aire acondicionado funcionaba mal y a ratos, por lo que allí dentro comenzaba a hacer cierto calor.

La sorpresa fue mayor cuando vi llegar la fabulosa e intocable chica del andén, llegó con cara triunfal no se si por ver nuestro pequeño apartamento o por comprobar que su cara maleta cabía debajo de la mesa, se sentó y nos dirigimos un escueto hola.
Yo quería mirarla, quería ver si realmente era esa diosa inalcanzable que yo me había imaginado, pero no podía, mis malditas limitaciones y mis arcaicas ensoñaciones de adolescente me lo impedían.
Al momento levanté la vista al ver las piernas de nuestro nuevo acompañante, el chico miró su billete arrugado, miró el número de las butacas que se podía leer en el pasillo y nos sonrió con unos dientes blancos, unos dientes que a mi me provocaron un escalofrío en la espalda que dio un poco de frescor a mi tórrido cuerpo.
Al momento comprendí que aquello podía ser a partir de ese momento muy interesante, la chica de la maleta roja se sorprendió con un leve movimiento en ascensión de sus cejas depiladas al ver al muchacho negro supuestamente salido de la obra sentarse a su lado.
El nos sonrió de nuevo y nos saludo con un extraño HJOLA.

El autobús se puso en marcha, yo intentaba concentrarme en las jugadas del defensa del Barcelona pero mis ojos oscilaban entre la tabla de clasificación y la impoluta blusa de la diosa que tenía enfrente.
De repente el muchacho nos sorprendió, digo nos por que al sacar un pequeño bocadillo envuelto en papel de albal y ofrecernos si queríamos la diosa y yo automáticamente nos miramos. Fue nuestro único momento de complicidad.
Salimos de la ciudad, dejamos atrás tristes y obsoletos polígonos industriales, cogimos la autovía y nuestro medio de trasporte se fue aproximando al límite con la próxima comunidad.
La temperatura seguía siendo algo bochornosa a pesar del ruidoso sonido de los motores del aire acondicionado, al levantar la vista vi a la diosa dormida, con la cara un poco ladeada, la boca entreabierta y su melena algo fuera de sitio.
Un cierto letargo se había adueñado de mis vecinos de apartamento, y de los de enfrente, giré la cabeza y de los de detrás, sonreí y me dediqué a contemplar con todo detalle a mi nueva musa, el chico cabeceaba con los ojos cerrados y la boca torcida con alguna diminuta miga del bocadillo que se había comido.
De repente ocurrió el milagro, la chica en un sutil gesto con la mano, sin abrir los ojos se pasó la mano por el cuello y se desabrochó un botón de la blusa y apareció ante mí el inicio de una serie de fantásticos valles y dunas, blancas, suaves. De repente, salí de mi letargo, la chica dejó caer su bonita cabeza sobre el hombro del muchacho y yo comencé a hacerme pequeño como el hombre menguante, cada vez más pequeño, tanto que a la diosa la veía lejana, inaccesible.
Volví a la realidad cuando el muchacho, sin abrir los ojos y lentamente le pasaba un brazo a mi diosa por el hombro y , lentamente le apartaba sus rubios mechones de pelo del hombro.


Mis sentidos me traicionaban y un sopor acalorado y traicionero se iba apoderando de mí, los ojos me pesaban, mi boca reseca y acartonada ere como una gruta oscura, y mientas allí seguían ellos 2 dormidos, abrazados, el sonriendo y ella enseñándome el principio de su pecho izquierdo.
¿Estaba ocurriendo esto realmente?, ¿ Estábamos realmente en un autobús?, ¿ que es realmente el sueño?, y esa sonrisa de la chica?, ¿ y esa mano del chico?, ¿ existía realmente yo?.


Al final no sé si me dormí o me desmayé. El resto por si todavía no se han dado cuenta ya lo han leído al principio.

Saturday, May 26, 2007

NIEBLA de Unamuno. Primera parte.


NIEBLA de Unamuno. Primera parte.

Niebla de Don Miguel de Unamumo es ante todo una gran novela, por varios motivos, algunos son sus peculiaridades y su propio estilo, así como la magnifica recreación sentimental, pasional y humana de sus escasos personajes.

A mi parecer cabe destacar la importancia que tiene en el protagonista de la obra Augusto Pérez, su propia condición humana, su carácter, o su falta de él, su decisión unas veces o su indecisión otras….para el posterior devenir y desenlace de la novela.

Otro aspecto reseñable, por lo que tiene de novedad e incluso de PROVOCACIÓN con el lector es el recurso de confrontar, realidad e irrealidad, normalidad y fantasía, todo esto llevado por parte del autor hasta el extremo de convertirse él mismo en un personaje de su propia novela, ¿por su propia decisión o por decisión de nuestro protagonista Augusto Pérez?
Curiosa metáfora la del duelo del autor con su propia obra revelándose ante él y cuestionando su capacidad para crear acción, opinión, libertad en sus propios personajes.
Otro aspecto a tener en cuenta es la magnifica recreación de el universo personal de cada uno de sus personajes, sobre todo Augusto y Eugenia, sus pasiones, sus certezas y contradicciones, sus caracteres y los condicionantes de los mismos. Con todo esto Unamuno llega a involucrar al lector en sus propios personajes mucho más de lo que parece a primera vista, ya que cada uno desde el principio va labrando su propio devenir en la novela, o es nivela?.

En la vida de cualquier persona se presentas situaciones que son típicas de repetirse de una forma más o menos parecida en muchos de nosotros, como son enamorarse, sentir y ver al mundo de una manera diferente, dependiendo de lo que pase a nuestro alrededor, ya sea que se es joven y ya no se tiene ni al padre ni a la madre y hay sucesos que se requieren de la presencia de los padres y muchas veces no sabremos como resolverlas o solucionarlas de una manera conveniente. Los impulsos, la juventud, y otras situaciones son las que nos presenta Miguel de Unamuno en su libro publicada en 1914 nos relata la situación de un joven de buena familia que ha sufrido de la perdida de su madre y experimenta cambios psicológicos y emocionales y descubre el amor en una mujer, que es maestra de piano llamada Eugenia Domingo del Arco y de las peripecias que sufre el pobre Augusto para conquistarla. Todo esto sucede en España entre finales de siglo XIX y principios del siglo XX.

Augusto Pérez se encuentra con veinte y pocos huérfano de padre y madre, heredero de la casona nobiliar de la familia y al cuidado y acompañado de los sirvientes Domingo y Liduvina.
Augusto vive en un frágil y recatado mundo a mitad de camino entre lo novelesco y el acomodamiento social y personal de los de su clase. Todo esto e incluso su propia existencia se verán absolutamente alteradas al conocer a Eugenia una bella joven pianista de profesión, huérfana de padres como él y que vive con sus tíos, Eugenia da clases particulares de piano para poder pagar la hipoteca de la casa donde han vivido sus padres. Eugenio al enterarse de este hecho no dudará en pagar la deuda el mismo.
Eugenia mujer joven y libre, influenciada por las ideas anarquistas y libertarias de su tío rechazará la oferta e incluso se sentirá indignada ante tal acto.
Otro personaje a señalar en la novela es Victor, amigo de Augusto y confesor de sus bajas y altas pasiones, personaje como otros de la novela y de otras parecidas en este estilo académico de la época, personaje encorsetado en sus propias circunstancias, un matrimonio no del todo deseado, una falta de identidad clara en lo que se refiere a su propia libertad personal…..



ANTECEDENTES HISTÓRICOS SOBRE DON MIGUEL DE UNAMUNO



YA que en brebes comentaré NIEBLA de Unamuno, me ha parecido muy interesante publicar un artículo sobre algo que había oído muchas veces nombrar en los corrillos de las tertulias a modo cassi deLeyenda Urbana, aquí lo teneis, el compromiso, siempre es el compromiso y desde luego siempre se acaba pagando un precio, espero que les guste, y aunque no sea así nada podrán hacer para restarle importancia, por muy anecdotario que parece lo que van a leer, en la a veces sangrante y dura historia de la intelectualidad de nuestro país.





Al iniciarse la guerra civil, apoyó inicialmente a los rebeldes. Unamuno quiso ver en los militares alzados a un conjunto de regeneracionalistas autoritarios dispuestos a encauzar la deriva del país. Cuando el 19 de julio la práctica totalidad del consistorio salmantino es destituida por las nuevas autoridades y sustituida por personas adictas, Unamuno acepta el acta de concejal que le ofrece el nuevo alcalde, el comandante del Valle.

En el verano de 1936 hace un llamamiento a los intelectuales europeos para que apoyen a los sublevados, declarando que representaban la defensa de la civilización occidental y de la tradición cristiana, lo que causa tristeza y horror en el mundo. Azaña lo destituye, pero el gobierno de Burgos le repone de nuevo en el cargo. Sin embargo, el entusiasmo por la sublevación pronto se torna en desengaño, especialmente ante el cariz que toma la represión en Salamanca.
En sus bolsillos se amontonan las cartas de mujeres de amigos, conocidos y desconocidos, que le piden que interceda por sus maridos encarcelados, torturados y fusilados. A finales de julio, sus amigos salmantinos, Prieto Carrasco, alcalde republicano de Salamanca y José Andrés y Mansó, diputado socialista, habían sido asesinados, así como su alumno predilecto y rector de la Universidad de Granada Salvador Vila. En la cárcel se hallaban recluidos sus íntimos amigos el doctor Filiberto Villalobos y el periodista José Sánchez Gómez, éste a la espera de ser fusilado. Su también amigo, el pastor protestante Atilano Coco, estaba amenazado de muerte.

A principios de octubre, Unamuno visitó a Franco en el palacio episcopal para suplicar inútilmente clemencia para sus amigos presos.
Unamuno se arrepintió públicamente de su apoyo a la sublevación. Durante el acto de apertura del curso académico (que coincidía con la celebración de la "Fiesta de la raza") el 12 de octubre de 1936, en el Paraninfo de la Universidad, y tras una serie de discursos atacando a la "anti-España", Unamuno criticó duramente la rebelión, sentenciando al final: "Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque os falta la razón". Le contesta brutalmente el general José Millán Astray (el cual sentía una profunda enemistad por Unamuno, que le había acusado inopinadamente de corrupción), gritando "A mí la Legión", "viva la Muerte" (lema de la Legión) y "abajo la inteligencia"; Unamuno contesta "viva la vida" (casi un insulto a la Legión).

El general se levanta indignado, y José María Pemán trata de aclarar: "¡Viva la inteligencia! ¡Mueran los malos intelectuales!". La esposa de Franco, Carmen Polo, toma del brazo a don Miguel y le acompaña a su casa, rodeados de su guardia personal. Ese mismo día, la corporación municipal se reunió de forma secreta y expulsó a Unamuno.
El proponente, el concejal Rubio Polo, reclamó su expulsión "...por España, en fin, apuñalada traidoramente por la pseudo-intelectualidad liberal-masónica cuya vida y pensamiento [...] sólo en la voluntad de venganza se mantuvo firme, en todo lo demás fue tornadiza, sinuosa y oscilante, no tuvo criterio, sino pasiones; no asentó afirmaciones, sino propuso dudas corrosivas; quiso conciliar lo inconciliable, el Catolicismo y la Reforma; y fue, añado yo, la envenenadora, la celestina de las inteligencias y las voluntades vírgenes de varias generaciones de escolares en Academias, Ateneos y Universidades".
El 22 de octubre, Franco firma el decreto de destitución de Unamuno como rector.

La información para este artículo ha sido sacado de una página de internet, ya que yo todos estos datos históricos en parte los desconocía.




Wednesday, May 23, 2007

NOVELAS Y ARTÍCULOS COMENTADOS


Friday, May 18, 2007

A VECES. ( pero solo a veces )


A veces me siento un extraño
Caminando hacia ti.

A veces, creo verte en el aire
Y te presiento en la noche.

A veces creo que no hay veces
Solo el vacío de tu inexistencia.

Pero son las veces en que te siento
Las que creo verte cruzar la puerta
Las que oigo tus pasos en el camino
Las que creo creer que todavía existes

Son esas, esas en las que floto
Las que me fundo con la brisa
Las que me hago una lengua de fuego
Las que vuelvo a vivir por ti.

Sunday, May 06, 2007

CRIMEN Y CASTIGO


CRIMEN Y CASTIGO, es una de las novelas marcadamente psicológicas de Dovstoieski.
Su argumento gira en torno a un joven estudiante, Raskolnikof, que abrumado por su vida miserable y su abrumadora pobreza, no encuentra otra solución que la de asesinar y robar a una vieja usurera. Solo así podrá continuar con sus estudios y así velar y ayudar a su madre y su hermana que sufren también las consecuencias de la miseria.

Hecho esto y una vez que resuelva su desesperadaza situación económica, Raskolnikof se propone transformarse en un hombre íntegro, trabajador, compasivo, para así poder anular su crimen, si es que en verdad se puede considerar como crimen la muerte de una vieja usurera, enferma y casi idiotizada que probablemente habría acabado de muerte natural unos meses más tarde.
El joven se decide al fin a llevar a cabo su acción, y lo hace con tal destreza que no deja el mínimo rastro que pueda llevar a la detención del criminal.
PERO ENTONCES SOBREBIENE LO INSOSPECHADO.
Raskolnikof creía tenerlo todo controlado, todo menos algo su propia y traicionera conciencia. Pronto se desatará un proceso psicológico en el cual se ahoga el alma del homicida, no por arrepentimiento, si no por un sentimiento de culpa, el desprecio de si mismo, la ley divina y humana que reclaman el CASTIGO.
Solo alcanzará la paz por la vía de la confesión, la expiación de sus pecados ante la sociedad, en un presidio….al margen de la ley.
Crimen y castigo está estructurada sobre un problema ético EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS, aunque estos pretendan ser nobles, apartar de la sociedad a una persona dañina y decadente, la usurera, terminar su carrera, ayudar a su madre y hermana a salir de su mísera vida y volverse un hombre bueno y honrado como al final se propone el mismo criminal.
En definitiva, Raskolnikof representa la eterna y constante lucha entre el bien y el mal, lo bueno y lo malo, lo moral y lo inmoral. Se asiste así a un complicado proceso mental donde el protagonista elabora meticulosamente el crimen que va a cometer, sin pensar en las ventajas materiales u de otro tipo que le puede reportar, ya que al final acabará robándole una pequeña suma de dinero, sus verdaderas motivaciones para cometer tal acto, son más bien de orden moral, CASI SE PODRÍA DECIR QUE ES UN CRIMEN ALTRUISTA, un crimen por el que la comunidad le debería de estar agradecido…

Bajo estas apariencias va encontrando en aquel acto reprochable una justificación generosa, sincera y por lo tanto y de alguna manera que lo hace estar en paz consigo mismo.
Al amparo de tales premisas que se propone adoptar para sobrellevar mejor las consecuencias de su propio acto, matar no es tan malo, solo es una difícil decisión que hay que tomar y realizarla y lo
único que le preocupa en ese momento es no ser descubierto por la policía.
Una vez cometido el crimen vuelve a su habitación y se tumba en su camastro durante horas, sin una percepción real del paso del tiempo, en un estado febril que el autor se detiene durante bastantes páginas en relatarnos, transportándonos a un mundo febril
De una ansiedad palpitante, dentro de una pequeña y mísera buhardilla de madera, donde al final logra crear una atmósfera casi irrespirable, como el pobre y febril alma de Raskolnikof.
Pronto comenzará a obsesionarse por si ha dejado alguna prueba que lo pueda delatar.
El paso de un estado al otro es lento va ocurriendo a base de reiteraciones y episodios meticulosamente entretejidos que el autor desgrana a lo largo de la obra. Así en cierto momento el asesino se adormece y sufre una serie de alucinaciones y pesadillas, en las que revive el crimen en todos sus detalles, AUNQUE ESTO TODAVÍA NO ES UN VERDADERO REMORDIMIENTO, para Raskolnikof casi es como cometer un segundo asesinato.
La conciencia de culpa le llegará más tarde y solo a través del amor de Sonia, otro ser desdichado y perdido como el, con una única postura ante la vida, la resignación y el sacrificio.
Pero aún así el reconocimiento de la culpa no es el arrepentimiento y si confiesa es por descargar su alma, por recuperar la paz perdida, por cambiar de alguna manera su febril estado.
Incluso, más tarde ya en el presidio, continua esta lucha interna, su crimen como tal no es condenable moralmente y más bien reniega de la debilidad que le llevó a confesar, únicamente y al final del libro, solo por su amor a su amada Sonia, su amor incondicional y del conocimiento de la verdad divina, le llegará el arrepentimiento redentor que tanto tiempo lleva buscando.

En definitiva, una novela ALTAMENTE RECOMENDABLE, oscura y lenta a veces, árida e intransitable otras, un reflejo del alma del hombre, de nuestras contradicciones, miedos, esperanzas….

Wednesday, May 02, 2007

RASKOLNIKOV, PERSONAJE UNIVERSAL.











Pequeña introducción acerca de el personaje y el caracter de la obra.



En una calurosa tarde de principios de junio, salió un joven de su habitación y con paso lento e indeciso se dirigió hasta la calle.
La pobreza lo abrumaba y por eso no deseaba encontrarse con nadie, mucho menos con su arrendadora a quien le debía bastante dinero.
En la calle hacía un calor sofocante lo que contribuía a irritar aún más los ya alterados nervios del joven.

Este es el cuanto menos interesante comienzo de una de las obras cumbres de la literatura contemporánea, CRIMEN Y CASTIGO, amada, venerada y odiada a partes iguales, esta obra imprescindible para cualquier lector inquieto que apueste por la calidad y por la reflexión, no es en sí misma una pieza fácil de digerir, dura, con muchas aristas, punzante, tremendamente introspectiva…si algo desmenuza esta novela es el lado más oscuro de la existencia humana.
El personaje en cuestión de la novela Raskolnikov nos enfrenta muchas veces ante un debate moral acerca de sus propias acciones, el autor lo sitúa como un SUPERHOMBRE, muy en relación con el prototipo de Nietzsche, un hombre sin moral, por encima del bien y del mal, un hombre que puede decidir sobre la suerte de cualquiera de nosotros, un hombre que llega a reconocerse como un Dios al que no afecta ninguna ley ni norma que esté ni por encima ni por debajo de el mismo.

Para probar todo esto decide cometer un crimen, un crimen que lleva ya tiempo pensando, meditando y preparando. Y lo comete y llega a disfrutar de el, de su nueva condición, de su nuevo status de salvador, de el mismo y de los demás en una lucha constante por conquistar una quietud y una impasividad que lo exima de todo pecado, pero queda algo con lo que no cuenta nuestro protagonista, SU PROPIA CONCIENCIA, elemento curiosamente olvidado por él y que será el único que realmente lo haga ver al el mismo como lo que es, UN CRIMIMAL.

Si algo refleja a a la perfección CRIMEN Y CASTIGO es la lucha entre el bien y el mal, lo consciente y lo subconsciente, nuestros fantasmas y sus traiciones y nuestros deberes y obediencias ante la ley moral.

En breve publicaré el comentario sobre la novela dividido en dos entradas, espero haberles puesto los dientes largos, NUNCA es tarde para acercarse a esta gran obra.Raskolnikov, el héroe de la obra, se yergue como un superhombre


LOS CLASICOS YA COMENTADOS


Monday, April 30, 2007

Y SI TE DIGO QUE TE QUIERO

Y si te digo que te quiero, no te asustes, quédate sentado en la silla, no te muevas, es una orden, si no echarás a correr.

Y si te digo que te quiero, te lo digo con la boca pequeña, pero con el mayor de los convencimientos y parece que va a llover, el cielo esta de tormenta, corre y entra la ropa.

Y si te digo que te quiero mírame a los ojos y llora lágrimas verdes que yo estaré a tu lado, arando tu espalda.

Y si te digo que te quiero tírate de cabeza a nuestro pozo de terciopelo rojo que cuándo acabe de contarte las estrellas iré a buscarte.

Y si te digo que te quiero y tú me dices que también me quieres, tendremos que quedarnos quietos, en silencio a esperar que nos cubra la marea.

Por cierto, ¿es que todavía no sabes cuanto te quiero?....

Saturday, April 28, 2007


MI PRIMERA COMUNIÓN


Mi primera comunión

Soy un hombre solitario y aburrido, ayer me dejó mi última amante y antes de dar un atronador portazo me dijo que era egocéntrico y caprichoso.

La culpa de todas mis desgracias la tuvo mi primera comunión

Mi catecismo fue un libro pesado, casi como un tebeo, donde aparecía un hombre muy desgraciado que le pasaba de todo, su madre era muy buena, tanto que realmente no hizo nada por tener su hijo, pero de repente estaba embarazada y lo tuvo en un pajar lleno de vacas. Yo eso nunca lo entendí, ¿ Acaso lo entienden ustedes?, vaya forma de complicarse la vida.
El padre era carpintero, aunque no se que muebles hacía, la verdad, pues es que es eso, de niño me dejaron hecho un lío, claro, yo creía que donde vivían sería omo el pirineo, con pastores y rebaños, aunque en el pirineo no viven reyes, y lo de los camellos….me dejaba flipado y lo del incienso y la mirra ya ni te cuento.

Mi madre y mi tía hicieron la comida, y aunque la hicieron el el corral, al fondo, donde estaba la leña, olía tanto a frito y a sardinas que ahora cada vez que como sardinas mis fantasmas me traicionan y entorno los ojos evitando la aparición que tenía cada vez que miraba el plato.
Ese día pasó y me fui haciendo mayor y en la mili me hicieron creer que me hice un hombre, y tuve mi primera novia, ¿ y que tendría aquella niña apocada y con bigote del pueblo de mis tíos para ser la primera ¿, pobre muchacha de alguna forma siempre la culpé por eso por ser la primera de una lista de cientos y cientos de mujeres, después me metí en la universidad y yo era el más idealista y el más revolucionario y nos concentrábamos en la puerta de la facultad de medicina dando vueltas a un corro defendiendo la dignidad del pueblo argentino ante las envestidas de VIDELA.

Pero aún así seguía arrastrando la mochila de los libros y la sensación de hartazgo de aquel día y no por el olor a los fritos, ni por el empacho de la tarta de yema, si no por la soledad que me dejó aquel tebeo tan surrealista. Aunque este último término lo aprendería después claro, a mi me ha costado mucho aprenderlo todo.
Mi madre y mi tía Carlota lloraron mucho y acabaron empapando el arrugado pañuelo salpicado de agua bendita, vinieron mi otra tía monja clarisa, mi abuelo meapilas, aunque sobre este último años más tarde en mi proceso de aprendizaje me daría cuenta de que meaba fuera bastante a menudo.
Ayer después de Irse charlote mi ultima conquista del país vecino, me levanté de la cama y desnudo como estaba me miré en el espejo del armario, me vi triste, demasiado primario para lo avanzado de mis años, bajé la vista y me miré la parte más importante del hombre, EL MIEMBRO, y fugazmente pensé en el estudio sobre la castración existencial que a veces plantea Froid, y para rematar la faena, me puse de perfil y se me presentó mi barriga deformando la escena y pensé en Jesús con la cruz, todo tan sudoroso, tan fuerte llevando semejantes maderos y luego volví a pensar que para ser tan pobre el hombre estaba bien musculoso, sin barriga, y sin mi soledad.

El caso es que todas las mujeres me abandonan, todas, y la vida me va bien, sí, me sonríe, tengo una empresa con unos doscientos empleados, me temen, me admiran y me odian a partes iguales, pero no consigo quitarme la cruz y es esa cruz la que ahuyenta mis conquistas, ayer fue una francesita de exportación, hace dos semanas una esbelta rusa de veinte años y senos operados me dijo que debía tener fé, que encontraría la mujer de mi vida, y es que yo me enamoro de todas y las quiero retener, con susurros y besos y fines de semana en Roma y caros perfumes, cenas elegantes…. Pero todas me dejan.
La fé la perdí el día de mi primera comunión, por eso cuando llegan estas fechas siempre busco alguna amiga discreta y disciplente que me acompañe a algún hotelito donde no oír el replique de las campanas, donde no me pueda acordar del día que empezó todo, donde no tenga referencia de esta estúpida vida, mi vida.

Al final dejé la medicina y monté con unos socios un laboratorio farmacéutico y ahora estoy forrao y tengo la orla colgada en mi despecho y me río de todos ellos con sus caras hinchadas de dignidad, ¿ para qué?, con dignidad no puedo retener veinte días un tratamiento para la rinitis alérgica esta primavera.

Ya me perdonarán, tengo que dejarles Estefanía me llama al móvil, este fin de semana he reservado una habitación doble en un hotelito de la costa.

Tuesday, April 24, 2007

EL FLECHAZO CERTERO







El flechazo certero

Los dos eran unos desconocidos hasta ese día, no sabían nada el uno del otro, pero algo del comienzo se notaba en el aire, en las yemas de los árboles que comenzaban a brotar a principios de una primavera perezosa.

Se encontraron en un terreno libre de cargas e impuestos, la red, charlaron, se rieron con las dos teclas para tal fin del teclado, la J de jamón y la A de amor.
En aquella primera charla ya decidieron verse y se citaron un domingo, a primera hora de la tarde, cuando ya ni tan siquiera se oía el eco de las campanas, hacía un sol fuerte y de lejos se acercaron el uno al otro pero apenas se veían.
Después se tomaron un refresco y para ser el primer día se rieron mucho y se dieron cuenta de que el aire se hacía más denso y al salir a la calle masticaban el cierzo, el eterno e intemporal cierzo de esta ciudad.
Fue inevitable, el aire viciado de deseo los llevó a fundirse en un abrazo que los hizo caerse a un agujero de rojo terciopelo y allí hicieron el amor y siguieron riéndose y dándose abrazos que apenas conseguían apaciguar sus carnes.
Este fue el primer día y harían muy mal en pensar ustedes que ahí quedo todo, esa misma noche una tormenta pasajera borró todas las huellas, pero no se llevó lo único que realmente es necesario para esta historia, el germen, miles y miles de microscópicos puntitos de color rojo ya se habían esparcido por el interior de cada uno de ellos.
Y comenzaron a notar al día siguiente como picaba el polen del amor, fue algo progresivo, nada de escozor en la nariz, lo que les pasó a nuestros protagonistas se asemeja en gran parte a la presión que sentía el bueno de Hans Castorp en el sanatorio bergoff de la montaña mágica, olvidaron el propio sentido del tiempo y aunque este no se teduvo se volvió denso, palpitante, concentrado en el pecho y desbocado, desbocado como los caballos asustados por la tormenta.

Se escribieron tímidamente y miraban por la ventana intentando verse en las personas que pasaban por la calle, poco a poco todo se volvió luminoso, y se pusieron a cantar y se asombraban al verse bailando en el trabajo, sonriéndole a la luna del coche.
Y decidieron volverse a ver, quedaron en un lugar apartado, se sonrieron, apenas se miraron y decidieron cogerse las manos sudadas mientras esperaban que se enfriara el té.
Esa noche al llegar a casa uno de los dos vio en un canal de pago un documental sobre el desove del salmón y al ver aquella maraña de minúsculos huevos transparentes, apenas percibidos, esparciéndose en la cristalina corriente de un río, se dio cuenta de algo, de algo abstracto como el mismo tiempo que le envolvía, se había enamorado.
Y el otro tardó en dormirse, el mismo tiempo denso y casi retenido en su dormitorio lo tenía atrapado y abrazó la almohada y la besó y se volvió a caer al pozo de terciopelo rojo sin acordarse para nada que a las seis le sonaría el despertador digital para ir a trabajar a la fábrica.

Pasaron los días y los árboles se llenaron de hojas, algunos sacaron unas flores que al primero de ellos le hacían destellos y con el cambio de hora el día se tornó más largo y luminoso y el segundo decidió regalarle un libro, el mejor libro del mundo.
Todavía se conocen poco, conviven entre la rinitis del amor y los cambios de velocidad propios del deseo y ahora que ya por fin todos los árboles han sacado sus hojas, ellos miman la criatura, con alegría y esperanza y el temor propio de la madre que mira con ojos protectores a su hijo.

Dedicado a el amor desconocido. O conocido?

Thursday, April 12, 2007

ARTE EN EL DIVÁN.



ARTE EN EL DIVÁN.
Siempre me ha gustado contemplar mis pinturas, supongo que es algo común a la mayoría de artistas, en mi caso la contemplación de mi propio trabajo me lleva a terrenos fértiles donde me suelo encontrar con la reflexión y el análisis.

Podríais pensar que quizás el anterior comentario destila una excesiva vanidad, puede ser, el narcisismo y el gusto por la belleza forman parte de todo creador y la propia contemplación de la obra muchas veces puede dar pie a ello. En mi caso si algo ha quedado patente en los años que llevo experimentando con la pintura es mi personal compromiso con la creación y mi propio inconformismo, siempre unido a la honestidad y a la humildad con la idea.
En mi opinión en la pintura entran muchos factores, dando por hecho la evolución individual y la influencias de cada artista, lo común en todos nosotros es tener un universo propio, un lenguaje interior vivo y palpable, casi físico y terrenal, pero aún con todo esto ni el pintor ni el escritor se encuentran siempre con que su propia obra tenga la capacidad de asombrarle, capacidad por otra parte muy unida al pensamiento y a la razón.
Supongo que muchas veces a uno le traiciona el inconsciente y recurrimos a nuestros propios fantasmas sin saberlo.
La pintura en cuestión de la que os quiero hablar mide 1460 x 1000, el boceto original lo dibujé hace años en un viejo bloc descolorido que conservo con mucho cariño, todos sabéis bien que la belleza de las cosas no reside únicamente en un aspecto lustroso y nuevo.
La pintura está dividida en dos cuerpos por una gruesa línea negra, en el primer espacio dibujé unas espirales retorcidas muy parecidas a algunas formas que creó para sus esculturas Eduardo Chillida, estas formas se encuentran suspendidas en un espacio indefinido, sobre un fondo de figuras geométricas inspiradas en la abstracción rusa.
Desde luego cuando dibujé el boceto no medí suficientemente el contraste entre una y otra que necesariamente se alimentan mutuamente.

La siguiente parte, la más grande y el cuerpo principal de la pintura representa en gran medida la catarsis de muchos aspectos que ahora os describiré, el cielo de fondo decidí pintarlo con unas formas onduladas que hacen de soporte de una gran masa rocosa que está en suspensión, esta masa se presenta llena de huecos, los huecos es una constante en mi pintura, las formas lisas son bellas pero de golpe te lo dicen todo y a mi parecer dando estos volúmenes y huecos, la misma forma invita a la reflexión y hasta a la inquietud.
Sobre esta forma rocosa se asienta una torre que hace de cuerpo principal de la pintura, una torre que para mi hace de perfecta unión entre el cielo descrito anteriormente y esa masa de gente gris que caminan como fantasmas desterrados hacia ella.

Creo que este bloque habla en una quietud casi pétrea de la incomunicación y el excesivo individualismo que en general nos acecha, y todos van directos hacía la puerta hacia las sombras, hacia la misma caverna, sin detenerse a mirar el resto.

Pero no quiero que penséis en todo esto como un claro mensaje deshumanizado y desesperanzador, a mi parecer esta pintura da un aviso, pero sobre ese aviso hay un claro mensaje esperanzador e individual, ello está representado sobre todo por la figura que he situado a un lateral de la tela con forma de mujer dormida y con unas formas cúbicamente reposadas en clara alusión a la figuración Picasiana, creo que este punto hace perfectamente de inflexión con todo lo anterior llevando al espectador a un terreno mucho más próximo a la esperanza vital y a la reflexión.

Monday, April 09, 2007

POEMARIO IMAGINARIO IV

UNAS PALABRAS.....

Hoy te vi pasar, entre las ruinas.
Silenciosa.
Arrastrada por la corriente.

Llegas tarde milana.
levanta el vuelo
y sacude tus nerviosos trazos
vuela, vuela, que todos te vean.

Decidle a Picasso que dibuje otras,
todas blancas, todas las mismas,
la misma de siempre
la misma palabra

Y caer todas como la nieve,
daros prisa
que los niños ya corren.

En la noche de los tiempos
veremos caer las corazas.

Y al fondo, donde nace el agua
Neruda nos sonreirá
mirándose las manos

Y ni tú, ni yo, ni nadie
volveremos a ser los mismos.

Sunday, April 08, 2007

LAS UVAS DE LA IRA II


Toda la familia emprende el viaje, Tom, sus padres, sus abuelos, su hermana embarazada, su hermano adolescente y sus dos hermanos pequeños, también se añadirá al grupo el predicador.

Cada uno de los personajes que componen esta peculiar familia, cabe decir que son en si mismos un mundo totalmente diferente del resto los unos y los otros, todos han oído hablar de California, de las naranjas y de su zumo dulce, todos tienen esperanzas puestas en que de alguna forma puedan encontrar alguna forma y algunos mecanismos para cambiar su mísera existencia, para tener algo por mínimo que sea de todas esas cosas que alguna vez han soñado.
Bajo mi punto de vista la figura de la madre es junto con Ton Joad los dos personajes que realmente sostienen todo el peso de la novela, los más racionales, los más consecuentes con la dignidad que es lo único que acabarán conservando.
Los que realmente le dan a la novela en varios de sus capítulos un carácter in equivocadamente existencialista, ellos son los que mediante sus juicios y sus razonamientos, comprenderán las oscuras razones por las que realmente se encuentran todos en esa situación.
En esta novela la madre simboliza la unión de todos los miembros de la familia y al mismo tiempo una autoridad de algún modo intocable que los mantiene a todos unidos, los apacigua, los consuela, los alimenta, pero sobre todo les hace ver en todo momento que bajo el prisma de la unión de toda la familia les será mucho más fácil vencer las adversidades.
En una vieja camioneta con remolque, con un motor que apenas da de sí, montado con piezas de segunda mano, nuestra familia comenzará un viaje en el que poco a poco el lector se va introduciendo más en las penurias de los protagonistas, hasta tal punto que llegas a sentirte totalmente desdichado por no poder hacer nada por ellos.
El abuelo será el primero en abandonar el viaje, morirá de cansancio y de pena por haber que tenido que dejar su tierra, la familia con apenas unos pocos dólares encima tendrá que enterrarlo de noche junto a una cuneta con una botella de cristal con su nombre y apellidos escrito en un papel.
En el camino se encontrarán con miles de personas como ellos, todos huyendo de los tractores que han invadido sus terrenos y han derribado sus casas….todos esperando encontrar en la tierra prometida el trabajo y la mejor vida que decían las octavillas que habían tirado por las polvorientas calles de sus pueblos.
Cada día el sistema será el mismo, conducirán alternativamente Tom y su hermano, pararan a comer lo poco que tienen y siempre la madre será la que marque la misma rutina, la que los tenga a todos cogidos con unos finos hilos que harán de agarre ante la miseria y la desesperación que se cierne sobre cada unos de ellos.
La siguiente en abandonar el viaje será la abuela que tampoco resistirá el viaje y que morirá durante el trayecto, cuando nuestros protagonistas atraviesan el desierto de noche.
Por fin después de días de viaje llegarán a la tierra prometida y pararan desde lo alto de la montaña a mirar el valle verde y fértil que abajo a lo lejos se divisa, y se sentirán grandes y felices, con fuerzas para trabajar, con fuerzas para seguir viviendo.
Pero la realidad en los pueblos y tierras de California será bien diferente y poco a poco, sobre todo Tom y sus padres comenzarán a notar que sobre todas aquellas cosas que les ocurren, muchas de ellas a primera apariencia fortuitas, hay tejida una fina y sutil estrategia absolutamente premeditada con el fin de aplastar a los más pobres, abaratar los sueldos de los jornales, diezmar las ayudas y los alimentos de todos los que han emigrado….aislar y oprimir todavía más al desgraciado, para así convertirlo en un delincuente, en un superviviente.
Pasarán por varios campamentos en los que las ratas y la miseria conviven con el hambre y niños desnutridos, el trabajo escasea, o mejor dicho los propios dueños de las grandes extensiones de frutales y algodón, son los que han propiciado esta gran expectativa de trabajo, apara así, arrastrar con ello a cientos de miles de famillas que acabarán trabajando por lo que sea, por cincuenta centavos la hora, por cuarenta, por treinta, por veinte, o simplemente por un trozo de pan.
La gente comenzará a dudar de su fe, de su bondad o incluso de su capacidad para ser un buen o un mal ciudadano, pronto cundirá la desesperación y surgirán los líderes que intentaran poner algo de sentido ante tanto abuso de poder, de palabra, de mando…ante tanta desgracia.
Y el propio sistema inventará oscuros y sucios mecanismos para aislar todavía más si cabe a todas estas personas que viven en sucios campamentos, viviendo entre plásticos y cartones y inventará causas y efectos por los que echarlos, inventará peleas y reyertas que ellos mismos provocan, subirán de precio los alimentos básicos, los rechazarán en sus tiendas y en sus colegios y se infiltraran en los campamentos más grandes para acabar con cualquier tipo de resistencia, cualquier tipo de idea o razonamiento que eche luz sobre las oscuras razones de todo lo que les está pasando y cambie aunque sea un poco la sumisión y resignación de todas estas gentes.
Será el predicador, personaje ya nombrado en nuestro resumen el que intentará crear conciencia entre todos ellos, este será el motivo principal por el que pierde su vida. Tom al ver como asesinan a su amigo intentará defenderlo matando de un golpe a un hombre, por lo que tendrá que huir y abandonar a su familia.
Y sigue la miseria y el olvido y las mentiras, las falsas promesas, las estrategias premeditadas para aislar y aplastar al más débil y por que todo ello al mismo tiempo caiga en el más absoluto olvido. Y la hermana, personaje que en la recta final del libro cobrará una gran importancia, perderá el niño mejor dicho nacerá muerto y seco, amarillo, de la ausencia de alimentos. Y el cielo se cubrirá y como un castigo divino comenzará a llover días y más días con una autoridad fuera de lo terrenal, y todo se encharcará y crecerán los ríos, y se desbordarán inundando los campamentos y llegará el frío y no habrán ropas secas, ni un suelo seco, ni leña seca con la que encender el fuego.

Del final, solo voy a decir que es uno de los más impactantes y maravillosos ejercicios literarios que he leído en muchos años, solo diré que en ese final, en medio de esa escena totalmente apocalíptica que se describe, en el fondo todavía se deja ver un pequeño rayo de esperanza.
ESPERO REALMENTE QUE LES HAYA GUSTADO.

Wednesday, April 04, 2007

LAS UVAS DE LA IRA




Las uvas de la ira.
John Steinbeck


1902 – 1968


El sol bien alto, el polvo de los caminos, los granos de cereal, el olor de la avena, caminos resecos, árboles quemados por el sol que apenas ofrecen sombra, una tortuga solitaria que camina poco a poco cubierta de una fina capa de polvo, el aire recalentado y asfixiante…
Cae la tarde y se pone el sol, todo adquiere un color agresivo y anaranjado y el polvo suspendido en el aire poco a poco vuelve a su lugar de origen, y salen los gatos y los perros de sus escondites y se despiertan perezosos….

Así es el comienzo de la novela más o menos. Comienza con una descripción de la naturaleza más propio de un escritor romántico ruso que del propio autor al que nos referimos.
Tom Joad el principal protagonista es un ser excepcional dentro del universo que se relata, es una persona inconformista, maltratado por la vida y por el sol que poco a poco los extingue a todos. Tom acaba de salir de la cárcel después de cumplir la condena por haber matado a un hombre durante una pelea. Que nuestro protagonista ha matado a un hombre, es innegable, pero tiene un sentido muy peculiar tanto de su propia vida como de la cárcel, de las causas que llevan a los hombres a arruinar su propia existencia, Tom es al fin y al cabo un libre pensador y por lo tanto es muy fácil provocarle.
Cuando por fin después de un largo viaje Tom regresa a su casa se encontrará con que los bancos y los banqueros que son los dueños de las tierras están echando a todos de sus casas.
Tom llegará acompañado por un predicador que ha encontrado en al camino, el mismo predicador que unos años antes sermoneaba para su propia comunidad.
Este último personaje es muy interesante ya que es una persona con unas firmes convicciones, pero que debido a la situación general en la que todos se encuentran deja de tener fe en si mismo y en todo lo que el mismo defendía en sus sermones. Ahora mira las cosas y las llama por su nombre, hambre, suciedad, pobreza, delgadez, niños con la barriga hinchada…Casey es el complemento ideal de Tom, por que al igual que este es un libre pensador, solo se diferencia del primero, que él ya no espera nada de la vida.
La familia joad, como el resto de los habitantes del pueblo, como centenares de miles de personas que hicieron lo mismo en los años treinta decide coger lo poco de valor que tienen, colchones, sartenes, mantas…y emprender el largo viaje hacía la tierra prometida, CALIFORNIA, la tierra de las naranjas, de las manzanas y las peras, de las vides, de las casas limpias pintadas de blanco…En este punto se ponen en cuestión varias cosas, la primera sería la manipulación y el provecho de situaciones desastrosas y desesperantes, los propios dueños de las grandes extensiones y de las producciones de California son los que han creado una mentira basada en una gran demanda inexistente, lanzando octavillas por los pueblos azotados por una sequía extrema, dando mensajes equívocos de falsa prosperidad y de agradables expectativas que nunca se verán cumplidas.
Tanto john como Casey el predicador, se darán cuenta del verdadero sentido de todo aquello, de las verdaderas intenciones, del propio proceso en el que se han metido y cada uno de ellos a su manera tendrá que pagar su precio. Aunque eso lo veremos más tarde.


PRIMERA PARTE


Monday, April 02, 2007

INTRODUCCIÓN SOBRE LAS UVAS DE LA IRA


Quiero comenzar diciendo que LAS UVAS DE LA IRA, es una gran novela por muchos motivos, principalmente tres, su tremenda visión de unos hechos que pasaron en los Estados unidos en los años treinta cuando una gran parte de el país tuvo que emigrar a las zonas ricas y con trabajo como California y la plena actualidad de estos hechos hoy en día.
El segundo punto sería la fuerza narrativa y la constante y sentenciadora presencia de la naturaleza en toda la novela.
La propia naturaleza juega un papel de juez, de madre creadora, de verdugo, solo hay que ver como comienza la novela, en la aridez más absoluta y acaba con unas inundaciones exterminadoras. Por tanto lo que quiero decir es que en esta novela se respira la naturaleza, se siente, es el gran personaje de fondo de la novela, la condición que muchas veces marca el rumbo de los protagonistas.
Por último el tercer punto a destacar son sus personajes, áridos y cavernosos, pero muy humanos a la vez, y por supuesto el final, pocos finales son tan contundentes y dejan en el lector un poso de desesperanza como este.
El final de este libro es desgarradoramente bello, como una piedad de Miguel Angel dentro de un viejo establo de madera y a la espera de la Apocalipsis. Es un final rotundo, sin matices, o lo tomas o lo dejas, no hay término medio, pero a la vez dentro de toda la crueldad a la que se ven sometidos los protagonistas, tiene algo difícil de ver, pero esperanzadoramente bello.

Steinbeck ahonda de una forma nada superficial en las razones y las causas del rechazo ante la desgracia ajena, ante lo desconocido, ante lo que puede suponer la pérdida de nuestra propia seguridad y bienestar. Mediante la situación de la familia protagonista el autor hace un vivo y desgarrador retrato de los movimientos migratorios que se producen en el mundo y el miedo que los mismos pueden llegar a provocarnos, así mismo el autor traza en todo momento un genial análisis acerca del bien y del mal, de lo bueno y de lo malo, mediante una situación límite en la que al final lo único que queda es la propia supervivencia. Eso si te dejan sobrevivir, por que entre otras cosas no interesa que nuestros protagonistas sobrevivan.
También cabe destacar un claro mensaje filosófico en gran parte de la novela, ya bien por el propio pensamiento de los protagonistas o por el desarrollo de los hechos que ocurren.

Al recibir el premio Nobel en 1962, John Steinbeck describió la obligación del escritor como «sacar a la luz los sueños oscuros y peligrosos de la humanidad con el propósito de mejorarlos.» Por esta razón algunos críticos han menospreciado su obra: lo han caracterizado como defensor de la crítica socialista del capitalismo; o, alternativamente, lo han visto como campeón del individualismo, o como un principiante en la sociobióloga, o como naturalista.

Monday, March 26, 2007

PROXIMO COMENTARIO


Thursday, March 22, 2007

EL ABRAZO PARTIDO


EL ABRAZO PARTIDO


( ejercicio literario, tertulia la republicana, Zaragoza.)


Cuando salí por la puerta de aquella taberna y miré la mortecina luz de la farola me dí cuanta del peligro real al que me expondría al día siguiente.

Salí por el callejón y bordeé la parte trasera de la catedral tal como me habían dicho, la ciudad estaba animada, los universitarios alborotaban en los bares y al fondo se oía entre el vocerío los solemnes cantos de la tuna.
Aquella noche dormiría en aquella pensión, se había vuelto un viento frío y pesado que me hizo estremecerme.
Me subí el cuello de la gabardina y me paré un momento antes de cruzar la calle. PENSIÓN LA FORTUNA, habitaciones con baño, rompí cuidadosamente el papel amarillento con la dirección y abrí la mano dejando que aquel viento se los llevase tan rápido que apenas me dio tiempo de verlo.

Me desperté con la primera luz del día, me vestí, me lavé la cara en el lavabo de la habitación, solo cuando me puse la chaqueta y la gabardina me percaté de la escasa luz de aquel día, miré por la ventana y con asombro vi que había comenzado a nevar.
Me quedé perplejo un momento, solo un momento y creí pensar que aquello era un mal augurio y entonces me di un pequeño golpe en la sien con los nudillos, tal como me había enseñado mi padre.
Me puse el sombrero y sin hacer ruido salí de la habitación.
Bajando la escalera me palpé con la mano el bolsillo interior, noté el bulto, saqué la mano y seguí bajando, pagué la cuenta a la señora regordeta que me atendió la noche anterior y al salir por la puerta me crucé con un hombre muy delgado con una chapela cubierta de fina nieve.
Desayuné en el bar indicado de la estafeta y me compré el diario del bando nacional, todo tal y como me habían dicho, no pude evitar mirar de reojo los otros, en uno de ellos aparecía la foto de Azaña, moviendo el brazo derecho en lo que parecía una asamblea.

A un olmo viejo Hendido por el rayo,
y en su mitad podrido
Con las lluvias de abril y el sol de mayo
Algunas hojas verdes le han salido.

Intenté recordar el resto, pero el puño que cada vez me agarraba más fuerte el estómago no me dejaba, la nevada había arreciado y el empedrado de la calle comenzaba a tener un ligero manto blanco, me toqué el pecho y noté el ligero bulto del interior de la chaqueta y me acordé de mi padre y por un momento lo vi frente a la pizarra con su traje azul dando la clase, ese era el único recuerdo que me había permitido quedarme, el resto de la tragedia, yo mismo con el paso del tiempo, la había ido anulando.
Doblé la calle y me encontré con la estación al fondo, tal como me habían dicho en la puerta había una pareja de la guarda civil.
Ni me miraron, perdido en la entrada de aquel día en blanco y negro. Miré el reloj, todavía me quedaban cinco minutos para las nueve, me encendí un cigarro y me quedé en un rincón del vestíbulo mirando las gentes grises cargadas de cestas y niños abrigados con bufandas de lana.
A la hora acordada me dirigí al baño de los hombres, esperé a que saliera un hombrecillo con cara de asustado y entré en el tercer cuarto empezando por la derecha, cerré el pestillo y esperé.
Entonces sentí todo el frío que se había instalado aquella mañana en la cuidad y comencé a sudar, y pensé que me había caído a un pozo, miré el reloj, pasaban tres minutos y vi a mi madre vestida de luto.

Dos pequeños golpes y uno más fuerte, tuve ganas de santiguarme pero no lo hice, quité el pastillo abrí la puerta y me encontré un hombre que me miró y me tendió la mano, apenas le miré, pero aún así le vi los ojos, saqué el delgado paquete del bolsillo y se lo di. El lo metió con un movimiento rápido en su bolsillo derecho y desapareció.
Me senté en la fría taza y me puse a llorar un llanto sordo, ahogado, apenas percibido.

Al olmo centenario en la colina
que lame el Duero, un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

Me sequé las lágrimas con el frío y áspero dorso de la mano. Mi tren salía en doce minutos, pero yo debía verlo, mi padre, el maestro también quería verlo, solo un momento. La organización no tenía por que enterarse, nunca lo sabrían, sería el mejor acto de mi mediocre vida.
Rompí mi billete a Zaragoza y me dirigí a la taquilla y pedí otro para las10 y veinte.
Me senté a esperar y me encendí otro cigarro, el andén se había cubierto de blanco y la gente comenzaba a agolparse a los lados bajo la marquesina esperando la llegada.
Sonó un silbato y todo el mundo se agitó un poco, yo me apoyé en la pared de mosaico, sucia, desconchada, me eché hacia atrás y me escondí en las sombras.
Fueron pasando los verdes vagones y el chirriar de las vías fue en aumento hasta que paró, el andén se llenó de gente que gesticulaba y intentaba no arrugar los ojos bajo aquella persistente nevada.
Vi cruzar el andén al hombre que apenas un rato antes me había dado la mano, se detuvo frente a una ventana y después se acercó a la puerta, bajó una señora delgaducha con pinta de profesora falangista y solterona, después lo vi bajar con el aire pesado y melancólico que dan los años y a veces sufrida intelectualidad de aquellos años, bajó el último escalón y se quedó mirando al vacío, entonces el otro se acercó con paso rápido y lo abrazó durante unos segundos.
Solo yo vi como le metía aquel paquete en el bolsillo derecho del abrigo de paño con el pasaporte falsificado. Los dos se alejaron, sin mirarse, sin ningún tipo de poética en la acción que acababan de desarrollar. El uno por el lado izquierdo, el otro por el derecho. Quise seguirle a él a Don Antonio, pero no pude, ni pude yo ni pudo mi padre.

No será, cual los álamos cantores
Que guardan el camino y la ribera
Habitado por pardos ruiseñores.


Al día siguiente Don Antonio Machado partía en un viejo Talgo azul hacia París donde publicaría su antología poética y moriría poco después en el exilio.

Thursday, March 15, 2007

LA PIXELIZACIÓN SENTIMENTAL


Este relato breve se escribió hace ya unos meses, cuando comenzaba a andar este proyecto de blog litarario, lo escribí por varios motivos, uno de ellos fué la noticia que saltó a los medios de comunicación de una mujer llamada Inmaculada Echevarría. Esta mujer debido a su situación de inacapacidad casi absoluta pidió a las autoridades su derecho a poder decidir..., Ayer, después de que la junta de Andalucia autorizara que la descononectasen del respirador artificial, vio cumplido su sueño


LA PIXELIZACIÓN SENTIMENTAL





Baja la vista y mira la foto de la revista que tienes entre las piernas, mira la foto de la derecha, la de la chica.
Tu no los ves, pero hay miles, millones de píxeles, puntitos de colores, uno junto a otro como un rompecabezas de cubos.Y al final forman una imagen, pero solo eso, una imagen.

Ahora levanta la cabeza y la giras. Ahí tienes la identidad.
Esa señora mayor que esta junto a ti en el pasillo del autobús acaba de subir.No tiene resolución, ni píxeles, la bolsa del supermercado que lleva en la mano la acaba de llenar hace unos minutos con fruta que han tirado al contenedor los empleados del súper al cerrar.No, no se cambia, no la puedes pasar a escala de grises, su vida ya es bastante gris, ya ha pasado por los 10 porcentajes del blanco al gris que tiene tu ordenador.

Hoy has llegado a casa a las 10, ayer te cambiaron el turno ¿ y que vas a hacer ?, tenías planes para esta noche. Olvídalos, ya los harás otro día. La chica que conociste en el videoclub no se va a olvidar de tus ojos, la mirada que te echó cuando salías a la calle, tú ni la viste.Hazte un sándwich, tienes hambre pero con la hora que es, no te quieres complicar, y mañana a madrugar. Te pesan las piernas.Turno de mañana, a verle la cabeza al de enfrente con los auriculares oyendo reegueton mientras va metiendo los muelles en las piezas y las vuelve a dejar en la cadena.Como en la tele no hacen nada bueno, coge el sándwich y la lata y conéctate a Internet un rato. Y aunque joven y precario, pero con hipoteca, eres un joven informado, métete en el periódico que estar informado es más barato que ser un ignorante, aunque da más trabajo.
Los ojos te se van a los deportes, final de la copa de europa, el fichaje más caro de la historia.No será el último.
Te ha saltado un pixel a un ojo, frótatelos.Hay una foto de una mujer pero está muy pixelada, se mueven y la emborronan. No se ve nada. Igual es un fallo del servidor. No te preocupes que tu no eres, tú ves bien. Pero no ves que le falta uno.Una mujer que lleva 26 años en una cama, un respirador artificial y tuvo un hijo pero lo tuvo que dar en adopción por que no se podía hacer cargo de él.Veintiseis años sin moverse de una cama y solo puede hablar y mover la cabeza, eso es como lo del gallego, el de la película del Bardem.
Quiere que le ayuden a morir y tú tienes un gusto amargo en la boca, como métálico, como deben de sentirlo los ahorcados.Y ahora no puedes apartar la vista de la pantalla, ya lo has leído todo y la foto ya no es tan borrosa.Al final la ves, a la mujer tumbada, y aún permaneces un rato mirándola. Tiene cara de cansada, como la cara que va teniendo tu madre desde hace unos años.
Te estás enjabonando la cabeza en la bañera y aún la ves y cierras los ojos y los apretas y ves manchas amarillas y grises como la niebla sucia de los puertos. Tienes una media erección, otro día lo hubieses hecho, te gusta masturbarte bajo la ducha.
Hoy las manos no te responden.
Buenas noches