Sunday, February 11, 2007

EL RETRATO DE DORIAN GREY


EL RETRATO DE DORIAN GREY

No se muy bien como comenzar este comentario, solo diré que esta novela la leí por primera vez hace ya años, siendo un adolescente y supuso para mi una ruptura con muchas cosas y aspectos hasta entonces extrañamente inamovibles. Moral o ética, narcisismo o el desprecio extremo por uno mismo, hedonismo o indiferencia hacia la existencia…

JUZGUEN USTEDES MISMOS

Dorian Grey, el protagonista es un apuesto y refinado joven, proveniente de una de las mejores familias de la burguesía londinense de la época. Bello hasta el extremo, inocente en sus actos y sus formas, Dorian Grey representa el ideal del caballero esteta y de la propia belleza.
En una profunda reflexión acerca del bien y del mal, el autor nos muestra la decadencia y la degradación del protagonista por no envejecer, por que el paso del tiempo no roce ni transmute su bello rostro mediante una bella y oscura metáfora representada en un retrato de cuerpo entero de su propia imagen pintado por su amigo el afamado pintor Basil Hallward, un cuadro de una belleza y perfección tal que retará al propio protagonista y modelo a un oscuro duelo entre el bien y el mal que traerá la perdición definitiva del protagonista.
El autor en un ejercicio literario, a mi parecer absolutamente intemporal en un estilo elegante, barroco y nada superficial, con un lenguaje y una fluidez cargada de irónica belleza nos avisa de las consecuencias de lo que nos puede ocurrir si incurrimos en el error de querer ser Dios.
Hay tres personajes principales en la novela en la que el propio autor deja entrever una parte de su propio ser y su especial forma de entender la vida y las artes.
Los protagonistas son el propio Dorian Grey, el amigo y pintor del retrato símbolo de la perfección extrema y clásica Basil Hallward y Lord Henrry Wotton, un joven aristócrata elegante, cínico y frívolo, un hombre oculto en sus propias miserias que se esconde en un falso mundo elegante e hipócrita.

La novela tiene un ritmo circular, en mi opinión se centra y depende casi en su totalidad de los actos, la conducta y los pensamientos del protagonista, que tienen como consecuencia inmediata los cambios y el envejecimiento del retrato a cambio de la eterna juventud de Dorian. Todos estos cambios físicos en el retrato, aunque al propio retratado no le afecten, reflejan su propia alma, despojada de cualquier afecto a la vida natural, su frialdad, su miseria humana que no le impedirá asesinar varias veces para evitar que se descubra su secreto, su narcisismo exacerbado y su amoralidad.
Todo este cambio en la actitud existencial del joven y inocente Dorian de comienzos de la novela vendrá provocado por una perturbadora y trascendental conversación con Lord Henry Wotton, sobre la eterna juventud, la frescura y el ideal invariable de la belleza, la consecuencias de su pérdida, la decadencia…., todo esto tendrá un efecto demoledor en la hasta entonces reposada y sostenida existencia del protagonista.
A partir de ese momento Dorian Grey y el propio cuadro coexistirán en un reto a caballo entre la realidad y la fantasía que le permitirá al protagonista vivir la vida sin que el propio tiempo le pase factura. A cambio tendrá que convivir con el cuadro, el cual envejece de una forma cínica, burlona, obscena y desnaturalizada que le irá recordando cada día que esa imagen del lienzo no es otra cosa que el reflejo de su propia alma.

La novela perfectamente estructurada retrata a la perfección y con gran ojo crítico la sociedad de la época, la vanidad, la locura, la pérdida de la propia dignidad humana.
La perfección de la narración y la visualización escrita de las imágenes llega a ser perfecta.
El carácter de esta novela y de su protagonista, presumido, indolente, maquinal y extremadamente ambiguo lo volvieron en su contra durante los juicios y el proceso que se celebraron en Londres a propósito de sus relaciones y que acabarían con sus huesos en la prisión de Reading condenado a tres años de trabajos forzados.

Hoy en día esta novela se ha convertido en sinónimo de clásico literario, de calidad y de hedonismo vital y existencial.

Luis Roser

Saturday, February 10, 2007

PEQUEÑOS APUNTES SOBRE LA VIDA Y OBRA DE OSCAR WILDE


Un libro no es, en modo alguno, inmoral o amoral. Los libros están bien o mal escritos. Eso es todo.

Poeta, novelista, dramaturgo, es difícil comenzar este resumen sobre este irlandés universal, gran exponente del hedonismo vital y literario, esteticista hasta sus últimas consecuencias.


Nació un 16 de octubre de 1854 en Dublín en el seno de una familia protestante, intelectual y amante de la literatura y las artes. Estudió en el Trinity College y Oxford, destacando pronto por su sensibilidad y su forma de mirar la Grecia clásica y la poesía, muy influido en estos comienzos por los innovadores estéticos como los escritores Walter Pater y John Ruskin.
Excéntrico en su carácter y en su forma de entender el todo global, su ingenio y talento le hicieron ser un personaje muy reconocido. Su primer libro sería POEMAS y su primera obra teatral VERA Y LOS NIHILISTAS. Pronto se dedicaría exclusivamente a la literatura. En 1884 se estableció en Londres casándose con Constante Lloyd, irlandesa y proveniente de una familia muy adinerada.
En 1895 con una fama y reputación ya muy importante se vio envuelto en un escandaloso proceso judicial que acabó con su carrera y su reputación y llenó de estupor y escándalo la gris sociedad victoriana que le tocó vivir. Llevaba años viviendo un tórrido, desbocado y fatal romance con Lord Alfred Douglas, hijo del marqués de Quensberry. Fue acusado de agitador y sodomía y condenado a dos años de trabajos forzados en la prisión de Reading.
Al salir, arruinado, enfermo y anulado espiritualmente se retiró a París con un nombre falso donde malviviría hasta su muerte en la más absoluta miseria y el olvido y desprecio social de su nombre y obra.

Recomiendo la introducción de Luis Antonio de Villena en El Retrato de Dorian Grey de la editorial Planeta y traducción de Julio Gómez de la Serna.

OBRA LITERARIA

Entre sus primeras obras se encuentran unos cuentos “El príncipe feliz” (1888) y “La casa de las granadas” (1982), los cuentos breves “El crimen de Lord Arthur Saville” (1891). Escribió una única novela “El retrato de Dorian Grey” (1891), una historia sobre la decadencia moral y humana que llenó de cólera a los críticos y a un amplio sector de la sociedad que respiraba moral las 24 horas del día. El autor explica el proceso de decadencia y degradación del personaje mediante su propia imagen pintada en un gran lienzo.
Sus obras de teatro más personales e intimistas son “ El abanico de Lady Windermece”, “ Una mujer sin importancia”, “ Un marido ideal” y “ La importancia de llamarse Ernesto”, todas famosas por su estilo ágil y sus ingeniosos diálogos cargados de una fina ironía.
Amante de las paradojas, tanto en su obra como en su vida real, demostró un talento universal para el teatro y sus efectos. Sus citas repletas de paradojas en forma de refrán inverso, unido a su estilo y aspecto excéntrico le hicieron muy famoso en la sociedad londinense de aquella época.
¿Qué es un cínico?, una persona que conoce el precio de todo y el valor de nada.
Salomé es su obra teatral más seria y existencialista acerca de la pasión obsesiva. Más tarde un compositor alemán escribiría una ópera basada en ella.
En la cárcel escribiría De Profundis una especie de repaso a algunos aspectos de su escandaloso pasado con un gran y marcado poso de arrepentimiento.
Ya en París retirado y con un nombre falso escribiría “La balada de la prisión de Reading”, uno de sus poemas más desgarrados y poderosos donde relata la dureza de la vida de la cárcel, la soledad y la miseria humana de los presos, contándolo sin embargo en un lenguaje bello y cadencioso.
Durante muchos años su nombre y su obra equivalieron a inmoralidad en la mojigata sociedad victoriana. En la actualidad su vida y su obra siguen más vigentes que nunca convirtiéndose en un autor especial y universal.

Cabe destacar su maravillosa novela El retrato de Dorian Grey, una de las obras referenciales del hedonismo clasico y del dandysmo burgués.

Monday, February 05, 2007

FRASES CÉLEBRES DE OSCAR WILDE

De un personaje como Oscar Wilde se pueden decir muchas cosas, ante todo fue un genio, vivió y disfrutó de la vida y de sus placeres como pocos, supo hacer atractivos, el hedonismo, el narcisismo y la ironía con todo lo que le rodeaba en la época histórica que le toco vivir.

Digo esto por que está bien que antes de leer sus famosas citas sepáis algo acerca de este novelista y dramaturgo de éxito nacido en Dublín en 1854 y fallecido en Paris en 1900 en la más absoluta miseria, después de un largo proceso judicial donde se le condenaría por sodomía a trabajos forzados en la prisión de Reading olvidado y denostado socialmente, por un estrato social carente por completo de otra cosa que no fuesen sus propias miserias y sus hipocresías.

A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.

Me gusta escucharme a mi mismo. Es uno de mis mayores placeres.

Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.

Uno debería estar siempre enamorado, pero jamás de deberíamos casarnos.

Si usted quiere saber lo que realmente una mujer dice, mírela, no la escuche.

Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras no la ame.

Lo menos frecuente de este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo.

La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella.

Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más.

Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: Que no hablen.

No haya nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.

El trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer.

Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto por cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.

La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores.

Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista.

Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón.

Sunday, February 04, 2007

MES DEDICADO A OSCAR WILDE

Saturday, January 27, 2007

A SANGRE FRÍA de Truman Capote.


Soy alcohólico, Soy drogadicto, Soy homosexual, Soy un genio.
TRUMAN CAPOTE


Nació en Nueva Orleáns, el 30 de septiembre de 1924. Pasó gran parte de su infancia en Alabama. Allí nacería su pasión por la literatura y los chismes .Lo que él posteriormente llamaría "un estilo de ver y oír" que hallaría su gran desenlace de su novela "Plegarias Atendidas".
Empezó a escribir cuando tenía 8 años: de improviso, sin inspirarse en ejemplo alguno.No conocía a nadie que escribiese y a poca gente que leyese .Pero a él sólo le interesaban cuatro cosas: leer todo lo que caía en sus manos, ir al cine, observar y escribir
Luego de cambiar su apellido por el de Capote (el apellido del nuevo esposo de su madre), comenzó a publicar a los 17 años sus cuentos en las llamadas revistas "de calidad “y al poco, entra a trabajar al The New Yorker en Nueva York.
La novela titulada "A Sangre Fría", fue un éxito y llevó a Capote al centro de atención de todos los medios especializados del país, apareciendo en las portadas de las revistas más importantes mientras recibía invitaciones a ilustres casas de campo y paseos en yate junto a celebridades. Sin embargo para él el libro había sido una experiencia traumatizante que marcaría su vida desde ese entonces.

En 1959, en un pequeño pueblo de Kansas llamado Holcomb, la familia Clutter apareció muerta: habían sido atados y acribillados por personas desconocidas sin ningún móvil aparente.Esto diseminó una paranoia en el lugar y atrajo a todos los medios del país. Capote fue enviado allí por The New Yorker, fue entonces cuando se dio cuenta de que había encontrado lo que necesitaba para su esperada gran obra. Lo que más le despertó curiosidad no fue el asesinato en sí, sino los efectos que provocaba en el pueblo aquel terrible acontecimiento. Se trasladó a Kansas (luego de obtener la aprobación de su editor) para comenzar las investigaciones.
Por lo tanto nos encontramos ante una novela atípica que marcaría un antes y un después en la novela periodística de investigación. Pasó seis años siguiendo de cerca la investigación y hablando con los habitantes del pueblo, los cuales no lo veían con buenos ojos por su extravagancia, su manera de ser y su homosexualidad aun así logro averiguar lo suficiente para preparar el armazón de su novela, donde se mezclan opiniones de los personajes del pueblo, entrevistas a policías encargados del caso y amigos íntimos de las victimas. Pero Capote no se quedó allí: cuando atraparon a los asesinos fue a entrevistarlos a la cárcel y entabló amistad con ellos. La obra tardó seis años en ser publicada, ya que al final de esta se requería que terminará con la ejecución de los asesinos. Esto le causo depresión y ansiedad a su autor ya que se le planteaba un dilema moral: quería desesperadamente publicar su libro, pero esto conllevaría la desdichada muerte de dos hombres que le consideraban su amigo y benefactor.
Su vida había girado durante los últimos años alrededor de esa obra y según él "Escribir el libro no me resultó tan difícil como tener que vivir con él".
"A sangre Fría" es una novela imagen del periodismo de investigación, es el relato de unos crímenes con suspenso y escrito con desbordante vitalidad.
EL ARGUMENTO
La obra comienza con la descripción del pueblo en el que se va a cometer un crimen. El autor reconstruye desde el día anterior al trágico suceso, las vidas de las cuatro personas que fueron asesinadas. Ellos eran una familia de granjeros muy respetable en el pueblo: trabajadores, amables, siempre dispuestos a ayudar a todo el mundo, muy religiosos.Todo el pueblo quedó conmocionado tras la noticia, no existía móvil aparente para este terrible crimen que acabó con la vida de cuatro personas (Hurbert, Bonnie, Nancy y Kenyon Clutter).Todo el país conoció lo sucedido, cientos de reporteros, periodistas... invadieron el pueblo rompiendo esa tranquilidad que siempre les había rodeado.La policía de Kansas y también de otros estados se dedicó a la investigación de este caso que por sus características parecía todo un misterio, no tanto por la falta de pruebas como por lo inesperado y absurdo de la masacre.
Paralelamente Capote va relatando la vida de los asesinos, como van realizando esos preparativos para ir a Holcomb en busca de una caja fuerte, que ni siquiera habían comprobado que existía. El crimen hubiera sido casi perfecto sino fuera por un preso, que había sido compañero de la penitenciaría de Dick (el cerebro de todo). Este preso es el que le había contado que existía una familia de granjeros muy ricos en Kansas para los que había estado trabajando.A partir de ahí, Dick comenzó a interesarse por como era la casa en detalle, la distribución de las habitaciones, si tenían caja fuerte, cometiendo el error de relatar al otro preso que cuando saliera iba ir a dar un golpe a la granja de los Clutter, llevándose con él a otro preso que había conocido, Perry, por si se daba el caso de que hubieran testigos, eliminarlos. Este preso fue la clave para que la policía pudiera seguirla pista de estos dos personajes, que ya casi con toda seguridad habían sido los autores del crimen.
La policía siguió investigando y realizando averiguaciones con la información que ya tenían del preso, de la familia de Dick, de la hermana de Perry, y en colaboración con la policía de otros estados (ya que los asesinos habían estado viajando de un sitio a otro tras el crimen) consiguieron arrestarlos en Las Vegas. Los dos asesinos habían confesado su delito, contando paso a paso como lo habían planeado todo, donde habían escondido algunas pruebas, y como lo habían llevado a cabo: cuando llegaron a la casa, como no habían encontrado la caja fuerte y como después habían ido atando a cada víctima en una habitación y les habían dado un tiro en la cabeza.
Los presos son condenados a la pena capital (entonces en Kansas era la horca) y transcurridos varios años con las consiguientes apelaciones por parte de los presos, alegando que no tuvieron un juicio justo, que los testigos que eran del pueblo e incluso el juez habían sido amigos o habían conocido a la familia, fueron ejecutados.
Cabe destacar la descripción propia de la ejecución de una sobriedad y una maestría apabullantes, tanto en el propio espacio como en el tiempo.
CONCLUSIÓN
A Sangre Fría lleva al lector a los lugares más recónditos de la personalidad, mostrando los límites o abismos que llevan a un individuo a olvidar su condición humana y transformarse en una bestia. En algún punto, el autor trata de justificar esas actitudes, pues se dedica a contar lo triste que ha sido la vida de los asesinos ya que muestra su dura infancia, los complejos, su falta de sentido de los valores... que incluso se llega a familiarizar con ellos, haciendo que el lector en algún momento llegue a sentir lástima y pena por ellos por los padres que han tenido, por sus problemas mentales…..Una gran novela, muy leíble, rápida con una lectura ágil, que sin tener las pretensiones de una gran novela sobre la condición humana, al final nos acaba invitando a la reflexión.

Thursday, January 25, 2007

ESTOY DE VUELTA



A veces todos estamos de vuelta. Y otras veces nos da por escribir estas cosas. Pero estas y no otras. O te regalan un frasco de cristal con unos bulbos que echan raíces que se van metiendo en la gravilla que hay en el frasco y Tú cada día por la mañana, a mediodía y por la noche, cuando te cepillas los dientes delante del espejo, piensas que de alguna manera esas raíces van al fondo de todo, al centro del universo.
Otras veces te sientes un poco cobarde por que en la medida de los posible no puedes cambiar el mundo………….y el cielo sigue encapotado, pero sigue sin caer una gota y al ayuntamiento no le da la gana podar los árboles y están todos torcidos aguantando el chaparrón.
El hombre es el centro del universo, eso decían los pensadores en el renacimiento, es cierto hemos creado lo mejor y lo peor, por eso muchos nos tenemos que consolar con la filosofía y la pornografía y evitamos muchas veces las imágenes de los atentados en los mercados de Irak o a las puertas de la universidad.

Monday, January 22, 2007

POEMARIO IMAGINARIO II


Háblame de la paz

Háblame de la paz
Que no está todo dicho
Que lo dicho no se oyó
Que lo que se dijo no está escrito.

Háblame de la paz
De los disparos rojos de claveles
De que oigamos lo que otros han dicho.

Háblame de la paz,
Labrador de los caminos
Que decir no está todo dicho
Que todavía no hemos oído nada
De todo lo que podríamos haber dicho.

Esta noche abre la ventana.
Que oigamos como canta el mirlo.

Pero háblame de la paz
Amor mío.
Esta noche.


Monday, January 15, 2007

RECURSOS PUBLICITARIOS

Friday, January 12, 2007

PAMPLONA EXPRESS


PAMPLONA, EXPRESS

La luna llena aquí es eterna, el frío, penetrante y renovado y mirar la vista y detenerse mirando cada una de las fachadas de la plaza del castillo, una delicia. El templete de la música está parado en medio de ella, como un barco anclado en un mar de cemento y historia. El mismo suelo te guía y de golpe te deja con la esquina de la calle mercaderes y la calle Estafeta en las mismas narices y pegando la oreja a la pared aún se oyen los restos del tumulto del último encierro. El viejo puesto de castañas humeando en el frío aire de principios de enero, unos turistas que hablan mientras miran la fachada del ayuntamiento con sus cuatro banderas izadas, una chapela que viene, otra que va, otra que baja la calle, identidades paralelas, San Fermín, el río Arga, el monumento a los fueros, las cadenas, la calle mayor, tranquila, norteña, repetición de balcones, paralelismo ciudadano, reivindicaciones….
Te haces un hueco en la barra de una taberna de la estafeta y con unos vinos y unos pinchos de chistorra miras a los parroquianos que bajo la inconfundible chapela retan al tiempo, y la puerta se abre y se cierra y miras la mesa de a al lado donde una señorita con pinta de secretaria de dirección foránea y gestos contenidos intenta explicarle en un inglés fluido el transito diario de la ciudad a un japonés con traje y corbata negro con pintas a su vez de directivo de paso en la ciudad por asuntos de negocios mientras este mira al trasluz la copa de vino que tiene en la mano.
Y cuando salimos por la puerta del local, colocándome los guantes y subiéndome el cuello de la chaqueta, veo que las chapelas ya se han retirado y me cruzo por un momento con la mirada del japonés que ha terminado su copa y me sonríe.

Parece ser que Pamplona le ha gustado.

Sunday, January 07, 2007

A SANGRE FRÍA Truman Capote.

EJERCICIO LITERARIO


Ejercicio literario, partiendo de una idea concreta y determinada, situándola en un contexto hipotético y jugando con las obsesiones, el miedo y la negación del cambio.

La mujer de negro, el día que comenzó nuestra historia, no vestía de negro totalmente, llevaba días pensándolo y el primer lunes de enero se fue de rebajas.
Anduvo por el centro, sola, consigo misma, pero algo comenzaba a cambiar, al final se decidió por un jersey de lana cardada en un tono gris claro, también se compro unos zapatos marrones y un cinturón de piel de color negro.

Ese día desayunó rápido sin prestar apenas atención a las tostadas, se dejó medio zumo y salió corriendo del piso con el bolso negro en una mano y unas carpetas azules llenas de exámenes corregidos en la otra.
Mientras bajaba al garaje en el ascensor nuevo y de color rojo que hacía apenas 2 meses habían instalado pensó en como llegar antes a su destino, el día anterior había habido un tremendo reventón en una avenida del centro y ahora estaba cortada.
En estos pensamientos estaba mientras conducía y miraba el cristal que poco a poco se iba empañando, cuando el semáforo se puso rojo y entonces prestó atención a lo que decía la radio, llevábamos 2 semanas con la nueva moneda, el euro y en su emisora preferida estaban entrevistando a la gente por la calle de la capital de el país, unos decían que era bueno para la competitividad del país, otro que el kg de pollo estaba por la nubes, otros que no se aclaraban con los céntimos.
Verde, cogió la avenida de la derecha tomando una trayectoria paralela a la avenida cortada por el reventón del día anterior.
La mujer del jersey gris, la llamaremos así por que después de un año su vida ya no era tan negra, había decidido al cumplirse la fecha ya citada antes del accidente hacer unos pequeños cambios en su vida, este era por insignificante que parezca el primero de ellos.

Si tenía suerte no tendría que hacer demasiada cola y en unos 20 m habría acabado el tramite y tendría en su mano su nuevo dni, así podría llegar con tiempo al colegio para no tener que pedir disculpas por llegar con retraso al claustro.
Al llegar al final de la calle un policía le hizo el gesto con la mano de que se detuviese, al momento se detuvieron varios coches detrás de ella, al fondo se veía un coche azul, quizás un ford fiesta, estaba parado con las puertas abiertas y un fuerte golpe en el lateral trasero.
La mujer del jersey gris se quedó mirando fijamente el coche de color azul hasta que el fuerte sonido de la sirena de una ambulancia la sacó de aquel extraño estado, pasaron unos segundos y sacaron del coche a un hombre de mediana edad con las manos en la cara ensangrentada, la cual se tapaba.
Con mucho cuidado tendieron al hombre en la camilla, le ajustaron las correas de seguridad y ya no pudo ver más por que poco a poco un montón de curiosos se agolparon delante del coche azul tapándole la escena.
El policía enérgicamente le indicó que pasase, solo por un instante, apenas un segundo vio el coche azul, roto, golpeado, con las puertas abiertas y un ramo de flores tirado encima del asiento del acompañante.
En aquel momento no supo muy bien el porqué pero hubo algo en aquella escena que apenas contemplaría unos segundos que indicaba premonitoriamente que todavía el mundo podía cambiar algo. Aunque ella todavía no lo sabía y aún sea pronto en nuestro relato para hablar de ello.
La mujer del jersey gris se sintió mal, apenada, confusa, realmente no sabríamos muy bien como explicarlo, por eso decidió ir al día siguiente a recoger su nuevo documento y decidió parar en un bar cerca del colegio a tomar un café cargado, era la primera vez que entraba a aquel bar, aunque lo veía desde hacía años camino del colegio.
Se sentó en una silla y apoyó sus brazos, su bolso, y la taza de café en una mesa de color verde.
El café le supo amargo, aún habiéndole echado dos azucarillos, y no pudo dejar de pensar en la imagen de aquel hombre de camisa blanca tapándose la cara ensangrentada.
Llegó puntual al claustro, informó al director del buen resultado general de los exámenes, la profesora de inglés dijo que necesitaba una semana más de tiempo para acabar el temario y el joven profesor de física y química propuso comprar un nuevo juego de pesas y balanza, ella los escuchó a todos, tomó algún apunte en su vieja agenda de piel color crema, pero por momentos, a intervalos volvió a ver varias veces la imagen del hombre saliendo del coche azul. Cuando acabaron pensó que lo mejor sería olvidarlo, quizá con otro café de la maquina que tenían en el salón del claustro, quizá ahora estaría llegando su mujer a el hospital, al fin y al cabo salió andando por su propio pie y no parecía que fuera de unos rasguños tuviese nada serio.
Antes de olvidarse pensó dos únicas cosas que no sabía darle respuesta dentro de sus obtusas conjeturas, la primera era el por qué aquel hombre se tapaba de aquella forma la cara y la segunda aquel ramo de flores, quizás rosas según le pareció en aquel momento.
Se tomó el café y se dirigió hacia el aula 3 donde tenía que dar su primera clase de aquel día.
El resto del día no merece la pena relatarlo, no por que el tiempo de esta mujer no tenga ningún valor, sino por que la sutil dictadura de la rutina se ocupó de que ese resto de tiempo hasta que por la noche a las 8 y 5 minutos de la tarde abrió la puerta de su apartamento simplemente no tuviese ninguna trascendencia, ( o también podríamos decir ninguna relevancia para relatar estos acontecimientos). Al encender la luz del pasillo tuvo que dejar en el suelo las tres bolsas de papel marrón con la compra que acababa de hacer en el supermercado de la mujer pelirroja con el tatuaje borroso en el antebrazo. Cogió el gato que veloz como un rayo había venido a su encuentro con la cola levantada como una espada. Le acarició la cabeza y se detuvo en escuchar el peculiar ronroneo de su gato y por un momento recordó su niñez, en la casa de sus padres, a las afueras de la ciudad, cuando la ciudad todavía no era tan ciudad y vivían en una casa pintada de blanco con un húmedo patio trasero lleno de cachivaches de su padre y de gatos de todos los tamaños y colores que bajaban a comer las sobras de la comida que siempre les guardaba su madre. Pasó en dirección a su cuarto y fugazmente se vio reflejada en el espejo y en una turbadora evidencia apartó la mirada y la posó un instante en el retrato de su marido que había sobre el viejo mueble caoba.
Se quitó los zapatos y se cambió de ropa poniéndose un pijama y una bata de color crudo encima.
Al llegar a la cocina le estaba esperando el gato en la misma actitud que solía tener cuando tenía vacío su comedero. Como esa noche no tenía ganas de cocinar decidió hacerse una pequeña ensalada y un sándwich, cenaría sentada en el sofá viendo la tele.
Antes, apenas lo había hecho en contadas ocasiones. Últimamente y cada vez con mayor frecuencia se estaba convirtiendo en lago muy habitual, mirando la bandeja pensó en las recomendaciones de su médico indicándole que comiese más carne roja y verduras ricas en hierro para acabar con su anemia. En una oscura y primitiva asociación pensó unos segundos en su madre.
Aún nos detendremos unos momentos ante esta hogareña escena de la mujer sentada en el sofá mirando la televisión, comió despacio, no con desgana, pero sí con una especial falta de pasión en lo que comía cuando apareció en el telediario, ( al cual apenas había prestado atención hasta entonces) unas imágenes en una de las entradas de la ciudad, entre un automóvil y lo que parecía un autobús, cogió el mando y subió el volumen, prestó atención a todo lo que el locutor decía, a pesar de lo aparatoso del mismo y del estado en el que habían quedado los vehículos implicados no habían víctimas, se sintió aliviada y de pronto sintió como se le erizaban el vello de los brazos y como en su nuca, justo donde comienza el nacimiento del cabello notaba lo que en aquel momento pensaba que era un susurro.
Esa noche dejó entrar al gato a su habitación y dormir en su cama, no era algo que acostumbrase hacer, pero esa noche se sentía muy sola. Le costaba dormir e intentó pensar en los exámenes, en la excursión al museo paleontológico, en su madre rehusó hacerlo, de hecho sabía como, había un secreto mecanismo que no desvelaremos que la libraba de pensar en ello y no ponerse triste.
Volvió a ver la escena de aquel hombre tapándose la cara ensangrentada saliendo del coche azul, también volvió a visualizar el gesto del policía indicándole que se detuviera,
un gesto impersonal, disciplinado e impregnado de una visible indiferencia. Con respecto a las flores que vio sobre el asiento contiguo al conductor no supo por mucho que lo intentara decidirse sobre el tipo, ni tan siquiera el color de las flores, aunque por un momento hubiese estado casi segura de que eran rosas. Le dijo buenas noches al gato que cómodamente se había recostado a su lado y apagó la luz.
Esa noche durmió como hacía tiempo que no lo hacía, plácidamente y en paz absoluta y habiendo olvidado por completo el pequeño frasco de cristal lleno de unas cápsulas rojas y cilíndricas que estaba dentro del primer cajón de la mesilla de la izquierda.

Extrañamente se levantó con una vitalidad inusual en ella, era viernes y después de la jornada de trabajo, tendría todo un fin de semana para ella sola. Desayunó con la gata entre las piernas, no pensó en poner la televisión como hacía cada mañana y entre sorbo y sorbo del café con leche sin azúcar volvió a ver las imágenes del intrigante accidente del día anterior y de repente como el que decide esa misma tarde hacer un flan de postre para el día siguiente decidió que compraría el periódico a ver si decían algo.
De alguna manera como cada uno de nosotros somos dueños de nuestro propio tiempo, así como de nuestras propias circunstancias, deseadas o no, se podría decir que la relevancia y la importancia del mismo, siempre dependerá de nosotros. A veces lo ocupamos en pequeñas cosas, realmente importantes, pero la ausencia de perspectiva unas veces y la ausencia del propio y verdadero sentido del mismo nos hacen menospreciarlo.
La mujer que empezó de negro nuestro relato solía unir su sentido del tiempo a la felicidad, la tristeza, la tranquilidad, el deseo, la ansiedad…Así es como a veces pensaba que ya había perdido demasiado tiempo en el último año y no por haberlo perdido literalmente, ni tan siquiera nunca lo había olvidado, simplemente se daba cuenta de que verdaderamente no lo había utilizado, solo lo había dejado pasar a su lado en una trayectoria circular, siempre alrededor de ella misma.

La ciudad en la que vivía no era demasiado grande, exactamente la quinta del país y normalmente la prensa local siempre ávida de rellenar sus diarios se solía hacer eco de casi cualquier incidente y altercado que ocurriese. Así pues después de sacar el coche del garaje y dirigirse al colegio compro el periódico más importante de la ciudad esperando encontrar la noticia.
El quiosquero la saludó amigablemente y intentó entablar con ella una amigable conversación acerca de los nuevos coleccionables que le habían llegado, ella los miró y paso su vista por unos pequeños platos de porcelana, las primeras piezas de cartón de unos tanques de guerra y el primer vagón de una locomotora de color verde oscuro, en un tono cordial le dio escuetamente las gracias, pagó su periódico y se encaminó al colegio que se encontraba exactamente enfrente del quiosco.
Ese día acababa antes que de costumbre, pero a cambio le tocaban dos horas de tutoría. Sobre las once menos cuarto sonó la campana como de costumbre, aunque desde hacía una semana el centro había instalado una campana digital para los avisos y todavía no se había acostumbrado al nuevo tono, más estridente y metálico si cabía que el anterior.
Aprovechó esos 20 minutos para apoyarse en un pupitre frente a las ventanas que daban al patio y dejarse acariciar las piernas por el tímido sol de comienzos de octubre.
Sacó del bolso una manzana y el periódico que cuidadosamente había doblado, perezosamente frotó la manzana contra la manga de su jersey mientras con la otra mano abría el periódico.
El reventón del centro y los atascos que había provocado, el alcalde inauguraba sea misma tarde un nuevo parque en una de las zonas nuevas y de expansión de la ciudad, otra encuesta a pie de calle sobre la implantación de la nueva moneda, un estudio hecho por la universidad decía que los habitantes de la ciudad éramos los segundos que más horas dormíamos de todo el país. Echó una mirada al patio y siguió pasando hojas del periódico, un concejal del ayuntamiento estaba siendo investigado por unas facturas falsas. Torció el gesto. Anuncios de una próxima feria del automóvil, más anuncios exposiciones, conciertos, la cartelera, pasó las páginas de los contactos la programación televisiva y se encontró con el reverso del periódico. Un agricultor sonriente y con cara de bonachón enseñaba una calabaza gigante que pesaba más de 25 kilos bajo un titular de color rojo que decía ¡ LÁSTIMA ¡, por solo dos kilos no podrá entrar en el record guinnes, miró el corazón oxidado de la manzana que llevaba en la mano y se fue hacía la papelera para tirar el periódico, pero en el último momento, en un acto casi mecánico se volvió a la mesa dobló el periódico y lo volvió a meter en el bolso.
Esta vez si que consiguió olvidarse por completo del asunto de nuestro relato, dio su última clase y entró a la una en punto en el aula número seis, pintada de azul a dejar pasar las dos horas de tediosa tutoría que la esperaban.

COMENTARIO Y REFLEXIONES ACERCA DE LA TUTORÍA


Comió algo rápido en una cafetería del centro rodeada de una multitud de hombres jóvenes en su mayoría vestidos con traje y corbata desajustada junto con alguna secretaría y administrativa, todos ellos con el ajetreo y la compostura de saber que ya no tenían que volver a las oficinas del cercano parque empresarial hasta el próximo lunes.
El domingo había invitado a su hija y al marido de esta a comer por lo qué se dirigió al supermercado a comprar todo lo que necesitaba para hacer los canelones.
De pequeña su madre le decía cada vez que hacía canelones que en uno de ellos estaba la sorpresa y que tenía que encontrarla, como cada domingo se sentaba a la mesa con la mirada puesta en el plato humeante, su madre sabía que le gustaba mucho el queso, por eso su plato era el que más tenía, entonces ya con el tenedor en una mano solo cabía esperar la mirada aprobadora de su padre.
En esto pensaba mientras se dirigía con el carro de la compra hacía el armario frigorífico de color rojo donde estaba todo aquello que necesitaba. Por un momento pensó si debería de ponerle una sorpresa a uno de ellos y por un instante sus labios se curvaron en una feliz sonrisa. Llegó a casa a las siete con las piernas cansadas ordenó la compra y metió cuidadosamente cada una de las cosas en el frigorífico y en los armarios de la cocina.
Ese día se sentía extrañamente feliz y decimos extrañamente feliz por que para ella la felicidad era un estado ajeno y alejado e su vida desde hacía algún tiempo, es por este motivo y por algún otro que solo sabía ella por lo que decidió, regalarse un baño de espuma, hacía ya mucho tiempo que no lo hacía, en parte quizás por que la tristeza ese otro estado tan presente en nuestra protagonista le dictaba que aquello era una especie de excéntrico lujo no apto para seres perdidos y sin rumbo como estaba ella.
Abrió el grifo y se aseguró de que la mezcla de agua caliente y fría tuviese una temperatura exacta, ni muy caliente, pero no del todo templada, después sacó del armario y delicado frasco de cristal tallado con sales de colores que al mirarlas sobre la palma de su mano dentelleaban con unos reflejos que iban del azul al rosa pálido pasan do por cada una de sus fragmentaciones y porcentajes de color, también hecho un chorrito de esencia de eucalipto de una pequeña botella que tenía como decoración encima del lavabo.
Se quitó el albornoz y lo dejó caer al suelo, con una toalla limpió el espejo del vaho y se miró durante unos segundos.
Se vio un poco más mayor, pero no de edad, si no de algo mucho más ajeno e imperceptible, todavía a sus 51 años conservaba un bonito cuerpo, una piel blanca, tersa y luminosa como la de su madre, los pechos, simétricos, todavía aparecían en casi todo su esplendor, ligeramente inclinados pero con todavía una blanca y tersa palidez, bajó la vista hacía el vientre casi liso, apenas una ligera curva incipiente asomaba a la altura de un pequeño y huidizo ombligo. Aparó la vista, llevaba tiempo negándose a si misma que todavía su centro vital tenía vida propia, circulación, capacidad de estremecimiento.
Tuvo que permanecer casi un momento de pie y después ir bajando poco a poco hasta sumergirse por completo en el agua, había calculado mal y el agua estaba demasiado caliente por lo que la piel al momento se le puso de una tonalidad leve y pálidamente rojiza, y en este estado nuestra protagonista se durmió no sabemos si por uno o varios minutos.
Ahora estaba sentada en un banco juntando los talones y mirándose los pies desnudos y huesudos, se oían voces de niños gritando, tal vez jugando y a lo lejos se oían los sonidos de las gaviotas, se sentía bien, verdaderamente bien, no había cansancio, ni pesar, ni sueño y mucho menos miedo, solo había paz, un halo invisible de bienestar recorría aquel espacio, haciéndolo único, definitivo, inmortal.
Tuvo que ponerse la mano a la altura de los ojos para distinguir algo entre tanta claridad, no veía el cielo y tampoco veía los límites o cualquier otro contorno, solo había luz, un espacio indefinido gobernado por una claridad lechosa, sin límites, sin fronteras, y de repente el humo, los cristales rotos, los golpes en las puertas, el sonido de una sirena, primero en una forma lejana, impredecible, después un estruendo y la presión del cinturón a la altura del pecho y giras con dolor el cuello y lo ves desmadejado, informe, escenificando el último asalto con la posición perfecta en el imaginario de Francis Bacon, y la lluvia, la pegajosa y persistente lluvia, que lo inunda todo, invasora, como la niebla sucia de los puertos.
Abrió los ojos y se despertó accionada por un oculto e íntimo interruptor, tenía la frente cubierta de sudor, un sudor rancio y antiguo hecho de las mismas gotas del día que se rompió todo.
Quitó el tapón de la bañera con una mano veloz y decidida y esperó que poco a poco se vaciase dejándola mojada y desprotegida ante sus pensamientos y sintió frío, pero todavía quiso permanecer un momento, sola, inmóvil, atada a la misma lluvia, al mismo agujero cavernoso que en forma de traición le preparaba su débil subconsciente.
Sacó del congelador unos filetes y algo de pescado y cenó casi lo mismo que el día anterior a diferencia de que esta vez el sándwich se lo hizo con una pequeña tortilla a la francesa que no se pegó a la sartén y salió con una forma ovalada perfecta. Volvió a comer despacio pero esta vez aplicando ese sentido del tiempo solemne y reposado que le solía aparecer los viernes a mitad de tarde, ante la perspectiva de no tener que volver hasta el lunes al trabajo. Había dejado doblado el periódico delante de ella sobre la mesilla cargada de libros de historia, hizo un pequeño gesto con intención de cogerlo adelantando el brazo derecho y abriendo ligeramente la mano, pero la detuvieron unas imágenes de el documental que estaba viendo en la televisión, en el programa se hablaba sobre el apareamiento y desove de el salmón en su hábitat natural, los cristalinos ríos de montaña, se quedó mirando aquel plano fijo de la parte inferior del salmón, grabada desde el fondo del río, escupiendo por una especie de conducto tubular con una presión inesperada, cientos, quizás, miles de pequeños y circulares huevos transparentes, brillantes e inocuos en una confusión de burbujas por la corriente del río, junto con pequeñas motas y partículas de arena.
Pensó en aquello como una catarsis iniciática a alguna nueva dimensión, una eyaculación primitiva, como la creación de un nuevo cosmos, sin ninguna referencia anterior.
El salmón había permanecido quieto e inmóvil mientras duró la expulsión. Cuando acabó en un ligero movimiento serpenteante salió corriendo y desapareció. Los huevos se habían ido esparciendo por la corriente en grupos pegados unos a los otros como complicadas estructuras moleculares emitiendo unos brillos nacarados, irreales en su propia belleza.
Volvió a hojear el periódico, esta vez guiando los titulares con un grueso rotulador rojo, por si encontraba algo y marcarlo. Nada, no aparecía, lo volvió a doblar por la mitad por la cara que aparecía aquel hombre con la calabaza gigante. Se le ocurrió que quizás habría salido publicado en los otros tres periódicos que se publicaban en la cuidad, aunque sobre todo dos de ellos tenían mucha menos tirada, y en una asociación de ideas
Lógica y práctica al mismo tiempo, pensó en el hombre del quiosco que estaba en la misma calle del colegio, lo conocía desde hacía años, muchos días le había encargado algún libro, otros le había comprado alguna revista de cotilleo o el periódico.
Pensó en su nombre y se dio cuenta de que no lo sabía, o quizás no había querido saberlo, él en cambio si que sabía el suyo habiéndola llamado por el varias veces, en cambio recordaba otros detalles como su estatura, su barba oscura, algo canosa por la barbilla y que ninguna de sus dos grandes manos llevaban anillo alguno, y que era un hombre atractivo y de una edad en cierto modo indefinida, a la vez que cercana a la que ella misma tenía.

Thursday, December 21, 2006

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LA METAMORFOSIS

LA METAMORFOSIS Franz Kafka.


“ Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama convertido en un monstruoso insecto “

Este es el comienzo de LA METAMORFOSIS de Franz Kafka. Hablar de esta corta pero muy intensa novela no es fácil, y no lo es por muchos motivos y conexiones, con su autor, con su época etc.
Intentaré hacer un breve resumen de la misma y arrojar alguna pequeña luz sobre los muchos interrogantes que presenta.
Muchas veces al comentar esta novela entre amigos, hemos dicho que realmente trata sobre la soledad del hombre, sobre el egoísmo innato o la discriminación más primitiva.

Realmente todo lo dicho anteriormente es cierto, aparte de muchas otras cosas por eso realmente es fácil hacerse preguntas como, ¿quién es Gregorio Samsa?, ¿a quien representa? ¿Es solo un personaje de ficción?

Gregorio Samsa es un viajante de comercio que un día cualquiera después de un sueño intranquilo se despierta convertido en un horroroso y despreciable insecto. Totalmente deshumanizado físicamente con un enorme caparazón por espalda, varias patas más de las necesarias e incluso antenas, intenta poner orden en la situación intentando olvidarse y pensando que todo ha sido un mal sueño. No lo ha sido no solo lo notará al intentar levantarse, que no podrá hacerlo sino tirarse de la cama, sino que su voz también cambiará a una tonalidad totalmente animal.
Fuera de su habitación esperan su madre, su padre y su hermana, extrañados ante el he echo de que Gregorio no se haya levantado a desayunar, y coger el tren para trabajar como cada día.
Cabe decir que el padre de Gregorio adquirió una importante deuda con el dueño de las oficinas donde trabaja su hijo, por lo que este debe trabajar para pagarla y para sacar a toda la familia adelante.
Mientras Gregorio ve que su situación no cambia y comienza a tomar conciencia de ella sus familiares se desesperarán y llegará al piso su superior para reclamarlo en el trabajo, Gregorio se siente reconfortado al ver que está fuera su familia, sobre todo le reconforta la voz de su madre, la de su padre le intranquiliza. Al final haciendo un gran esfuerzo con las mandíbulas abrirá la puerta y se quedará detrás de ella. Uno por uno entrarán, primero su superior que huirá de la casa horrorizado, después el padre que saldrá llorando y después la madre que se desvanecerá de la impresión.
A partir de aquí la existencia de Gregorio se verá reducida a la exclusión, el rechazo y hasta el olvido y la aceptación de su propia realidad.
El dilema se presenta en que en todo momento Gregorio piensa en su familia, en su sufrimiento, en las consecuencias de su realidad para todos ellos. En cambio su familia acepta su nueva condición y aceptan también la suya, aislando el problema e ignorándolo.
Gregorio tomará por costumbre estar atento a las conversaciones de su familia cuando se sientan en torno a la mesa, será su único contacto con el exterior.
La criada de la casa pedirá que la despidan y prometerá no decir nada de lo que ocurre, la familia cuenta con ahorros para tirar 2 años, así que tendrán que buscar trabajo. En ningún momento se preguntarán por los motivos de la desgracia de su hijo.
Poco a poco Gregorio irá perdiendo la vista.
La hermana será la encargada de entrarle la comida, comida para animales, que es lo que es, siempre a las horas que duermen o están fuera para así evitar escucharlo comer como un rumiante.
Una de las últimas medidas que decidirán la madre y la hermana será vaciar la habitación de muebles para que así se pasee mejor por paredes y techo.
Aquí la madre tendrá su único ápice de razón y análisis de la historia al decirle a la hija que si sacan los muebles le quitarán el único hilo conector que le queda con su antigua vida. Al final vaciarán la habitación.
El padre ve a Gregorio como una amenaza, como un intruso, un extraño y ni entiende ni admite sus pocos intentos por hacerse oír. En uno de estos intentos de Gregorio por acercarse a su hermana el padre lo hará entrar en la habitación tirándole manzanas con tal fuerza que una de ellas se le incrustará y permanecerá en su caparazón hasta el fin de sus días.
Al final morirá solo una madrugada mientras se oyen las campanas de la iglesia.

En definitiva esta es la historia de una persona que se ve tan despreciable como el insecto en el que se ha convertido, incapaz de reaccionar hacia su realidad, desprovisto de afecto, de todo referente, acabará convertido en lo que es, para él y para los demásun deshecho inservible, tomando el insecto como la propia metáfora de su vida

Monday, December 18, 2006

POEMARIO - IMAGINARIO. Por mi aniversario.


He ido marcando cruces en tu frente
He ido andando descalzo, mirándote.
He visto caer las hojas cada otoño.

Hoy me acurruco desnudo,
en el mismo vértice
donde empezó todo.

He ido marcando cruces en tu frente
para hacerte entender que te quiero.
Ni el peso de un océano de acero
rompería las curvas de mi espalda.

He ido marcando cruces en tu frente.

Ahora tirito de fría soledad
vente, y acércate a nuestro vértice
y cúbreme con nuestra vieja manta
la misma que usamos desde hace mil años
la misma de siempre...
pero distinta.

Thursday, December 14, 2006

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LO QUE QUEDA EN LA MEMORIA COLECTIVA


Aquel año, el día que entraba el otoño llegó con la noticia de la prematura muerte de un amigo, un inesperado y siempre certero ataque al corazón, ese día tuve las manos extrañamente frías y ásperas. Uno de esos amigos de la infancia a los que el tiempo y la vida se encargo de poner distancias, barreras invisibles forradas de olvido, círculos de humo que se diluyen en el aire.

Ese día me di cuenta de lo frágil de nuestra existencia, yo contaba 30 años, él 31.Él fué un niño alto y esmirriado de pelo recio y crisposo, algo rizado, su cara era seria, socarrona en algunos momentos, por lo que siempre cargó con con ese lastre de chico imprevisible y audaz.Estudioso, tenaz e inteligente, siempre estuvo preocupado por su formación y su futuro. De pequeño habíamos jugado a juegos perdidos de niños, muchas mañanas de reyes vi sus juguetes apenas estrenados, brillantes, con las articulaciones todavía duras, tenía unos tíos adinerados que siempre le compraron los últimos modelos del scalestric, los primeros coches teledirigidos con aparatosos mandos, ahora me acuerdo que él siempre me dejó jugar con ellos.
No fue mi mejor amigo, tampoco el peor, cuando eres pequeño lo de elegir a tu mejor amigo es algo relativo y luego cuando te haces mayor es simplemente más dificil. Pero fue de esos que dejan huella, a los niños les cuesta poco ser nobles, una cualidad si así se la puede llamar intensamente ligada a la inocencia, pero en él era algo innato, espontáneo y evidente, y por lo tanto algo que perdura en la memoria colectiva.
Me llamó una amiga esa mañana, una que me queda del pueblo donde nací, la única que ha ido haciendo círculos de humo que no se ha llevado el aire.Impresionada y conmocionada por la noticia, me dijo que no era justo, ¿ y quién sabe lo que es justo? le dije yo.A mi amigo en la adolescencia le perdí la pista, como a muchos otros y otras, los estudios, después las carreras y después el rompecabezas de la vida de cada uno de nosotros, alguna vez que fui por el pueblo siempre me comentaban que estaba trabajando en América y viajando por medio mundo, también él volvió poco al pueblo, nuestro pueblo, era un ser concebido en él, pero alimentado por un cordón umbilical que venía de fuera, de muy lejos, de barrios residenciales del extrarradio de Chicago, de internados de piedra gris del norte de Londres, de los centros de negocios llenos de pantallas de plasma con gráficos verdes chillones de Tokio o Singapur.
Aquel día por la tarde había quedado con un amigo en acompañarlo a ver una exposición de pintura que había en una pequeña galería del centro de la ciudad, a mi se me quitaron las ganas, fui por acompañarlo a el, a mi amigo quiero decir, el vivo, por que en este relato tristemente tenemos que hablar de muertos y de vivos.Al final también fuí por quitarme de la cabeza a aquel niño que fue mi amigo de juegos y confidencias y meriendas infantiles, rápidos bocadillos de atún o de nocilla y que ahora se me presentaba como un fantasma mitad en mi conciencia, mitad en mi memoria, después de 15 años de apagón.
La exposición pasó sin pena ni gloria ante nuestra vista, o por lo menos ante la mía, insulsa, predecible, lienzos y más lienzos de color negro, los más gris oscuro, otros con manchas rojas y blancas.
Aquel primer día de otoño soplaba un viento frío y a las 8 de la tarde ya no eran las 8 del mes de julio o agosto, y al salir por la puerta, notando el aire frío que soplaba y que hacía que me notase las mejillas acartonadas, pensé en los colores negros de los lienzos de una forma triste y reposada sin saber que aquello era uno de los muchos caminos que podría recorrer, solo tenía que elegir el correcto.Ha pasado un año desde que escribí esto, Alfonso tuvo un funeral muy bonito, fueron todos, eso me contaron, hasta la vieja profesora ideal de todos nosotros y sobre todo de nuestras madres .Me contaron que fue bonito. Y lo sería, yo no bajé, hace años que me fui a vivir a otra ciudad y la realidad que llevo años creándome me agarro y no me dejo ir ese día.Hace 2 días cruzaba un puente sobre un río de aguas barrosas que sin el saberlo dormido en su apacible rutina, es el protagonita de absurdas polémicas entre semejantes a los que lo cruzan cada día por el mismo puente por donde yo pasaba, cuando me sonó el teléfono móvil, era mi amiga, la misma que me llamó el año pasado. Estaba contenta, va a ser madre y quería compartirlo conmigo.

Cada día sale el sol y se pone, llueve o hace aire, la gente coge taxis, miran las ofertas cuando van al super, lloran el silencio, nacen niñas en los hospitales y las flores se acaban marchitando y los pájaros vuelan y hacen sus nidos y crían y los ríos bajan con sus aguas limpias, únicas en su especie como una fórmula matemática que nos diese como resultado el infinito.Como el ancho e interminable mar, infinito, inalcanzable, eternamente perdurable.
Como eso mismo de lo que hemos hablado antes que siempre queda en la memoria colectiva.

Monday, December 11, 2006

Carta del escritor Mario Benedetti por la muerte del dictador Pinochet.

Muchos escritores, poetas, artistas, dramaturgos etc han sido perseguidos por tener ideas y la capacidad de transmitirlas, muchos fueron exiliados de sus paises, otros simplemente torturados y asesinados.

Por todos ellos.



Pocos nombres condensan el horror y la desvergüenza con la eficacia con que lo hace el de Augusto Pinochet, el general golpista y luego dictador despótico y corrupto muerto ayer en el Hospital Militar de Santiago de Chile a los 91 años, tras permanecer durante una semana afectado de un infarto y un edema pulmonar. Recientemente, con motivo de su último cumpleaños, tuvo un postrer rasgo de humor negro al difundir un escrito que leyó su esposa en el que, sintiéndose "cerca del final", manifestaba que no guardaba "rencor a nadie". No pedía perdón a los hijos que había convertido en huérfanos, ni a los compatriotas a los que había robado, sino que les decía que no les guardaba resentimiento. Su hijo menor atribuyó esta última enfermedad que le ha llevado a la tumba a la "presión judicial" y "persecución" de que estaba siendo objeto. Pinochet, que gobernó entre 1973 y 1990, tendrá un funeral sin honores de ex jefe de Estado y sólo como ex comandante de las Fuerzas Armadas chilenas, sin la asistencia de la presidenta Bachelet, que sufrió detención y tortura bajo su férula y cuyo padre, militar, fue asesinado por los golpistas.
Tenía múltiples causas abiertas, en efecto, aunque había conseguido con tretas no muy bizarras (fingiendo enfermedades, o exagerando sus efectos) evitar sentarse en el banquillo. Los crímenes de los que se le acusaba -asesinatos de disidentes en la llamada caravana de la muerte, torturas y desapariciones, secuestros de la Operación Cóndor, entre otros- suponen gravísimos atentados contra los derechos humanos; mucho más graves que los de corrupción que han aflorado recientemente. Sin embargo, son estos últimos -de hurto, malversación y tributarios, relacionados con depósitos de millones de dólares en cuentas secretas de bancos extranjeros- los que iluminan definitivamente la calaña del personaje que el pasado 26 de noviembre confesaba amar a su patria "por encima de todo".
Su muerte le libra de ser condenado por los tribunales, pero es de justicia recordar que ya se había quebrado el círculo de inmunidad (que impedía procesarle) construido a su medida como senador vitalicio; y que en ello jugó un importante papel la Audiencia Nacional de España al tramitar en 1989 una petición del juez Garzón de detención y extradición por terrorismo, genocidio y torturas. La petición no prosperó y, tras más de 500 días de retención en Londres, el ex dictador pudo regresar a Chile. Pero levantada la inmunidad ante delitos de jurisdicción universal y que por su propia naturaleza no tienen fecha de caducidad, otras demandas y querellas, algunas instadas desde otros países, han ido abriéndose camino frente a sus artimañas. Se han sucedido así sumarios sobre violaciones de derechos humanos y también sobre delitos económicos.
Todavía en octubre pasado, la Corte Suprema de Chile accedía a que Garzón interrogara a Pinochet y su esposa sobre movimientos financieros de la pareja que podrían ir dirigidos a eludir el embargo de bienes para indemnizaciones a las víctimas. Con su desaparición, Chile, consolidada hoy su democracia, pone fin a la pesadilla del pasado y cierra definitivamente el capítulo más cruel y siniestro de su historia reciente.

Friday, December 08, 2006

ÚLTIMAS TARDES CON TERESA


Magnífica novela de Juan Marsé escrita en el año 1966 y plenamente actual hoy en día, tanto en su forma como en su fondo. Últimas tardes con Teresa, tiene todos los componentes que hacen de una novela una obra maestra, el perfecto dominio de los tiempos, brisas de romanticismo que contrastan claramente con las connotaciones trágicas que no dejan de percibirse a lo largo de toda la novela. Marsé recrea un retrato en blanco y negro de la Barcelona de posguerra, una ciudad afilada, desafiante, desgarrada, con sus contrastes marcados a flor de piel, de la opulencia a la carencia, del afecto al olvido….
En definitiva una historia que no dejará indiferente a nadie, ya por la calidad y complejidad de los personajes, así como el detallista retrato de todo lo que los rodea.



Esta es una de esas novelas que el que la ha leído, no la puede olvidar, se queda de alguna forma como materia residual del inconsciente. A mi parecer esta novela guarda una bella similitud, con otra donde la belleza y la tragedia de funden sórdidamente, y es NADA, de Carmen Laforet, novela de la próximamente hablaremos.

La novela cuenta principalmente la historia de unos protagonistas marcados desde el primer momento por sus propias circunstancias. Manolo, “el pijoaparte “, como así es llamado por el autor, es un charnego venido desde Málaga buscando un futuro mejor.
Teresa es una muchacha de 18 años rubia, guapa, con una piel dorada por los rayos del sol junto a la piscina de sus padres, en la torre que estos poseen en la playa.

Dos personajes en principios opuestos y completamente diferentes, que aparte de no tener nada en común se ahogan en sus propias miserias.

Manolo recorre una Barcelona romántica a la luz de las farolas en una moto robada y destartalada, así es como sobrevive, pequeños robos, chapuzas. Manolo vive con su hermano un mecánico de poca monta que se dedica a desmontar las motocicletas que roba Manolo y a venderlas en el mercado negro.
Teresa vive el sueño de la cómoda y burguesa revolución utópica. Corren aires de libertad y de cambio en una Barcelona que poco a poco va despertando del letargo nacional. Teresa estudia en la universidad y se deja atrapar por todas esas ideas que quieren cambiar el mundo, ella es la cabecilla de un grupo de amigos que entre largos tragos de whisky de malta debaten sobre su falsa revolución.

Los dos se encontrarán en un punto intermedio, Manolo conoce una noche a Maruja la criada de la casa de los Serrat, los padres de Teresa. Por supuesto se cuela en la fiesta, conoce a Maruja una jovencita sumisa y conformista que al final cae rendida ante los encantos de tan extraño seductor.
Manolo cree esa noche que en realidad Maruja es la hija de los dueños de la casa, pronto al darse cuenta de que en realidad es la criada, intentará dejarla. Pero de pronto aparece Teresa con su extraña complacencia y sus aires de modernidad.
Un día Maruja se golpea en la piscina y cae enferma, Manolo irá a visitarla con su moto y su traje ostentosamente anticuado casi cada día, así es como poco a poco el y Teresa se conocerán y acabarán dando paseos en el coche descapotable de ella y en la moto de él.
Al final Maruja morirá de un extraño mal neurológico y nuestra extraña pareja protagonista comenzarán una incestuosa relación abocada al fracaso.
Teresa querrá ir al Carmel a conocer el barrio de Manolo y quedará impresionada ante la agradable realidad social que según ella ha visto. Manolo en un principio solo ve en Teresa una oportunidad de escapar de su penosa vida, pero poco a poco se irá enamorando de Teresa, de una falsa Teresa que vive en una nube.
Teresa también caerá rendida a los pies de Manolo y se lo presentará a sus amigos intelectuales, los hijos de la burguesía catalana que leen a Proust Y Simone De Beauvoir
Y veranean en lujosas villas en la playa de Barcelona.

Teresa le prometerá a Manolo que le conseguirá un trabajo en una de las empresas de su padre y que podrán estar juntos, y así pasarán el verano, el tórrido verano Barcelonés, el uno fraguando sueños desde su barrio de chabolas desde el Carmel y Teresa disfrutando de su nueva condición todavía más si cabe contestataria y revolucionaria al estar saliendo con alguien de una posición social e intelectual inferior a la de ella.

El verano se acabará y Teresa desaparecerá posiblemente acompañada de su antiguo novio un aspirante a abogado, liberal como ella, hijo de una de las mejores familias de Barcelona, Manolo estará apunto de perecer en sus propios sueños y fracasos y tendrá que volver a su barrio de chabolas del Carmel de donde quizás no debiera de haber salido.

Monday, December 04, 2006

ENCUENTROS LITERARIOS


JOSE LUIS DEL CORRAL
Historiador, Novelista, Profesor de universidad, asesor de directores de cine....



La semana pasada, el jueves 29, para ser más exacto tuve la suerte de asistir a una de las conferencias que de vez en cuando da Jose Luis del Corral, novelista, historiador, profesor de historia medieval de la universidad de Zaragoza y uno de los intelectuales más activos y más comprometidos con la cultura y con la sociedad civil de Aragón.

El tema en cuestión del que se habló no fue solo uno, dadas las diferentes disciplinas en las que se involucra este escritor.

Por una parte Jose luis del Corral comentó su ya larga trayectoria literaria, sus noveles más importantes, El Cid, El salón Dorado, El número de dios… gran conocedor de la Zaragoza musulmana y mudéjar y colaborador habitual en excavaciones arqueológicas, dio sus impresiones sobre el presentísmo que algunos autores utilizan en sus obras históricas con el fin de modificar la historia a su antojo con fines partidistas
Según su opinión la historia es como es y además es demostrable. Existen archivos, manuscritos, documentos, etc. y no es lícito en la mano de nadie el cambiar algún hecho acontecido de fecha ni de lugar, o transgiversar datos o hechos concretos ocurridos.
En este sentido se refirió explícitamente al carácter manipulador y ocultista de políticos, instituciones como la iglesia y tendencias y grupos políticos, como la derecha de este país o el ex presidente del gobierno que se atreve a decir que el mundo musulmán debería de pedir perdón por los 8 siglos de ocupación que convivieron en la península ibérica.
También se refirió a la situación actual de la universidad en este país y en Aragón que sufre todavía las consecuencias del vacio que dejaron muchos intelectuales, profesores, poetas e historiadores obligados a exiliarse algunos y directamente fusilados los otros.

Si alguno de Utds se pregunta que hacen algunas de las afirmaciones anteriores en un blog dedicado al mundo literario, sería conveniente recordar que hasta no hace muchos años en este país se perseguía a las personas librepensadoras, con ideas, con sugerencias, y lo mismo ha pasado a lo largo de la historia. Basta remitirse a ella misma.

La historia nunca miente. Nosotros somos los que mentimos o decimos verdades.

Está en nuestra namo.

Thursday, November 30, 2006

SESENTA INTELECTUALES CONTRA LA TORTURA




Sesenta intelectuales latinoamericanos, entre los que se encuentran tres premios Nobel -Gabriel García Márquez, Adolfo Pérez Esquivel y José Saramago-, no han querido callarse y apenas un mes después de la aprobación por el Congreso de Estados Unidos de la ley conocida como Military Comissions Act of 2006, han decidido firmar un breve pero contundente Manifiesto contra la tortura.


La nueva norma estadounidense permite dejar en manos de comités militares a terroristas y combatientes enemigos de EE UU, autorizando interrogatorios coercitivos que en la práctica propician la tortura de forma legal. Partiendo de la premisa de que "el silencio puede legitimar" se ha elaborado el Manifiesto contra la tortura, firmado en Monterrey el pasado día 24 y hecho público anteayer (madrugada de ayer en España) en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.


'Manifiesto contra la tortura'

El Congreso y el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica acaban de aprobar una ley, la Military Commissions Act of 2006, que justifica y propicia la práctica de la tortura, mediante la autorización de interrogatorios coercitivos y la imposición de dolor físico y mental como procedimiento pretendidamente legal. Lo ha hecho en nombre de una Guerra global contra el terrorismo cuya expresa indefinición jurídica permite comprender entre sus objetivos estratégicos y tácticos tanto a verdaderos criminales, como a grupos o personas que se enfrentan a ocupaciones militares o gobiernos tiránicos -a las que el derecho internacional garantiza el estatuto de combatientes-, organizaciones y movimientos de defensa civil o de resistencia, y a simples ciudadanos.
Esta legalización de la tortura corona una serie de escándalos globales que han puesto de manifiesto su uso por parte de agentes y militares de esa misma Guerra global, sobre quienes ellos discrecionalmente dispongan, principalmente en prisiones secretas y campos militares de detención.
La tortura es un medio violento destinado a destruir la integridad moral y física del ser humano y anular su voluntad. Tanto los llamados métodos científicos de interrogación coercitiva, como las técnicas de agresión eléctrica, química, física y psíquica definen uno y el mismo sistema de violación, degradación y sujeción de la persona. Sólo los gobiernos despóticos, corruptos o belicistas han hecho uso de esas prácticas deshumanizadoras. Sólo los sistemas totalitarios les han dado carta de legitimidad. Las comunidades democráticas, la conciencia moral y religiosa de los pueblos, el más elemental humanismo no han dejado de oponerse a sus ultrajes y a su crueldad.
La aplicación de la tortura se extiende deliberadamente a grupos sociales amplios, comprendiendo las familias, los círculos sociales o las comunidades religiosas que puedan disponer de información directa o indirecta sobre cualquier forma de resistencia política, sea o no violenta. Pero la tortura no sólo es una práctica cruel, sino que construye además todo un sistema de terror y coerción sociales. Su último objetivo es humillar y deshumanizar a las comunidades en las que se aplica, destruir sus vínculos de solidaridad, vaciar su confianza en sí mismas y liquidar su voluntad colectiva. Es la expresión siniestra de un poder ilimitado sobre los lugares más íntimos del cuerpo y sobre naciones enteras, en un mundo en el que cada día hay más injusticia y desigualdad y más desesperación.
La práctica militarmente organizada de la tortura, los abusos sexuales y de todo tipo contra hombres y mujeres, los encarcelamientos clandestinos y las desapariciones forzadas, no son una noticia nueva en la historia del Tercer Mundo, y de América Latina en particular. Ha sido más bien una constante histórica de la dominación colonial, neocolonial y neoliberal.
Pero su justificación por parte de las autoridades norteamericanas tiene consecuencias globales más graves todavía. Muchos gobiernos se han servido de la tortura, pero no podían legitimarla, ni pretendían defender y difundir la libertad con esta clase de métodos. Hoy, la propaganda a favor de la tortura en nombre de la llamada Guerra contra el terrorismo ofrece a estos gobiernos una siniestra coartada para su uso pasado, presente y futuro. Legalizada o no, la tortura es una práctica aberrante condenada por principios elementales de humanidad.
En los últimos años hemos asistido al recorte, la instrumentalización y neutralización de estos mismos derechos, hasta el extremo de hacerlos irreconocibles. El derecho a la integridad física y moral de la persona, a la defensa jurídica de su inocencia frente a poderes corporativos y estatales, y a la resistencia contra constantes violaciones del territorio, del ecosistema y de la propia vida humana ha sido una y otra vez violado. La propaganda de guerra y la legitimación de la tortura coronan este proceso regresivo de una humanidad amenazada.
Apelamos el respeto sagrado a la dignidad humana, a su integridad física y espiritual, y a su soberanía moral. Exigimos el rechazo de la tortura como una práctica inhumana, contraria a toda forma civilizada de convivencia, y opuesta a toda verdadera restauración de una dañada comunidad pacífica de los pueblos: en nombre de los Derechos Humanos.
Monterrey, México, 24 de noviembre de 2006.


Sunday, November 26, 2006


SEaMOS DE COLORES





Una gran amiga mía que vive instalada en la ventajosa utopía caótica que es su vida desde hace años, me recomendó hace unos días que cambiase el tono de algunas de mis reflexiones, demasiado sesudas últimamente y escribiese algo alegre, como ella.
Yo le propuse que eligiese algún tema, y ella eligió que escribiese sobre los colores.

Mi amiga tiene una hija que vive en un mundo frágil, un mundo único y personal creado no sabemos muy bien por quien para ella misma, en exclusiva.
La hija de mi amiga no habla como hablamos el resto de nosotros, pero se expresa perfectamente con su mirada, sus manos, la expresión de su cara, sus pómulos, su boca.

Mi amiga, como ante todo es una persona práctica y humanamente activa, un día decidió que unos albañiles le hicieran a su hija una cama de obra, de cemento. Para que no se pudiera mover y así aguantase bien el peso de una o varias personas.
Al final decidieron pintar la cama de rojo, de un rojo oscuro, que le daba a aquella habitación con un suelo antiguo de mosaico algo desconchado un aire equivocadamente barroco.
Y desde que la hija de mi amiga estrenó aquella extraña cama, comenzó a soñar cada noche, y se reía y levantaba los brazos, estirando las palmas de las manos intentando moldear y hacer formas con el aire.
Pero como la niña de mi amiga no habla, no podía contar lo que ocurría en aquellos felices sueños que hacían que cada mañana se levantase cantando y saludando con la mano desde la ventana abierta a todo el que pasaba por la calle.
Los días transcurrían entre el quehacer doméstico, el colegio, el trabajo, la compra, la música de fondo de Llach o Serrat. Mi amiga notaba que su hija estaba más agitada por las noches. Era una agitación especial, casi silenciosa, medias sonrisas, manos abiertas, pequeños gemidos.
En la habitación donde dormía la niña ella decidió dejar la pared del fondo, la que está junto a la ventana, pintada de blanco, mientras el resto de la habitación decidió pintarla de un color morado claro.
Decidió esto por que quería que su hija tuviese un espacio blanco y neutro donde expresar lo que quisiese. Por eso le compró una caja de cartón de color azul llena de tizas de colores. Le costó encontrarla, ya que aquella caja contenía más de 50 colores, los colores primarios, los secundarios y casi todas las fragmentaciones de cada uno de ellos. Se la dio el día de su 21 cumpleaños, un extraño día que comenzaba nublado y que a mediodía más o menos dio paso a un sol espléndido de primavera.
Fueron juntas a la habitación después del desayuno y se sentaron en la cama. Las dos.
Miraron la pared y mi amiga abrió la caja y le dijo que aquellas tizas eran para que hiciese lo que quisiese en aquella pared blanca.
La dejó sola y se fue a recoger los vasos del desayuno.
Cada mañana mi amiga al levantarse miraba aquella pared y seguía blanca.
Pasó aquel mes y las cosas se complicaron en su trabajo, se estropeó el coche y un familiar cayó enfermo, un día cuando ya ella ni se acordaba de aquellos agitados sueños ni apenas de la pared, se dio cuenta al pasar hacia la cocina de que había visto algo.
Se paró en seco y dio media vuelta, su hija estaba ya vestida y preparada para el desayuno mirando aquella pared totalmente pintada con una profusión de colores que hizo que se le cayese al suelo una bolsa abierta de magdalenas que llevaba en la mano y que se desparramasen algunas de ellas por el suelo.

En aquel momento tenía tanta prisa por descifrar aquello, por darle algún sentido inmediato a lo que tenía delante, que no entendió nada.
Una paloma blanca con una mancha gris en el lomo se paró en la barandilla de la ventana, las miró y al momento echó a volar y se perdió en el cielo encapotado de comienzos de aquel día.
Una lágrima dulce y pesada como un guijarro que hace mucho tiempo que desease salir de su incómodo escondite asomó por el ojo derecho de mi amiga, bajando lentamente por su mejilla, ella intentó atraparla con la punta de su lenta lengua de aquel día, no llegó a tiempo y cayó lentamente, en un tiempo infinitamente fragmentado sobre una de las magdalenas que estaban al pié de mi amiga.
Aquel momento de silencio y privacidad, que parecía detenido en el tiempo, un secreto solo aptos para las personas que viven en la misma ventajosa utopía caótica en que viven ellas, se vio interrumpido por una ráfaga de aire que levantó las cortinas y que las hizo volverse a las dos a la ventana.
Había comenzado a llover una fina lluvia de colores, las 2 miraban sorprendidas como aquella lluvia comenzaba a empaparlo todo, dejando los tejados de color azul turquesa, los árboles de color carmesí, las antenas de color blanco, amarillo, la gente, en la calle hacía sonar el claxon de sus coches, otros los paraban y salían a la calle con sus hijos a empaparse de aquella lluvia que dejaba sus ropas de los colores más diferentes y bonitos que nunca habían visto.
Y el agua corría por la calle, cambiando de color, al momento parecía ser azul como se volvía de una tonalidad verde manzana o cambiaba al rosa más pálido.
Mi amiga y su hija habían dejado de mirar a la calle y se habían abrazado en aquella habitación donde había empezado todo.
Siguieron así unos minutos, mientras en la calle seguía lloviendo, aunque con menos fuerza, de repente, mientras seguían abrazadas, se dio cuenta mientras tenía los ojos clavados en aquella pared de que aquello que tenía delante y que un momento antes no había entendido, era lo que estaba pasando en ese momento fuera, en la calle, en el parque del barrio, en las plazas, en el mar, en las montañas.

Y entonces sin dejar de abrazar a su hija comprendió que aquello, justo aquello y no otra cosa era lo que su hija había soñado en aquella cama roja de piedra, como las camas de las reinas medievales de los cuentos.

Al día siguiente ningún periódico, televisión, radio ni medio de comunicación alguno habló de aquello.

A mi querida amiga Aurora y su hija Manoli.

LA CAVERNA


LA CAVERNA

José Saramago.( primera parte)

La Caverna de José Saramago es una aproximación desde la literatura para invitar a pensar en lo que plantea dilemas tan profundos para todos los seres humanos, cuando desde las lógicas del mercado, del consumo y del pragmatismo, se generan nuevas formas de relaciones, de concepción del mundo, de las personas, de los animales, de las cosas, que sin darnos cuenta, plantean al hombre la "naturalización" de un estado esclavo de vida, en la que como en la obra de Platón, algunos logran salir de la caverna y se dan cuenta, caen en la cuenta a tiempo, que es posible otro modo de vida, desde otra lógica distinta a la que se impone y aparece tan evidente.
Tiene en todo momento un trasfondo tan grande esta obra, unas veces acogiéndose al poso residente que deja en todo momento el mito de la cerna de Platón, otras humanizando a los personajes de tal modo que somos nosotros, los lectores, los que nos vemos reflejados en ellos.
Por ejemplo el protagonista alfarero poco a poco se va convirtiendo en un “ sabio estorbo social “, parece la única persona capaz de razonar y hacer un consiguiente análisis de todo lo que ve a su alrededor.Aún así no sirve, no vale, ya no cuenta, sus figuras de barro, cocidas en el horno como ha hecho toda la vida, ya no sirven, no interesan. Y si no produce, es un estorbo.
Esas son las reglas del centro. Ni una más, ni una menos. La ruptura a la que está sometido el mundo en el que viven los protagonistas, es patente desde el primer momento, solo el alfarero consigue mantenerse firme ante tanta deshumanización, Marcial, el marido de su hija, es guarda jurado del centro y se encuentra a mitad de camino entre los 2 mundos, intentando conservar lo poco que queda de lo que siempre han tenido y que poco a poco el resto va perdiendo y al mismo tiempo fagocitado por un centro comercial que exige que seas parte del mismo, incluso de su misma estructura, de su mismo color, con su mismo lenguaje.
La constatación que se ha pasado de una sociedad agraria-artesanal con unos ritmos, y relaciones específicamente identificables a sociedades más industrializadas, altamente tecnificadas, de velocidades impresionantes, ritmos de vida rápidos y sensaciones de extrañamiento y desarraigo en las grandes ciudades, es lo que se percibe en la historia de los protagonistas. En definitiva una sociedad deshumanizada, que ya no percibe las pequeñas cosas, que no sabe que los caracoles salen al llover, o que a veces la hierba se moja por el rocío, una sociedad que cada vez va pareciéndose más a lo que nunca nos hubiese gustado haber sido.
Esta ruptura, ubica, o mejor, identifica dos espacios extremos en los que se debate la vida de los personajes. En un extremo, el campo, la vida agraria, rupestre, lugar donde viven Cipriano, Marta, Marcial, Isaura, Encontrado (el perro) y toda la visión cósmica y globalizada que a partir de la alteración con este espacio se genera. En el otro extremo, el Centro, lugar sospechoso, de las relaciones comerciales, del consumo, de las jerarquizaciones y las lógicas simples pero demoledoras ante cualquier asomo de lo humano y, mediando entre uno y otro, las chabolas, cuyo crecimiento es cada vez más vertiginoso y terminará por superar y aniquilar lo poco que le queda a la vida cada vez más agónica del campo, de lo natural.Las verduras y las hortalizas se cultivan en los cinturones verdes, extensiones planas de invernaderos que se prolongan hasta que se pierde la vista.
Allí se cultiva de una forma aséptica y por que no decirlo de una forma absolutamente jerarquizada todo lo que el centro precisa, para su posterior comercialización, siempre según sus normas.Alrededor se desarrolla el cinturón industrial donde se elaboran los nuevos materiales que han sustituido a los viejos y donde la contaminación lo devuelve todo bajo la óptica del blanco y negro.En consecuencia, motivos que generan que la actividad de esta venerable familia de alfareros” no se ajuste al nuevo sistema “. Desde el comienzo, Saramago, cuando está definiendo los personajes, relata que Marcial, el esposo de Marta, trabaja como guarda en el centro y refiriéndose a Marta para hacerla aparecer en escena, dice: " sólo disfruta de la presencia del marido en la casa y en la cama seis noches y tres días en cada mes".
Estas son las nuevas relaciones que aparecen entre hombres y mujeres, relaciones con un ahóndate peso de patente conformidad con la situación. Una situación nueva que desmoviliza los sentimientos, por lo tanto la infelicidad aunque existe para algunos descontentos no es la característica general de esta nueva sociedad.El centro divide paulatinamente la vida afectiva, las responsabilidades de quienes allí trabajan, hace que cada vez más, éstos dediquen mucho tiempo y trabajo a la estructura y solo quede un mínimo de espacio para la intimidad, la expresión de los afectos y los gestos de ternura que el autor se esmera en poner en sus protagonistas (el abrazo de Marcial a su suegro Cipriano, los besos y diálogos afectuosos de Cipriano con su hija Marta, la relación entre Marcial y Marta, elamor que surge entre Cipriano e Isaura, la consideración sobre la suerte del perro Encontrado, etc.), son todos, gestos, que entran en profunda contradicción y es evidente su carencia en las escenas y relaciones que se plantean cuando se tiene como telón de fondo el Centro.
Aquí se no presenta el centro comercial como metáfora del nuestro propio olvido existencial, la deshumanización total, la adaptación a lo aparentemente inadaptable.Otros elementos muestran que definitivamente un estilo de vida y de relaciones se acaba para dar paso a un nuevo sistema y modo de relación.
Ya no quedan muchos alfareros, Cipriano y su hija Marta son los últimos herederos de esta tradición, así parecen ellos constatarlo "nadie quiere ser alfarero", todos, o casi todos, anhelan vivir en el Centro, el trabajo de alfarero se torna inútil puesto que cesa la demanda de su produto, que ya no es consumible.Así las cosas, la existencia de Cipriano deja de tener justificación suficiente, al menos, esta es la sensación que experimenta cuando se le van agotando los intentos fallidos que realiza por mantener un nexo con el Centro. Esta es la percepción generalizada en muchos oficios y artes que dejando de ser "productivas" y rentables para un sistema, van a parar simplemente como oficios de museo que evocan nostálgicamente otras épocas y lugares.Y el alfarero lo sabe, poco a poco, como si todo pasase por delante de sus narices el alfarero se va dando cuenta de la realidad y también del inevitable acecho de un futuro no deseado.Una ruptura con lo real, frente a una vida figurada que alcanza su graficación en las exigencias del centro para con sus residentes, la prohibición de tener animales en los apartamentos y a lo máximo, acuarios virtuales "sin peces que tengan olor a pez, ni agua que sea necesario cambiar", así como las experiencias que realiza Cipriano Algor, cuando como un niño se lanza a descubrir el Centro y "disfruta" de forma artificial de las cuatro estaciones y de los paisajes y recorridos más exóticos del Amazonas.Los trenes, los bosques, las cascadas y los ríos, las rocas, las montañas.
Todo está fielmente reproducido en el centro comercial, dentro de sus infinitas 4 paredes.


LA PIXELIZACIÓN SENTIMENTAL

Baja la vista y mira la foto de la revista que tienes entre las piernas.
Mira la foto de la derecha, la de la chica.Tu no los ves, pero hay miles, millones de píxeles, puntitos de colores, uno junto a otro como un rompecabezas de cubos.
Y al final forman una imagen, pero solo eso, una imagen.

Ahora levanta la cabeza y la giras. Ahí tienes la identidad.Esa señora mayor que esta junto a ti en el pasillo del autobús acaba de subir.No tiene resolución, ni píxeles, la bolsa del supermercado que lleva en la mano la acaba de llenar hace unos minutos con fruta que han tirado al contenedor los empleados del súper al cerrar.
No, no se cambia, no la puedes pasar a escala de grises, su vida ya es bastante gris, ya ha pasado por los 10 porcentajes del blanco al gris que tiene tu ordenador.

Hoy has llegado a casa a las 10, ayer te cambiaron el turno ¿ y que vas a hacer ?, tenías planes para esta noche. Olvídalos, ya los harás otro día. La chica que conociste en el videoclub no se va a olvidar de tus ojos, la mirada que te echó cuando salías a la calle, tú ni la viste.
Hazte un sándwich, tienes hambre pero con la hora que es, no te quieres complicar, y mañana a madrugar.
Te pesan las piernas.Turno de mañana, a verle la cabeza al de enfrente con los auriculares oyendo reegueton mientras va metiendo los muelles en las piezas y las vuelve a dejar en la cadena.Como en la tele no hacen nada bueno, coge el sándwich y la lata y conéctate a Internet un rato. Y aunque joven y precario, pero con hipoteca, eres un joven informado, métete en el periódico que estar informado es más barato que ser un ignorante, aunque da más trabajo.

Los ojos te se van a los deportes, final de la copa de europa, el fichaje más caro de la historia.No será el último.Te ha saltado un pixel a un ojo, frótatelos.
Hay una foto de una mujer pero está muy pixelada, se mueven y la emborronan. No se ve nada. Igual es un fallo del servidor. No te preocupes que tu no eres, tú ves bien. Pero no ves que le falta uno.
Una mujer que lleva 26 años en una cama, un respirador artificial y tuvo un hijo pero lo tuvo que dar en adopción por que no se podía hacer cargo de él.Veintiseis años sin moverse de una cama y solo puede hablar y mover la cabeza, eso es como lo del gallego, el de la película del Bardem.Quiere que le ayuden a morir y tú tienes un gusto amargo en la boca, como métálico, como deben de sentirlo los ahorcados.Y ahora no puedes apartar la vista de la pantalla, ya lo has leído todo y la foto ya no es tan borrosa.Al final la ves, a la mujer tumbada, y aún permaneces un rato mirándola.
Tiene cara de cansada, como la cara que va teniendo tu madre desde hace unos años.Te estás enjabonando la cabeza en la bañera y aún la ves y cierras los ojos y los apretas y ves manchas amarillas y grises como la niebla sucia de los puertos.
Tienes una media erección, otro día lo hubieses hecho, te gusta masturbarte bajo la ducha. Hoy las manos no te responden.

BUENAS NOCHES

Saturday, November 25, 2006

TRÁGICO TESORO DE MELANCOLÍA


TRÁGICO TESORO DE MELANCOLÍA
( Ilustración Narciso mirándose en el río de Caravaggio )
Trágico tesoro de melancolía
que duermes en la floresta.
Araucalia metálica
ni sombra protectas.
Dormirás cien años
bajo un océno de olvido.
Hasta que el ambar
de tu macimiento
nos queme el alma.

Monday, November 20, 2006

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En breve subiré el comentario de La Metamorfosis de Kafka y A sangre fría de Truman Capote.

Saludos.